LA MULTITUD EN SILENCIO

Sinovas-Castilla y León


 ¿Qué me ha ocurrido, amigos míos? Me veis trastornado, acuciado, dócil a pesar mío, dispuesto a marchar-- ¡ay, a alejarme de vosotros!

Friedrich Nietzsche

Majaralto Chorrosquina Parque natural de los Alcornocales


LA MULTITUD EN SILENCIO

Ante la multitud y silencio nos pides comprensión, ya que el avaro está ciego mirando todo lo ganado con las espuertas de los estiércoles repletos de sedimentos aportados por los brazos del hambre y la incultura, de la sangre derramada junto al estruendo de la pólvora y de creencias antiguas que solo buscan el latrocinio que acompaña sus historias.

 

Parque de los Alcornocales Andalucía El Cobre

Place hoy su mente en una tarde en oriente, ya que solo los recuerdos quedaron de aquel maestro arrodillado a la sombra de los olivos que dicen crucificaron por ocurrírsele al buen hombre, decir que las guerras son injustas y que la riqueza hay que repartirla junto al techo que les cubra y no a expensas de las tormentas que los dejen sin hacienda.

 

Fuente del Chorro. Charrosquina- El Cobre. Andalucía

Somos una raza sin costuras ya que nacemos sin pedirnos permiso y sin prebendas… Solo vida y con censores que, desde que naces, ya te imponen su doctrina.

Algunos sentimos en nuestras manos el calor de los juegos en lo alto de la sierra, a la vera de los ríos, y en los verdes, verdes muy verdes prados domesticados por el arado y la cuchilla de siega.

 

Orduña. Bizkaia. País Basco

Los juegos los elegimos ya que nada teníamos y nadie nos vigilaba, estaban al alcance de nuestro arrojo y sin cordura. Los animales caseros, y otros peligrosos, ciempiés, lagartijas, lagartos, serpientes y crías de víboras… vigiladas, los buitres de cuello pelado, cuervos revoloteando mientras la flora del bosque y, entre los matorrales, cambiaban su piel las serpientes.  Su madre, trabajando en lo que salía, y su tío cuidando de él, muchas veces asustado por lo que portaban mis manos: menudas víboras que se paseaban por sus manos o, las pieles de las serpientes que dejaban en los aledaños del cortijo. “Por qué me llevaste a la ciudad” … decía el poeta. 

Orduña. Bizkaia. País Basco


Quizás buscaba esas letras aún ilegibles para su mente que él desconocía dentro de los formatos de los libros, de los cartones que cubrían la riqueza de lo que se exponía en su interior, que se instaló en su mente dejándola plácidamente inquieta, cuyas letras coparon su cordura gracias a seres sensibles que llamábamos maestros en una tierra fértil de robusteces humanas y lejos de las opacidades. 

Orduña. Bizkaia. País Basco


Ciudad de Orduña. Bizkaia. País Basco


Tertanga. Álaba. País Basco

Aguas de Getares. Andalucía



09.02.25

Antonio Molina Medina

No hay comentarios:

Publicar un comentario