SUS OJOS

Miro sus fotos y la engrandecen.
Miro sus ojos y me dan alas.
Ella, el fuego que nos atrapa.
Eres la llama que nos alumbra.
Sólo lanzo leños al fuego
para que nunca se agote
el ardor de sus palabras.
 

Antonio Molina Medina

2 comentarios:

  1. Así es amigo, hay que mantener viva la llama que nunca se apague.
    Un abrazo.
    Ambar

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  2. Pero qué intenso y bello tu poema, amigo Antonio, y es que unos ojos pueden llegar a tocar el alma, a hacer estremecer los sentidos, a incendiar todo un universo.

    Un beso.

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