AMOR

Si la energía del amor proviene del cerebro,
los bosques de neuronas se apoderan del
corazón ensimismado, y no por sus sentires,
sino por los zumbidos que producen.
La cadencia de su sangre,
la que fluye por las venas sangrantes,
es la obra milagrosa que es capaz de
envolver todo su cuerpo,
desfogando por los poros de su piel
el aroma afrodisiaco
camperos, olivosos.
Culpable, su cerebro incombustible,
inquieto, sigue compartiendo
los latidos que provocan su sangre.
26/09/16

Antonio Molina Medina

ES-PERA



Me dices; espera... es pera.
Es…peraré tus besos.
Es…peraré tus abrazos.
La utopía se hizo realidad
envuelta en el aroma de tus besos,
deambulando por los senderos
de la dicha
convulsionado mi cuerpo tu cuerpo,
entre lágrimas que lloran de mis ojos;
para quererte... solo para quererte,
entre escarpias de acero carcomido,
entre la noche turbia que envuelve
       su alma.
Quererte solo quererte, con los ojos
    de su alma
mezcla de vino y rosas
de sustancias preciosas
que alientan del aliento de su boca,
de sus labios. Saliva milagrosa
que empapó su corazón,
ensalivó su alma
desde los confines de la nada.
MUJER.
22/09/16

Antonio Molina Medina

SU SONRISA

Pensamientos se deslizan entre las sombras,
que intentan aferrarse a lo imposible.
Traslucido. Sereno. Apacigua su corazón
que en cabriolas le arrastra a su presencia,
cargado de ilusiones.
Rebusca en sus heridas su cálida sonrisa,
mirada talismán, el iris de su luz.
La claridad espejo, reflejo de su alma,
se posa en su mirada,
penetrando en su interior.
Lo que su cristal refleja
atrapando la luz,
aún le llega a su cuerpo
gracias a su mirada.
El brillo de sus ojos
se enroscaba en su alma,
salpicando su lluvia,
cual firme manantial.
19/09/16

Antonio Molina Medina     

SOLEDAD

Solitario y tardío busca ansiado su razón de vivir. Los sueños le aturdieron, y su envoltorio cubrió hasta su proceder.
Un rosario de auroras, de rosas, en su mano le perfora la piel. Sangre roja reproduce su herida cual fiel compañera que no supo curar. Le acompaña en su andar. Abandonó su cuerpo y se dejó sorprender sin causa y sin piedad. Larga fue su batalla. Persistente su lucha, que no termina mientras siga la siega y broten las semillas del trigo, la cebada, la avena sus hendijas. Ciclos de dualidades reverdecen su piel. La cruzada final lejana montería.
En una caja de cristal una llave refleja una diminuta puerta del corazón al mar. Aún conserva su habita pertrecha de ilusiones. La lluvia ya no cesa ni quiere naufragar. El carro con su cuerpo se aleja y se aleja… Él, la mira, los mira con mirada serena sin altivez, sin tardanza. Por el surco les lleva a su principio y final.
15/09/16
Antonio Molina Medina   


BESOS DADOS NO DADOS…

Recogiendo mis manos,
dedos temblorosos buscan tu
palma para besarte con fe.
Degusto tu calor con un beso
certero que mis labios ansían
cálidos y seguros al besar tu
plácida piel.

Por los poros de tu cuerpo
aflora el aire serrana.
Por la entrada de tu boca
mana el agua de tu río,
la sal de tus enaguas,
el jugo de tu sed,
el fuego de tu corazón, serrana.

Mis ojos se nublan tiernos y
Sentidos. Surtidor de brizos
los no consentidos,
los que vacilan al mirarte,
dejándose atrapar.
Coagulado. Desprotegido
me aferraba a tu mano,
cuyos dedos atrapo,
para llenar de saliva,
mi corazón que es de barro.
12/09/16

Antonio Molina Medina

CIRCULAN AIRES NUEVOS

Los cachalotes se desperezan cuando salen
de sus pequeños huecos entre la yerba,
y las hormigas se balancean en los columpios
entre el frondoso bosque de ramas de higueras.
La luz es más nítida debajo del mar de los abedules,
y la garganta de los asnos balan entre rebaños de ovejas.
Listo para salir de su cajón, el caballo salpica
su espuma a las rocas.
El calamar nos rocía de negro
en bicicleta por la carretera.
Los pájaros ríen a carcajadas jajaja…,
jugando con los niños en la sábana,
mientras la danza de los Maoríes
les adorna las plumas de sus alas.
Noche feliz la de los ciervos en 
su bosque encantado
de hadas, duendes, silfos, y gnomos 
ensimismados,
dónde todo es real a nuestros ojos.
La lunita se apacigua sin el sol que la entibie,
y saca pecho y se ríe je, je…, con su
negra melena al viento.
Los ojos de mi serrana se pliegan
lentamente entre pestañas al ritmo 
de pensamientos.
La campana tañe sonidos de gloria,
un canto que recogemos sin miedo.
La dicha de este camino
nos hace tocar los sueños.
08/09/16

Antonio Molina Medina

LIBERTAD

Deja que la luz alumbre mi cabaña;
que las nubes compartan
las sombras de mi casa;
que sus ojos miren
las pestañas de los míos,
y que la lumbre de su hoguera
caliente el corazón
repleto de esperanza,
que sueña con la luz
que sus ojos almacenan.
Y deja que su corazón resuene
repleto de sustancias,
para que me hagan galopar
por esas verdes campiñas
que diviso desde el alba.
Antonio Molina Medina

05/09/16