El lenguaje: cuarta parte.

 

Faro de Getares-Algeciras-Andalucía

Poeta, tú no cantes la guerra; no rindas

Ese tributo rojo al Moloch.

Huye de la marea de sangre, hacia otra playa

Donde se quiebran limpiamente las olas de cristal.

Amado Nervo

 

Playa de Getares-Andalucía

El lenguaje: cuarta parte.

En su último verano abarrotado de ilusiones y de certeros recuerdos, caminando por las lomas y serpenteando los cerros que se posaban a mis pasos. El tránsito por las rocas y los chaparros, ya altos, dejaban al descubierto el grosor de su corcho. Apoyé mis manos, sujetando mi alterado cuerpo ya consumido por los años, en que aún flirteaba por lugares en lo que un día no muy lejano, me sentí repleto de ilusiones. Y mis gritos hacían mover esas ramas de bellotas que se adornaban y hacían temblar mi corazón. No necesitaba halagos, ya que era el hijo de esa tierra donde di mis primeros pasos entre lágrimas y sollozos y ladridos de sus amigos, ladridos y llanto al que me aferraba, llanto ya estrangulado. 

Estrecho de Guibraltar-Andalucía


Rodeando el -des labrado- mundo que construyeron mis antiguos, aquellos que se fueron, sin saberlo, dejándonos el cielo bien abierto y las estrellas muy brillantes, haciendo compañía a los planetas como la luna, cuya claridad nos permitía caminar por las noches sin tropiezos ni azuzados pasos vacilantes y sin recelos ni recato en la distancia, detrás de las bestias, acarreando los haces de trigo y cebada… o garbanzos.

 

Playa de Getares-Andalucía


¡Triste destino fue el mío! ya que, al cabo de unos años, saludé a las cenizas de una madre entre sus campos sin labrar, dejando atrás otra vez mi pasado. En los surcos del arado sigue fermentando la semilla de ese corazón cantarín, ese sediento respirar que dejaba atrás entre sus cálidas rocas y paredes, aún de lo remoto Exasperado y tardío, dejando nuestra adelantada juventud junto a los seres antiguos los que vuelven a nacer, rememorando sus acertados gritos contra la miseria, y aciertos en sus sólidas enseñanzas que siguen flamantes, con poderío, el transcurrir de sus pasos los que dejarán huellas tras ellos. Nuestra escueta inocencia infantilizada y de poco tamaño se agiganta temprano detrás del arado romano.

 

Parque de los Alcornocales-Majaralto-El Cobre - Andalucía


Hasta que, descubrí los libros, palabras en sus renglones que no supe discernir hasta que unos seres repletos de sabiduría y ya en una tierra bravía, de nobles corazones, nos acogieron… Aunque no los creía, ya que nunca conocí libros que dejasen los sueños al alcance y sin alcancía para tenerlos, escuchando entre mesas y suelos de madera y la luz que se encendía con un artilugio al que le decían 'la perilla de la luz'.

El Chorro de Chorrosquina- El Cobre Algeciras


 

Serás lo que quieras ser.

Serás princesa, mandarina, fresa,

Ciruela, granada o limón.

Brote de azucenas,

Hiedra que se enrosque,

Que trepe y se adhiera

A un corazón que quiere.

Que sueña.

Chorrosquina-El Cobre-Andalucía


Sinovas- Aranda de Duero

Cañada Rosal-Sevilla-Andalucía
Cañada Rosal-Sevilla-Andalucía

Basauri-Bizkaia-País Basco


18.10.25

Antonio Molina Medina