OJOS NEGROS DE AZABACHE

 

OJOS NEGROS DE AZABACHE

Yo me la vi ‘de venir’

por la ‘verita’ del Darro,

sonriente y engalanada

con unos zapatos altos.

 

Con ese vestido a flores

que resalta su figura

cintura fina, ‘pa’

abarcarla con las manos.

 


Ojos negros de azabache,

del color de sus zapatos

que, junto con sus pestañas

pobladas de fina seda,

salpicando a su contacto,

de esquirlas va llenando,

el lugar con desparpajo.

 

Nos miramos a los ojos:

su mirada fija y penetrante

con firmeza él la aguantó

sin llegar a respirar.

 


Pisando firme y serena,

su mantón echa por alto,

cubriendo su lindo cuello,

que plasmar pintor quiera

resaltando su hermosura

en sus cuadros moldear.

 

Se cruzó por mi camino,

pasando por mi ‘vera’

con la vista al frente,

orgullosa y con desparpajo,

como una reina.

 


Así era ella

en todos sus ademanes.

 

La mocita tiene guasa,

mucha alegría y hermosura

y mucha juventud

de la que poder presumir

y para poder conservar.

 


La sigo con la mirada

y pienso en el pasado,

cuando de niño miraba

el reflejo entre sus aguas

de la Virgen de las Angustias

que era llevada en ‘volandas’

entre sus aguas brotar.

 

Por la ‘orillita’ del Darro,

que sus hermosas choperas

sombra dieron al lugar,

su silueta granadina

se refleja en primavera.

 


A esa mujer de ojos negros

que ocultando su figura

con un mantón de manila

su hermosura deslumbrante

no fue capaz de ocultar.

 

Esos ojos y esa boca

que brillan como alabastros

tallados de piedras finas,

de las joyas más hermosas

que resaltan su figura,

tan hermosa y sin igual,


que como si un cuadro

de Goya fuese,

en la retina de mis ojos

yo, lo he podido conservar.




CULTURA-VIDA-Y- SUEÑOS Y 
NO A LA GUERRA.

Antonio Molina Medina

16.04.26