Órganos de la ciudad de Orduña-Urduña
MUSEO DE ORDUÑA-BIZKAIA-PAÍS BASCO
Bienvenido a mi Blog. "¿Para qué se escribe? Se escribe lo mejor que se puede, eso que bulle en la cabeza, en el alma, sobre el papel, y lo escrito hallará su público: una comunidad de lengua y de cultura. Reconozcamos que esa comunidad se había restringido para el artista “moderno”, y la primera reconciliación se redondeó gracias a Federico García Lorca. ¿Por qué su poesía descansaba en una tradición popular?" Jorge Guillén.
/…/ pues esa pureza, que jamás desciende por
entero, define la unidad de la obra y la sitúa en un espacio más allá de sí
misma. Es la que crea el espacio que envuelve a la obra, que la distancia, que
la conserva, que la hace duradera. Es la unidad que confiere inmortalidad. Y es
la que crea ese horizonte último, que es idealidad, que confiere realidad
suprema, que es trasfondo, trasmundo que hace que haya mundo. /…/
María Zambrano
Implicarse en la vida…
Entre el
Sufrimiento anda metido mi corazón. Y no será nunca sustituido, ya que nacemos
de una madre a la que le debemos pleitesía por todo lo que sufrió y por lo
muy sola que fue su vida; pero sigue mi conciencia enredada en sus
recuerdos de los que aún me alimento, de ahí sentir la libertad que ella no
pudo ni una pizca sentir después de su nacimiento… La vida casi se da por
concluida por eso sigue imbuida en seres que se multiplican en el vacío de sus
vidas cuyas voces salpican hoy mi vida, aunque nunca pueda (ni deba)
inmiscuirme en sus vidas; pero antes de mi partida seré sendero de vida, o
compartimento de sustancias cuya semilla ofrezca con amor y no con ira:
Ella me susurraba:
“Anoche me quedé dormida aún antes de lo
normal, hasta se me rompieron las gafas, gracias a que tengo un buen
pegamento. Anoche llovió, hoy hace menos calor, al menos corre un poco de
brisa. Voy a dormir la siesta esta tarde. Luego, a la fresquita, planchare.
Poca cosa como
ves, pero sentirse más segura entre las letras y sentimientos que mis sentidos
le da… día tras día. Sin olvidarme de ella, cuyo sufrimiento ya no tiene
parangón.
Se ha muerto la madre de mi amiga y volví a sentirme como cuando me vine del
hospital dejando el cuerpo de mi hermana para ser congelado. Me subí en un
taxi, con la música alta...
llegué a mi casa y veía dónde no iba a volver... subí donde la vecina
que se quedó con mi perrillo.
“Carpintero, carpintero,
Jágame usté una cunita,
Que valga poco dinero,
Que soy una pobresita.”
Se volvió loco de alegría y lo cogí en brazos llorando y dándole besos como
le gusta a él, uno tras otro y no acabar nunca; me di cuenta de la vecina, de
que los besos se los estaba dando a ella mientras me lamía el perrillo...
Era el final de una etapa de mi
vida, ya que el coste de dicha vivienda no lo podría costear para mudarme
otra vez donde mi cuerpo posara sinceramente cansado de tanto trajín en una
vida tan sencilla, pero maltratada, como lo ha sido la
suya.”
Hoy crujen mis
huesos al sentir el dolor de otras gentes y mi mente se abre en canal,
sintiendo el vacío que genera el tener de todo mientras la pólvora, la mentira
el -odio ya bien asentado en esta putrefacta sociedad- mientras la miseria
humana se apodera del planeta tierra. Triste destino el nuestro, aunque solo
sean días u horas las que a este putrefacto cuerpo le queden, será
bien asumido que: por lo menos alguien en quien confías por su calidad humana,
pierda el tiempo en leer estas cosillas o letras perdidas desde los sueños
producidos por tenerlos siempre con la puerta abierta de su capacidad de soñar
y de sentir las miserias de los demás.
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| ¡QUIZÁS... SEA LA NATURALEZA LA QUE SE REBELE! |
Antonio Molina
Medina
13.06.25
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| Huerta de San Vicente - Granada con Federico... |
“Es Federico un inmenso caracoleo, un manojo de cintas de colores, pero
también una cuerda guitarra y un chato de manzanilla.”
José Moreno Villa
Entre fuentes
y animales brotó la verdad dorada.
Fuente
Vaqueros: una recogida de animales donde descansaban mientras bebían de las
albercas aglutinadas, cuyas aguas procedían de fuentes y pozos naturales. Ante
el calor que los atosigaba; la semilla era fértil, se posó en sus aguas
esparciendo las palabras de un niño que sintió los sonidos de los versos. Entre
jaras y tomillo, poleo y menta y la sombra de los naranjos, su voz explotó de
su cuerpo, dejando sembradas las palabras que supo dar vida a su tiempo;
prioritario fue su procedimiento de donde brotaban los silfos y los duendes
que, embravecidos. se filtraron con el aire reluciendo de las fuentes parte de
su emanar.
El laberinto
se hizo precipitado y su voz fue el prólogo de nuestro existir; entre palabras
labradas con la 'zoleta' del campo; entre campesinos de manos callosas se urdieron las
mayores verdades que un poeta sintió... Su pueblo se hizo de sollozos mientras
los querubines volaban entre los caños de agua viva y el silencio de la noche
que se hacía necesario; mientras, desde una ventana seguía la pluma derramando
su tinta en blanco papel de sentimientos y años.
“Un séntimo le di a un probe
Y me bendijo a mi madre.
¡Qué limosna tan chiquita
Pa recompensa tan grande!”
Alborotadas,
crujían las hordas del mal que, en una noche tétrica y oscura, silenciaron sus
manos y quemaron su odio entre la población. Hoy la luz se hizo de plata y la
luna nos alumbra más sencilla y cuerda, aunque la quieran volver a destruir los
mensajeros del mal y los sombríos seres encapuchados con las sombras de la
nada, que ellos solo nos ofrecen las migajas de nuestra libertad conquistada
con la sangre derramada, cuyos huesos están en ninguna parte por orden de la
maldad.
Antonio Molina
Medina
30.03.25
“En su hechizo se diría parecía
haber arrebatado el fuego, para iluminar los restos con su nueva presencia.
(Prometeo roba el fuego a los
dioses para dárselo a los hombres) (El poder no quiere que el fuego este en
poder de los hombres) (Lucifer portaba la luz y por eso lo echaron del paraíso)”
Vicente Alexandre
Ellos: Entre las
ascuas.
Alrededor de la lumbre conversaban los
aconteceres del día;
el azul de las llamas y el chisporrotear de
las ascuas
se cebaban en nuestro cuerpo; era la única
forma
de aprender de ellos sus hazañas diarias.
Hoy el olor a la
pólvora y el sabor a la sangre se envuelve
con el chisporrotear de
partículas de criaturas sin tierra
cuyas vidas son solo la
presencia de objetos para abatir
en las guerras, en
nombre de dioses que se inventaron
para seguir masacrando
a los pueblos que adolecen
de medios para
defenderse.
“Por lo mal que conmigo
Tú t’has portao,
Del santo de tu nombre
Yo he renunciao.”
Que no cunda el pánico
terrestre.
Que los cielos sigan
abiertos para invertir los recursos
(de los
que adolecen sus gentes) ya que ni el
agua
les llega
mientras que si las balas y los gritos atroces
de mentes sedientas de
sangre, mientras sonríen viendo
la muerte de los
menores ya que son creyentes sin dios.
Los templos se nutren
de seres sin alma, sin pensamientos,
ya que solo son
injertados para consumir dentro de los recintos,
con olores a incienso.
La vida no es el olvido
ni los tiranos se olvidan de los nuestros.
Son los apriscos donde
nos hacen seres maleables
para sustentar a sus
muertos, mientras los nuestros
siguen por las cunetas
del tiempo, ya olvidadizo,
para los que se sienten
dueños de la nada, pero
con el pensamiento
puesto en el poder que, nos dicen,
puede ser nuestro ya
que la muerte no va con ellos.
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| LA NATURALEZA OS PASARA FACTURA: INCENDIARIOS |
Antonio Molina Medina
13.04.25
Federico: El pueblo, con maravillosa intuición se apodera de su poesía, que
ya se canta y se cantaba como anónima, en las aldeas de Andalucía.
Pablo Neruda
Te acercas al
'majal' y te detienes y restriegas con el dorso de tus manos tus cansados ojos,
ya antiguos, al ver ese resplandor que provoca el caño de agua que ha brotado
del vientre de la tierra. Y miras al cielo, y te sonríes y de la nostalgia te
suena un poema sencillo, de donde seres curtidos, nunca soñaron con ella.
Mientras los garbanzos y hortalizas miraban al cielo cuando las nubes se
paseaban por el firmamento, cubriendo de estrellas sus campos y esperando esas
gotas de agua tan escasas y necesarias para los labriegos.
Quizás aún
estén sus espíritus
entre sus
muros que me impulsaron
a narrárselo al
recuerdo de mi padre,
entre sueños y
la escarcha de la noche.
¡Él no se lo
creía!
¡Él no lo
entendía!…
Cubierto de
luz, se acercó a mi vera
para disipar
mis penas y pocas alegrías…
Me acerqué de
nuevo a su agua, ya descubierta, y se llevó su frescor en el recuerdo
ya que allí donde vaya, se cruzará con su espejo mientras la figura de su
instinto se hace cuerpo en su mente dejándola al descubierto de aranceles que
pueda comprender su cuerpo….
Mientras la
reliquia se adentra sin prisas, custodiada por aquellos que mecieron su cuerpo,
y por pechos aguerridos, en donde saciaba su hambre que instauraron
en su nacimiento, junto a sus días, dándonos vida y más vida a los desarrapados
de su tiempo.
Cuando estés en el trono
De tu alegría,
Acuérdate de un hombre
Que te quería.
Y allá en tus glorias,
Te pido que de un triste
Hagas memoria
Hoy, brota el
agua en el majal y se hace inmortal divisando, al fondo de su escalera, ese mar
que separa la vida y la muerte. El hambre y la ceguera de aquellos que se
olvidaron del silencio y la necesidad, donde el ser humano era consciente de
que lo único que nos unía era la propia humanidad.
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| LA NATURALEZA ES PARA VIVIRLA Y SOÑAR CON ELLA |
05.04.25
Antonio Molina
Medina
“El odio que dura siglos sin dar señales de vida
y que un día estalla.
¡Como hubiera podido soportarse ese odio, si
hubiera sido sentido!”
Su mente
Se embelesa tu mente entre las losas del pasado y deja que tus pasos se dejen guiar hasta la doble puerta de las paredes que te cobijan; la cerradura es de hierro y su ojal, sin complejos, para la llave que se introduce escandalosamente abriendo las compuertas del silencio.
La estancia se ilumina y te encajas, sin miedos, en la estancia donde
descansaban los cuerpos. La cama era de hierro y el jergón de alambres de acero
y el colchón de lana recién lavada y apaleada por sus dueños para quitarles los
posibles nudos que se hundían en sus cuerpos.
Suspiros de historia se posaron en su intelecto dejándolos correr a través
de su tiempo, mientras las golondrinas regresaban a su nido revoloteando por su
alma que le marcaba situaciones inéditas que allí acontecieron.
“Agua piden las yeguas;
Que aguanten pío
Que en cuantito rematen
Las yevo al río.”
Una nube blanca envolvía su sombra, la que se
dejaba guiar por los enseres que allí se extendieron. Mientras caminaba por los
aposentos, las luces del tiempo afirmaban todos los recuerdos que unos momentos
antes crecían dentro de su cuerpo, ya que el tiempo es un suspiro del silencio;
apoyando su mano en ese chaparro cuyo corcho lo mantiene su estructura; su
cuerpo se yergue mientras su mirada se desliza sin prisa sobre las aguas del
estrecho; en una tarde limpia de deshechas mentiras y engaños, sonríen sus ojos
acariciando el tiempo.
19.04.25
Antonio Molina Medina