RIO DE LA MIEL

Noble río que caminas entre veredas y
estrecho cauce, serpenteando entre piedras,
que no dejan de crecer.

Asentadas en su cañada, cenicienta.
las raíces se filtran en sus orillas
abrazándose a sus aguas.
reverdeciendo el helecho, los acebuches,
el palmito, el algarrobo…, el aliso sombra blanca.
el chaparro y la hojarasca.
Molinos que tú contemplas
regalándoles tu agua.
Agua cantarina que por las noches
se recrea con la luna y sus reflejos.
Plácido recorres la garganta
reverdeciendo huertos…,
aplacando la sed en su comarca.

Relinchos de caballos aplacan
el calor y la sed de sus gaznates,
mientras la blanca ‘cal’ se cuece
a tu orilla, encalando fachadas;
chozas curtidas por el sol que
iluminan desde que brota el alba.
29/12/16

Antonio Molina Medina

ENCONTRÓ LA LIBERTAD

Estás asfixiado por lo inevitable.
Te desprendes de tu propia existencia.
Desmontas lo divino que creías en ti,
buscando lo humano que, escondido
entre sombras, alguien rebela.

Alguien descubre lo que fluye de ti
y un día aparece sin saber por qué.
Asalta tú camino, dejándote
indefenso ante tus miserias.

Y te aferras con fuerza a ese corazón
que te tiende la mano, te mezclas
con sus tañidos, te sujetas con fuerza,
sin soltar la mano. Clavando las uñas.
Aunque de las manos, fluya pura sangre,
la del ser humano.
26/12/16

Antonio Molina Medina

TU ERES POESÍA

Poesía son los versos que tu corazón provoca;
Son tus emociones envueltas en un motín
que nos une a tu cuerpo y estimulan su sentir.
Regocijo para el alma, bramido
en la dehesa de nuestro cuerpo,
en el laberinto que mece tus versos.

Del corazón que nos toca y con mimo sonríe
provocando la sabia que tus labios
de sueños, absorban los males
de nuestro cuerpo, avivando
nuestra libertad que,
acurrucada entre tus letras
incita en mi interior la placidez
al encontrar el tesoro en tus sentidos.
Antonio Molina Medina
22/12/16

DESDE LA CIUDADELA DEL HOSPITAL DE GALGAKAO (BIZKAIA)

La noche me despertó entre tinieblas. Buscaba mi alma y mi corazón latía. Mientras la luz me devolvía a la vida y mi cuerpo remoloneaba entre las sábanas blancas, muy blancas, acompañando a mis ojos que miraban los cordeles que sujetaban troncos muy finos los que alimentaban mi cuerpo, reponiéndolo  del mal, que lo acechaba en su invierno. La mente se apoderó de mi cuerpo y mis ojos deslumbraron congruente la esperanza, mientras seres que sonríen, me cobijan y respetan con efusiva sonrisa que se filtra en mi alma y la hace placentera.
Las trompetas de la claridad denotan sus tañidos cual campanas acuciando la sabana. Las tinieblas se disipan y la luz se acelera, dando alas a mis dedos y fuerza y firmeza a mis sentimientos que fluyen sin censura por el canal abierto de mi alma.
La nueva aurora me hizo saltar de mi cama y recorro los pasillos de la casa encantada donde Las hadas, los Duendes, los Silfos me acompañan trenzando su sabia en las palabras las que el ser humano desprecia. 
La magia se filtra por las paredes de mi alma y contemplo un enjambre de almas; cuerpos que no se detienen dándolo todo para rescatar nuestros cuerpos de la nada, descolocados e indefensos que ellos reponen y zurcen con su hilo prodigioso envuelto en sonrisa clara. Sonrisa trasparente, de ojos que dan luz a tu alma. Me introduje por ellos y rebusqué en sus corazones su sonrisa expandida  por todo su cuerpo mientras trajinan sin tiempo de reposo por unas migajas de monedas; sueldos repletos de agonía ¡por salvar vidas humanas!
-¿Pero qué es lo que hacen para recibir tan paupérrimos sueldos?
Le decía la luna al sol que a ella la desplazaba; el sol le contestaba:
– Solo salvar cuerpos que, dicen, llevan un alma.
Mientras las calles se llenan de gentío de cuerpos que no sueñan, pero lo hacen en lo vacuo, en lo vacío en lo innecesario… mientras, siguen vivos amasando fortunas dejando más pobres y desheredados para ser los más poderosos más ricos en el cementerio, junto a su vecino que fue rico solo en sus ideas.
Amasar fortunas, para ser más ricos a costa del pobre, que sueña aun estando su cuerpo vacío por la miseria que ellos provocan.
Mientras, en la Ciudadela donde nos reponen los cuerpos, nos donan la vida, dan luz a nuestro organismo, su recompensa es sueldos de miseria. Pero su entrega absoluta, su profesionalidad, ya no nos sorprende, que son de otra calidad. Respetan la vida que entra por sus puertas, gentes que sonríen ante el dolor y la tristeza.
Me sumerjo en el país de los sueños y veo en ellos otra sociedad, otra forma de vida, de sueños que sueñan; de seres que viven y aman su vida y la de los demás. Aunque alguna se les escapa entre los dedos, entonces se rompe su sonrisa y buscan la brisa del aire y del fuego.
Sanidad publica, la que no interesa, la ramera de esta sociedad de la nada, donde prevalece e impera el poder, la censura en sus plazas y sus calles se plagan de miserias humanas.
Sanidad publica ¡no nos abandones ni de noche ni de día; se siempre nuestra compañera!  Porque te queremos más que a la privada. Porque tú nos mimas con tus profesionales, nos devuelves a la vida, y no revisas las cuentas de los bancos, esas que nos obligan a tener para poder comer cada día, para cobrarnos hasta la saliva.
Hoy ha amanecido y el sol brilla en los cristales de mi cuerpo, miro a los pinares que nos rodean y sonrío a la vida. Mi mente se destapa llena de palabras aupando nuevos sueños y gracias a seres como “El cirujano y todo su equipo”  ¡toda la plantilla de la cuarta planta! repleta de corazones con su generosa entrega, recupero otra vez las palabras para agradecer a mujeres y hombre, que pululan por los pasillos abriendo y cerrando puertas cuando los necesitas, para reponernos y volvernos a la vida.
Gracias Ángeles humanitarios donde no corren por vuestras manos “Sobres amaestrados” Esos que a los poderosos se les pegan en su codicia,  defendiendo lo privado, olvidándose de los seres humanos que hasta el techo les han quitado.
03/12/16

SENTIMIENTOS
Entre jardines y rosas
entre luces y sombras…
donde las hojas se expanden por
lugares. Donde los sueños,
dejen fluir los segundos
del tiempo que ya no importa
si la felicidad mueve
nuestros sentimientos.
19/12/16
Antonio Molina Medina


FRIO POLAR

Una ola de frío recorre su cuerpo,
hoy se siente aterido y busca
su consuelo,
ya sabe su locura,
quizás un ser incierto;
pero es lo que es.
 No descubre nada nuevo.

Se libran batallas;
se ganan, o se pierden y
en su soledad ya no siente miedo,
solo la tristeza embarga su alma,
se hace más humano y
se siente solo en este mundo
de hojas y escarcha.

Este volcán que le surge
del interior, ¡tan extraño!
No percibiendo como acabará
todo este entuerto
pero sin cejar en su empeño
de seguir a su lado con
cordura y acierto.

Ya nada le importa,
sabiendo que no sabe lo que es,
todo le sobra,
su soledad es su fuerza y
la que le consuela.

La lucha es muy dura;
el camino amargo,
la senda difícil y dura.
la ruta por la que transitamos.
15/12/16

Antonio Molina Medina

ASÍ ES MUJER:

Nos colaremos por las verdes barandas,
montados en briosos corceles, sin bridas
sin aparejos.
Nuestro cuerpo, insertado, pletórico de
vivencias saludables que no enturbian
la conciencia.
Seres libres caprichosos por sentir…,
sentirlo todo.

Ya la muerte nos estorba y se aleja
cabizbaja, no nos sorprenderá su llanto.
Ni su risa. Ni la nada.
Seremos barco seguro.
Vadearemos los ríos y sembraremos el trigo.

Nos alumbrara la candela y por
la noche sin luna.
Oiremos el murmullo musical de los grillos.

Juntos en los olivares, se nos aparecerá Federico...
Como nos mira... su sonrisa…,
se filtraba su mirada...
A mí se me caía una lágrima.
Entre sueños me dormí, junto a
las fuentes del alma.

12/12/16

Antonio Molina Medina

AMOR

Hoy he visto la luz a través del espejo.
He sentido el fluido del requiebro sincero,
El murmullo del viento que me daba en la cara,
a pesar de la duda de mi soledad abrumada.

He dormido entre brasas, sulfurosas y lúcidas.
He sentido en mi alma la pasión y el olvido.
He querido sin tregua. He sentido tu alma.
He vivido por ti... sólo por ti mi amada del alma.

¿Cuántos versos dados?... ¿No dados?
Sentía en tu mirada.
¡Cuánta muerte en mis labios!
¡Cuánta vida preñada!

Sentía en mi rostro el amor decisivo 
Que soñaba contigo desde el amanecer al alba.

¡Cuánto quiere mi alma a corazón sincero!
No creo equivocarme, me recreo con ello.
Tú, eres vida. Plegaria, sueños, convulsión…
Serte de utilidad seria mi ilusión, mujer.


08/12/16
Antonio Molina Medina


ENCONTRÓ LA LIBERTAD

Estás asfixiado por lo inevitable.
Te desprendes de tu propia existencia.
Desmontas lo divino que creías en ti,
buscando lo humano que, escondido
entre sombras, alguien rebela.

Alguien descubre lo que fluye de ti
y un día aparece sin saber por qué.
Asalta tú camino, dejándote
indefenso ante tus miserias.

Y te aferras con fuerza a ese corazón
que te tiende la mano, te mezclas
con sus tañidos, te sujetas con fuerza,
sin soltar la mano. Clavando las uñas.
Aunque de las manos, fluya pura sangre,
la del ser humano.
04/12/16

Antonio Molina Medina

REGRESÓ A SUS RAICES

La figura como estela de luz se vislumbra
montado en un caballo de cartón
mientras unas manos con firmeza sujetan
su diminuta figura, en la feria de Chauchina,
como si milenario el tiempo hubiese transcurrido.

El tranvía se vislumbra en la plazuela
hollando surcan la esperanza y los recuerdos
cabalgando sobre los raíles que le guían
en su andadura, trasportando a los nativos
de la Vega hacia la capital, que como madre fiel
ella protege, acogiéndolos con amor
entre sus brasas.

El tiempo pasa lentamente.
El tosco viento de la sierra
surca bronco su deambular
por la campiña, envolviendo
mi rostro y estructura
sembrando mi fresca figura,
que una mujer protege altiva
con amor cuidando a una de sus crías.


Volver a mis orígenes,
porque esta tierra me suena,
a mi cultura; es obligado tan necesario
como el pan que me alimenta
a pesar del período transcurrido
que inexorable modifica mi silueta
porque el hombre cambia con el tiempo.

No así la tierra que contemplo, impertérrita y
sublime, que mantiene con orgullo su estructura;
fértiles campos surcados por arados
para poblarlos de semillas.
Jugosas choperas, junto a alamedas, ríos y
fuentes que golpean; agua fresca, cristalina y pura.


Paisajes incomparables y sublimes
mantengo en la retina de mis ojos
estampas de tiempo trascurrido
por culpa de una guerra fratricida
que me sacó, me secuestró,
me arrojó como hijo de la ira
a otras tierras, y que para mi dicha
pude encontrar y mantener en ellas,
porque se me inculcó, el amor y la ilusión
por la tierra y sus componentes.
A no olvidar la que me vio nacer,
aquella de la que broté, como jugosa raíz,
brioso tallo, al final de una contienda,
con la esperanza de poder volver a ella
como una luz preñada de alegría.

Hoy en mi soledad y lleno de espinas
de las zarzas del camino andado,
puedo solazarme y sentir con orgullo
poder encontrarme aquí entre vosotros,
envuelto en una nube blanca y bella
de un pasado que me atenaza y que hiere
mi sangre dentro de mis venas.
Este momento grato que me ha deparado
lo único que puede hacer posible estos instantes
es La Cultura, mi gente guapa, mi gente buena,
mi gente bella, mi gente seria y
la Andalucía que vibra en ella.


Gracias a todos los que hacen posible
el recuerdo del llanto, la tristeza y el miedo
que un día compartimos y que ayudan a convertirlos
en momentos sublimes. La cultura los hace posible,
os lo dice este Romiyo
que nunca olvidó a los suyos,
su pueblo patria y tierra…
ni a Federico, Ganivet, Blas Infante,
a tantos que lucharon por la libertad
a dentelladas, golpe a golpe y
con lágrimas, entregando su corazón
en dicha empresa y que
no pudieron gozar de ella.

molinaantonio.com

                   26/06/2006

DE LA MIEL

Su río:
Con la vista perdida en lo profundo
del bosque de su alma.
Su mente desmenuzada
Su sabia encabriolada,
Perdida en la espesura
buscaba entre sus bolsillos
El olvidado río de la vida,
que ,en cascada, denso, pletórico
introduce agua por su boca.

Largo será su curso,
los meandros de su cuerpo
recorren el agua, fresca y clara,
limpiando de impurezas
su estructura humana.

Sus ojos relucen.
a pesar de las sombras.
Sus ojos centellean entre galerías
de cuerpos celestes.

Sus párpados se deslizan empapados
con el jugos de su escarcha.
Mientras, su corazón calma su respirar
tras el oleaje, que en su cavidad rompía.
Casual y cierto.
Se sosiega el clamor de dudas y suspiros
que brotaban de su cuerpo de esponja,
Ilusión consumida fuera de su tiempo.

Brotan pergaminos que oscilan entre sus dedos
Una conjunción de versos embridados se inclinan.
La miel almidonada,  ruborosa en la colmena.
Así será su vida… hoy muerta en tinieblas.
24/11/16

Antonio Molina Medina

LUNA

Se topó con la luna una madrugada.
Le deslumbro su fuego y atrapo su alma.
Desde la misma orilla del río que le abraza
cobijó su fría sombra mezclada con su agua.

La luna sonreía. Él quiso abrazarla.
Su abrazo trastorno lo poco que quedaba
de aquel muchacho que cuidaba las cabras.

Ella le acompaño y regaba sus sueños.
Las palabras brotaban del aroma su cuerpo.

La luna se alejaba y él la perseguía.
Y no se resignaba a perder su sombra.
Elevando su cuerpo él volaba y volaba.
Subió tan alto el cuerpo que desgajó su alma.
21/11/16
Antonio Molina Medina



AMOR

Hoy he visto la luz a través del espejo.
He sentido el fluido del requiebro sincero,
El murmullo del viento que me daba en la cara,
a pesar de la duda de mi soledad abrumada.

He dormido entre brasas, sulfurosas y lúcidas.
He sentido en mi alma la pasión y el olvido.
He querido sin tregua. He sentido tu alma.
He vivido por ti... sólo por ti mi amada del alma.

¿Cuántos versos dados?... ¿No dados?
Sentía en tu mirada.
¡Cuánta muerte en mis labios!
¡Cuánta vida preñada!

Sentía en mi rostro el amor decisivo 
Que soñaba contigo desde el amanecer al alba.

¡Cuánto quiere mi alma a corazón sincero!
No creo equivocarme, me recreo con ello.
Tú, eres vida. Plegaria, sueños, convulsión…
Serte de utilidad seria mi ilusión, mujer.

Los míos sembraban los campos de oro.
Rostros agrietados me alegraban la mañana.
El sol destilaba aromas salados en sus caras,
que las olas del cielo surcaban plácidas.
Ellos, serenos, campando por  sueños soñados
que emergían, vibrando, de sus ojos.
Antonio Molina Medina

17/11/16

MUJER

Mira y la siente serena, sensata se infiltra en su calma.
Sus ojos denotan fragancia de los placeres del alma.
Mezclador todo corazón. Se place, entre verde sosiego.
Viviendo y recreándose entre corazones que aman.
Su cuerpo denota que ella es pura savia,
manjar para el alma.
Se vislumbra en sus ojos las llamas.
Porque ella es de fuego, de tierra, de agua…
Es pura calma… mujer encantada.
Tu vivir es grana… suave…
Contundente… té rojo…
Se doblega el alma…
14/11/16

Antonio Molina Medina