MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR

MUJER ANDALUZA NACIDA PARA SUFRIR
PRESENTACION EN BASAURI-BIZCAIA-ESPAÑA

COMPARTIENDO SU SILENCIO

Sinovas añeja pedanía, donde mi cuerpo respira compartiendo los silencios.
Los silencios de sus viñas en los campos, incluso en barbecho donde mi mente se admira, envuelta en terrones, en la futura harina. Entre racimos de zumo, que rompen la tarde envueltos en los rayos que brotan del cielo, cual luz divina. Mientras, las praderas cuajadas de años… de siglos… de gentes de antaño.  Ellos me hacen preguntar, serenas ya sus almas:
¿Quién invento las fronteras? ¿Las naciones?… ¿Las alambradas?, que aquí en sus campos no veo.
Las parcelas siguen limpias. Aun los campos en  barbecho, me dejan pasear por ellos. 


Quien se inventó todo esto que tanto daño nos hace a los que aún tienen calor en todo su cuerpo…
Mientras, las mieses se balancean con el viento. Cubren mis ojos añejos, la llanura… La brisa columpia sus cultivos, afloran las flores del tiempo sin barreras, sin alambradas de púas que cierren pasos y cuerpos y los llene de cicatrices. De gargantas que suspiran poder respirar el aire y seguir su aliento; caminando sin barandas por praderas liberadas.  Entre la mies que el buen Dios, nos legó para el sustento de sus gentes, entre sonrisas que duelen, entre los surcos que la tierra riegan almas que aun sienten, bebiendo el agua de sus fuentes.
05/05/16  

Antonio Molina Medina

"que tu soledad se abrace a mi corazón"

"que tu soledad se abrace a mi corazón"
Acoplándose a su fuego intrínseco y
se curta del dolor que de él mana,
fusionando los latidos de su cuerpo
que, en susurros, se deja sentir,
abrasando los placeres de su cuerpo.
Antonio Molina Medina

21/12/15

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE

MUJER DE AHORA Y DE SIEMPRE
Se olvidaron sus historias; no quedaron sus anécdotas, ya que nadie las cita ni a nadie interesa. Pero sus imágenes, las de antes y ahora, con sus arrugas en sus rostros; rostros que aprietan los sentidos de ahora con la mente dispuesta.
Mujeres de antaño, de ahora y después, que debemos darles forma entre sacudidas, para que aprisionen nuestro pobre saber. Vidas sin futuro. Seres que caminaron por senderos y laderas con la voz apagada y el corazón encogido en su largo caminar. Historias marchitas repletas de gloria sin halagos ni puentes con quitamiedos; que lo dieron todo y nos ofrecieron sus vidas, su humildad y humanidad ante la bota del opresor, con su obra y su valor. Sus quejas quedaban en el silencio de la noche acunando a sus crías antes de descansar, llenas de melancolía. Pero sus relatos, los que nos acercaban a ellas en las noches serenas, al pie de la candela entre chisporroteos de fuego que nos salpicaban en nuestra mocedad. Hoy irrumpen en nuestras conciencias… ¡si es que la tenemos y no nos la han robado o la hemos vendido al mayor postor!
Cierro los ojos y mis dedos detectan, entre su escritura, rostros que se desprenden envueltos en su tinta… imágenes cubiertas de ropajes, ropa gastada de lavados, rotos imperceptibles de puntadas y puntadas de dedos añosos, cargados de tierra remendando los pilares de nuestra juventud.
Hoy me acerco a ellas y poso mi mano en sus hombros y veo su belleza y la luz que desprenden sus miradas que se cuelan en mi alma, y mi cuerpo se jacta de manos que aprietan, que suavizan mis manos después de la nada y de ojos que manaban surcos de agua pura. Limpias lagrimas que contagiaban, resbalando por los surcos de sus rostros, turbados, que limpiaban con el dorso de la mano cual pañuelos de seda.
Hoy, paseando por las praderas de su alma, entre cepas y cultivos, mi corazón habla y recorre sus campos y me aferro a sus rostros, me cuelo entre sus arrugas al blanco de sus cuerpos, para no olvidar a las mujeres que inspiraban respeto y se lo dábamos… Hoy miramos sus rostros por los campos y barbecho de Sinovas por los pinares del pueblo y se pueblan de rostros cuando camino por ellos…
Me sonrío y sigo mi destino y me acuerdo de aquellos  poetas de antaño que siguen en nuestro recuerdo.
-¡Cómo no! Don Antonio…, hoy está usted en mi mente y también en mi cuerpo… caminando por los campos de Castilla:
“Caminante no hay camino se hace camino al andar”… Y yo ya ve… intento seguir su sombra junto a la de don Federico García Lorca que me animo a nacer junto a su noche eterna.
Antonio Molina Medina

http://www.agalir.com/mujerandaluza.html
29/08/17

EL PODER DEL DESEO

El poder del deseo se apoderó de su mente.
El golpe de sus aguas rompía sobre su cuerpo.
Seres que revivieron lavaban sus cuerpos
con jabón de lagarto, olorizando sus cuerpos.
Plenos de satisfacción palpitaban sus corazones.
Cargado de lágrimas se enfundaba en sus aguas,
se miraba en el cristal de ojos de mariposa
llenos de memorias que en su oreja se hallaban.
Antonio Molina Medina

02/09/13

MADRE

¿Qué queda de aquél cuerpo maltrecho que dio vidas a un mundo sin cielo? Su cuerpo destrozado, mutilado, acumulador fue de sueños rotos con el paso del tiempo; de corazones que surcan por los mares sin destino ni tino pero plenos de vida aún no consumida. Solitarios inciden en su propio destino, caluroso e inerte, que se acumula en su vientre enraizado y celeste.

¿Dónde queda el oro-prenda que protegía su vida, dando su parabién al compás de su brisa y sus tristes vivencias? Lejana queda su silueta. De arrugas es su cara, de silencio quedó su morada. Verde azul, triste y sonora será su conciencia. Frío inerte. Puntuosa y sabia. Cual murmullo soluble cobijaba su sombra, donde nos protegías del vendaval y las brozas.
Como ascuas encendidas al calor de sus llamas aún calientan sus cenizas, donde todavía brota el beso que con mimo nos dabas… mujer… hembra… madre… hermana…
05/10/17

Antonio Molina Medina

ERAN PALABRAS

Eran palabras las que salpicaban de su boca
cloradas a su lengua, se deslizan por
ella, desbordándose del paladar para
catapultarse en sus oídos. Ventanas que
adormecían  su cuerpo, puertas al tiempo,
leyendas que profundizan desde su alma.
08/10/16

Antonio Molina Medina

HOY RESPIRAMOS… RESPIRO.

Hoy me he levantado solo y junto a mi respiración, brota dentro del pecho algo de locura y amor; amor por el que vivir; amor por el que luchar, y sólo con sentirme vivo me parece necesario decirte con mucho mimo lo que me gustaría ser. Yo de mayor te diría lo bella y sincera que eres; lo mucho que tu belleza significa en mi guardilla, entre trastos de cocina, cacerolas y sartenes, algún vaso con su jarra para beberme los jugos que manan desde tus labios. Y yo miraba tu cara. Y tus ojos me miraban juntando plato y cuchara donde comíamos con ansias amor en plato de vino, y el zumo que tus manos me ofreciera.
¡Cuánto amor acumulado que se quema entre mis manos sin nadie lo quisiese ni catara! Morir de amor en tus brazos aunque no sea entre sábanas seria la dicha más hermosa que a este corazón pasara. Poco más queda por hacer, sólo besar tu cara o tus labios primorosos hoy, en esta feliz mañana… donde los pájaros cantan y las ramas de su cuerpo las acarician las aguas claras.
28/09/17

Antonio Molina Medina

SER MUJER

Ser mujer... ser mujer…
Quizás sea una quimera en un mundo
de seres que solo piensan con las entrepiernas...
hombres... hombres… para que los queremos
si producen ancestros, torpes como cerezas
que se dejan coger sin preguntar para qué...
¡si!, querer, soñar con un mundo mejor,
sin pensar en estrellas que producen la luz.
Rebrotar el amor, la pasión, la ceguera
de querer y soñar,
de vivir el querer, de amar y sufrir
con  su amada certera.
25/09/17

Antonio Molina Medina

LA TIERRA

Decía, y nos sigue diciendo Walt Whuitman:  “Ahora conozco el secreto de hacer la mejor persona: crecer bajo el aire abierto y comer y dormir con la tierra.” Una tierra de todos los que la habitamos, los que nacemos en ella y los que, por desgracia, algunos que ya antes de nacer los dejan morir entre caminos con alambradas de espinas.
Porque los que nos gobiernan están al servicio de mentes poco lúcidas ¡inservibles! que contaminan todo lo que tocan para ser ellos los que dominen esta tierra. El poder los hace inútiles mandatarios porque son naves dirigidas por aquellos que no tienen corazón y menos conciencia.
Un gobierno que se precie, se dedica a paliar los problemas de su pueblo de sus gentes incluso de todo lo que se mueve con un corazón que tañe los caminos por los que transitamos.
26/02/17

Antonio Molina Medina

“¿Porque tengo sed de lo que nunca he bebido?”

“¿Porque tengo sed de lo que nunca he bebido?”
Porque lo que soñamos son senderos divinos,
regueros de sueños de aceite de olivos
que se filtran en tu alma y se hacen sencillos.
Y se cuecen en el semillero de un corazón sencillo
donde solo la luz se entremete en tu cuerpo,
se filtra en tu sangre cual sencillo filtro;
la llena de oxígeno y la hace bebible
en los corazones que sienten su alivio.
27/12/15

Antonio Molina Medina

LA LUNA Y SU ALHAMBRA

Estos días la luna ha estado de parto.
Todos esperaban de ella el hijo soñado
Yo la miro y miraba, y la sentía tan cercana
que su sonrisa plateada
me trasporto hasta el Veleta
para bañarme en sus aguas
del brioso hielo, que
almacena sus montañas.

Montañas: unas de fuego. Otras de sombras.
Otras de amores incandescentes
que fluían por sus laderas y regaban la montaña.
Esa montaña tan añosa, del color de la esperanza,
donde soñaban los sueños y preñaban sus hamacas,
donde los cuentos de niños se colaban en mi alma.
Donde un día se durmió Washington y nos regalo
más sueños, de esa montaña sagrada
con sus cuentos de la Alhambra.
14/08/14
Antonio Molina Medina

Tú forma de ser…

“Tú forma de ser me ha salvado la vida.
Ha curado las heridas que desprende mi cuerpo.”
Su vida no era vida. Excrementos de deshechos
resbalaban los surcos trascurrían imprecisos
malgastando su vida. Nunca le ha habitado.
Ha intentado luchar en los frentes de viento.
Era su cometido. Eran el deber cumplido.
Culminando su tiempo se abrazo a la montaña
se fundió con ella y brotó de la roca, luz y estrella.
11/09/17

Antonio Molina Medina

NATURALEZA CORROMPIDA

Sois los verdugos de la nueva era… de la nueva Europa, de la más moderna. Y ya no os cubrís el rostro, sois los dueños de la materia, y de las leyes, y de las formas, y de los jueces, y de los ríos y de la mar, llena de cadáveres que se cuelan por ella. Porque cuando vestís las aguas de los mares de cuerpos y rostros, y de manos y piernas, y de cuerpos alegres que buscaban sueños de quitar el hambre y no morir en guerras que provocáis vosotros, con vuestras guerras.
Hoy ya no hay sangre en la  venas de los verdugos porque la perdieron en sus propias reyertas. Tratan de paliarlo rompiendo las venas de los que, apilados, se dejan su aire y sus sueños y se quedan con la nada y sin su propia existencia.
Los cuerpos que pueblan, mártires entre alambradas; seres que os estorban cual fantasmas, pueblan hoy esa Europa, repleta de campos y de muertos votantes de políticos sin pudor, ministros sin conciencias donde ya les sobran, hasta los ancianos que pueblan su Europa.
Reyes que gobiernan mientras son traidores a su propia gente a su propia tierra: envenenan el aire y todo lo que tocan; otros, que ya no gobiernan, se afanan con mentiras, traicionando a los suyos por unas monedas, corrompiendo la tierra que les da el sustento. Y los miran complacidos de sus grandes proezas y los países vecinos y los continentes sumisos, que dejan vacíos de hermosas cosechas.
Algunos cuchillos, los limpian de sangre. Sangre derramada en continuas guerras que dicen sagradas, en nombre de un dios que ofende a las almas. Lloran los fusiles, hoy queman sus bocas las balas. No silban, penetran en sus cuerpos con el hambre de Adán y su sangre se altera y los cuchillos gritan manchados de sangre - ¡basta ya! ¡Malditos humanos! - de chorros de sangre de seres que pueblan la tierra.
Pobre Europa siempre experimentó de alambradas y guerras, de muerte y violencia. Estas hasta el cuello de sangre… y de cuerpos que vagan por ella, y de cuerpos que se ahogan entre aguas y pobreza… Mientras, el verdugo sigue recolectando su joven cosecha. Y la muerte se hace materia sin sangre ni gloria; entretanto, los patíbulos descansan y miran, observan la nada que adornan las horcas. Y los poderosos corrompen el aire y la mar y la tierra, y las casas de las aldeas, y devastan las razas y acaban con ellas.
Los seres humanos, bostezan y caminan como auténticos parásitos, rebuscan caminos, que antes fueron veredas, para subsistir con las migajas que posan en ellas, aplaudiendo a la nada por la que caminan… caminamos sin la nada en nuestra conciencia.
 06/09/17
Antonio Molina Medina


Buenos días Amigos.

Después de unos pocos días en el SUR en compañía de mi gente guapa, en los lugres de mi niñez, pude seguir gozando y limpiando mi mente del laberinto de la ciudad que cada día se me hace más pesada.
El sol trasponía por la sierra y, sin pensarlo..., sin decir nada a nadie, me encamine río  arriba por senderos escabrosos, buscando un remanso de paz aún más evidente que la que me rodeaba. La buscaba a ella, y me pareció más bella que nunca. Su golpe de agua me trasladaba a los años de mi infancia cuando acompañaba a los cabreros por la sierra virgen, y mojaba mi cuerpo en ella, en sus frías aguas. Fue una tarde mágica.
Cuando regresé y conté mi pequeña hazaña..., me decían:
-¡Pero chiquillo...! ¿Y se te hubiese pasado algo? Sin ayuda de nadie...
Yo sonreía... solo sonreía y de mi interior solo fluían estas palabras:
-Qué más quisiera yo que quedarme a reposar para la eternidad con tan buena compañía, y mi cuerpo fuese el alimento de los buitres que volaban por los lugares. Hermoso final de una vida sirviendo de comida a los animales de la alta montaña.


La Chorrera
Caminaba entre raíces y hojarascas.
Entre moles de piedras milenarias.
Buscaba su amada, con ella soñaba.
Y se la encontró, preñada de agua.
Él lavo su cuerpo, sus manos y su cara.
Ella sonreía, cubriéndolo con su agua.
04/09/17

Antonio Molina Medina

RECUERDOS DE LA NIÑEZ

Cuando correteábamos los campos
acudíamos a las fuentes
con cantaros a nuestros hombros
para reponer las tinajas y
botijos para el campo.
Compartíamos el pan
¡Y nunca estuvimos hartos!
Éramos constructores de
puentes y de caminos.
Con las sobras de las fuentes
formábamos grandes presas
que sorprendían a los vecinos.
Y retozábamos en los prados.
Jugábamos a ser mayores y
nos mirábamos como hermanos,
a los animales cuidábamos.
Y bebían en los ríos y
a, paso lento, volvíamos
con ellos al caserío.
Recogíamos las trampas
 con algún gorrioncillo
que ayudaba a los padres
ante tanto mal parido.
Saltábamos a la comba,
al volteo de las tabas;
al juego de la pelota:
con un manojo de trapos
corríamos sobre ella.
A los cromos y al gambocho,
a la cuerda en la plazuela,
al chorro-morro y a espadas
y al juego de la rana
por detrás las estajeras.
31/08/17

Antonio Molina Medina

CORAZÓN

Y el corazón ensartado con agujas
de seda hilvanadas, con la cera de abejas,
con la luz que desprende los
silencios acuáticos.
Los astros se reflejan en el propio llanto.
Mientras el sol alumbre y la rosa florezca
el olor de sus pétalos le enturbien la mente
y le haga su fiel compañero.
Nunca se cosera la boca
ni los trapos añosos que cubren su figura,
dejaran de sufrir aunque sea
entre luces, compartiendo la fuente
de agua limpia y trasparente.
17/09/14

Antonio Molina Medina

DESDE SU LIBERTAD ENCONTRADA

Volví a mi sombra,
la que me protegía, en mis noches de estrellas
que afrontó mi cuerpo, del rocío que
mojaba mi conciencia entre olivares y hienas.

Sombra mía de antigua figura, cuando las
ortigas enarbolaban sus finas y plisadas hojas
cual alimento para la gallinas y pavos y crías.
Sombra antigua, la que nos dejó entre reatas
de hormigas en días de luto, días de sequía,
que todos tememos. Hoy la buscamos
como un salvavidas, donde las aguas solo
acaparan su figura, mientras la sangre de
un niño se desliza junto a la suya, sus ojos
se encuentran y su figura se ensalza y se
quiebra entre regueros de hormigas voladoras,
capaces de salir de la nada, por todas las rendijas.

¡Ay, mundo! que vives sin sueños, sin voces
que tiemblen por el pavimento, donde las palabras
buscan libertad, en los rincones olvidados de
su invierno, escondrijos relegados. Sombras que
supuran descubriendo su cuerpo, entre los cartones
y polvos de olores su cuerpo.

Hoy ríe con ganas y bosteza nauseas de brea
que dejo atrás su cuerpo, porque se siente libre
con los niños que llevamos dentro, jugando
en la parva, como una hoja en el viento.
Porque yo no soy nada, solo escribo palabras
rellenando los surcos del arado que aprieta mi mano,
donde el hombre se expresa y calla sin aliento.


Llegue con cautela al otro lado de la valla
al llegar a su invierno y sentí las punzadas
de mi tiempo postrero, que se aferra a mi alma.

Triste momento que, como un lamento mi nombre
se me escapa de dentro: ¡ Antonio Molina Medina
de la vega de Granada! implicado entre voces de
muertos que me reclaman  palabras, depositando
los versos que derrama mi alma.

Muy cerca de mi rio, de los ríos que circulan por
mi alma, donde lo humano se precipita sin salario
pero con el azul de su mirada, cual briosos destellos
que el viento ataja, para mezclarlos con las hojas
de sus lágrimas.

Palabras puras. Impuras palabras, pero con alma.
Folios despedazados mezclados con sangre y agua,
la sangre derramada entre tenue luz y cal viva
donde se mezcla el amor, la esperanza y la nada.
Yo no soy nada, ni la nada me ampara, solo la
libertad será hoy mi amada, su voz frente a
las alambradas. De la farsa de voces que hablan,
son solo palabras, mentiras que dicen,
donde las horas se pasean por el tiempo y la luna
nos castiga con su sabia, entre relojes de arena y palma.

Como gallo sin cresta, entre voces y sombras
se repite el pasado.¡ No hay lugar a la esperanza!
Sin recuerdos ni agravios, sin sabores a alcobas
donde fluía la sangre peregrina y fecunda que
nos robaron, sin noches de gloria, sin templanza.
Los pupitres se llenan de turbaciones y los hombres
se mecen entre las brasas, buscando los caballos
que relinchan retumbando por el pavimento
sus fieras pisadas. Pisadas de niños que gritan ¡reclaman!…
Muy cerca de su alcoba buscan su agonía, agonía… agonía.
Entre el equilibrio que encontró en la pradera
oculta entre sombras que abrevaron su alma.

Reptiles amaestrados recorren las ciudades.
Las hormigas se agitan en las madrigueras
y las cucarachas se descarrían por las baldosas
de la cocina; los rompientes de la mar se acercan
envueltas en saliva y las ratas se afanan
en acicalar las alcantarillas. Cercados, los hombres
se agigantan y se pliegan unidos, fabricando
el barro y la masilla, moldeando cuerpos
que reman la noche, mientras las sombras, su sombra,
corren y corren… buscando asfixiadas su salida.
10/12/16

Antonio Molina Medina

SU UNIVERSO

"El universo te cubre ¿en qué rincón haces nido?"
para poder hacer su nido en un tallo de olivo,
muy cerquita de tu rama, cerquita de los sonidos
que provocaron las cuerdas que sustentan las
palabras; versos y estrofas que atajan con
la fuerza de tus vientos, que limpian los
pensamientos que mis dedos acomodan,
fluyendo de ellos la gloria, donde tu sonrisa
aflora desde que el cielo se abrió
por la fuerza de tus versos,
que fluyen del corazón.

21/08/17

Antonio Molina Medina

SU ALMA NOS ACOMPAÑA

Federico estuvo entre nosotros ¡El muy puñetero! Yo vi como se deslizaba por la sala y en cuerpo entero. Sigiloso nos miraba y yo observe que su cara era la que me protege, incluso desde mi almohada junto a su risa y me dijo:

¡Qué calor brotó en su noche!
¡Qué dolor sintió su alma!
Su, corazón, zozobra ante todo el poderío que su sombra nos regaba.
¡Cómo se mecían los mimbres!
¡Qué cerquita estaba el agua!
Y él, solo y voluptuoso con ansia, solo miraba…, la minaba. Federico le da vida. ¡Nos abrazaba su cuerpo al borde de la mañana!
Suspiros… sólo suspiros, brotaban desde su casa. Son los pasos de Bernarda la que corría por la estancia. Sus hijas la acompañaban, con el calor de la noche, noche nochera del alma. Mientras el Pepe el Romano habla. Sueños de agua y fuego se conmueven entre lágrimas, la Luna nos alumbraba. Y yo miraba su cara junto al yunque de la fragua, donde nacían sonidos huidos de un corazón, envuelto en lino y estraza.
18/08/17

Antonio Molina Medina