CRISTIAN PAYA

Fue un grito desgarrado
lo que llegó a mi morada,
retumbó mi espíritu
y conmovió mi alma.

Tu muerte no es justa,
temblaba al mirarla,
te ha llevado el cuerpo
pero no el recuerdo
de llama sagrada.

Aquí estarás siempre,
no es una falacia,
sabré recordarte,
mantendré tu nombre
entre estas montañas.
Antonio M. Medina