BALTASAR… ALGECIRAS

En una espléndida loma,
a lo lejos su silueta se divisa
montado en caballo tordo
y con una silla de cuero.
 
 Su figura es espigada
piel canela con su pelo
cubierto, sombrero de paja,
con adornos de terciopelo.
 
 Galopa por la pradera
por esos prados espesos
que llenos están de nostalgia
que el sol se ensaña con ellos.
 
 Con el lazo entre las manos
galopando tras las reses
demostrado su bravía
por las lomas de su aldea.
 
 Campos que tú galopando
domabas a tus caballos
que hoy buscamos tu figura
por los montes y los llanos.
 
Antonio Molina

EL DUENDE

Dibujo de: Lucía Molina Martín (11 años)
 
Si yo fuera duende,
me instalaría en sus pestañas.
Para seguirle los pasos.
Y gozar de su mirada.
 
I
 
Soñar. Soñé que soñaba
que su corazón latía
del amanecer al alba.
Y en su cuerpo embebido
Se licuaban el amor
Y los sueños esparcidos.
 
II
 
La distancia nos separa.
Las veredas son salvables.
El corazón me resopla.
De que el amor es la vida.
La que su alma provoca.
Amiga de mis entrañas.
 
III
 
Son sensaciones nuevas.
Las que su vida estimula.
Son como una nueva rosa.
Qué le retoña en la boca.
Sus ojos pasión invocan.
lo que en su alma alborota
y su corazón, nos cuenta.
 
Antonio Molina

MI VIEJO CAFÉ BOULEVARD

 
Fuiste cazador de corazones
de ilusiones que brotaban
del tic-tac de tus gentes.
 
Fuiste sangre derramada
que absorbíamos relamida
para untarla con las letras
que formaron las palabras.
 
Aún resuenan tus voces silenciosas
de los que a ti a nutrirse acudían
de otras voces, otras gentes
junto a tu corazón que aun resuena
triste, torpe, sin sangre ya en la herida,
 
intentando revivir tu vieja historia
los momentos donde escucho tu silencio
acompañado de seres que pululan
y con obstinación viven de tus recuerdos.
Antonio Molina

PLAYA GETARES

 
Playa de Getares: remanso de paz
en esta hermosa Bahía, que eres
iluminada por el sol de cada día,
me apasiona tu hermosura y el
poder pisar tu arena que lamida
por sus aguas comunican
dos orillas. Unión de dos continentes
son las aguas que te cobijan.
 
Una espina se vislumbra al borde de
tus orillas. Una roca milenaria
que brota como una espiga
se divisa a lo lejos,
tierra que un día el inglés nos
conquistó por desidia.
Astilla clavada que penetra.
Quejándose herida, su Bahía.  
 
Antonio Molina

MANJAR


 
Tu eres la fuente
yo la corriente.
Tú, te dejas querer
yo me dejo mecer
sin llegarte a acariciar
pues el aire me eleva
me hace de mar
fecundas espigas
que las olas briosas
forman en gavillas
que sean la harina
de nuestro profundo pan.
Antonio Molina

CIEN AÑOS. María mata Padilla)


 

Curtió su piel el aire de la vega

los astros, como espigas, se inclinaron ante ella

el sol en un rayo se colaba en su enagua

sonriendo pícaro al despertar el alba.

El Cubillas ríe y canta al bordear su casa

Federico la observa cayéndole la baba

sus ojos de aceitunas caen lágrimas ácidas.

¡Si era una chiquilla, cuando yo la miraba!

Repetía dolorido mirándola a la cara;

él la encontró de nuevo en mujer aguerrida

con cien años de luz, de sombras y de risas...

de esperanzas.

Su corazón flota y late con fuerza inusitada,

Federico la observa, se regocija y calla

porque la quiere, la ama y María en respuesta

le sonríe con gesto divertido que brota de su cara.

Antonio Molina