LIBERTAD


Una cascada de fuego le salpicaba la cara. Crujían las llamas, coloreando la estancia. Como un soplo, como un suspiro, sus partículas le atrapan, le trasportan en bocanadas que se llenan de hojarascas. El humo le envuelve, mientras los niños contemplan. El payaso les acompaña, se sonríe, ríe, llora, canta convirtiendo su risa en pura carcajada. El cielo lo atraviesan los bramidos. Bella estampa. Mar y cielo. Tierra y fragua. Almas unidas. Señal de esperanza.

El caballo vuela, libre en la mañana. Cuerpos que se funden. Manos que se atrapan. En sus soledades brota la esperanza. El fuego domina la tierra soñada, exonera sus vidas. Del amor… la calma.

De sueños concebidos en la vieja fragua, forjadora se quimeras, se apropia de el alma con la que transita. Con martillo y yunque. De ascuas, llama renovada. Atronar de Duendes, Gnomos, Hadas… Sueños de mujer. Querubín entre ascuas.

Antonio Molina Medina