GRANADA Y SU MONTAÑA SAGRADA

 

Federico el inmortal. Dios de la Humanidad


“Lo mejor del mundo: el amor, la familia, la amistad, la paz de la conciencia, la satisfacción de crear, no se compra con dinero; ni se evitan los grandes dolores: el del mal amante que pierde a su amada, el del padre que ve morir a sus hijos, el del hombre enfermo y solitario… ¿Por qué entonces hacer depender la felicidad sobre la tierra, de la situación económica?”

Amado Nervo

 

Granada - Andalucía

GRANADA Y SU MONTAÑA SAGRADA

De ese rosario de perlas que mana de su figura,

Reluce la sombra de fuentes de nácar.

De agua pura ¡acuífero perpetuo!

Sus dientes me atrapan.

Perlas en su boca refulgentes.

Su saliva da brillo a su sonrisa.

Recuerdos que queman, perforador de almas.

 

Huerta de San Vicente- Federico y Nuestra Granada

La montaña nos envuelve. Nos engancha.

Su sonrisa brota de cueva humana

Mágica, segura, principio de pasiones y esperanza.

Mi corazón se desprende de envolturas inservibles.

Se desparrama y clama por su ladera, por su plaza.

Calles de pedrería, de añejas esteras que ojos dilatan.

 

Valderribio- Granada-Andalucía

En una pequeña cueva, la noche mágica nos envolvía.

Nos dejamos atrapar entre versos y poesía.

Palabras que brotan del viento por entradas

De hilos de plata.

Sentí el calor de su cuerpo ¡lo sublime de su mirada!

Sus ojos me transportan como dos limpias espadas.

Emanaba sabiduría, buscando respuestas claras

Que a mí me arrancaban, consciente,

De la limpieza de su mirada.

 


Ya nada es diferente a la mujer.

El embrujo de la sierra,

El suspiro de sus gentes

Donde brotó la palabra.

 

La montaña nos atrapó

Y Federico, encantado,

nos ofreció su sonrisa e ilusión.

Desde su morada, Abderramán,

El Rey de Granada  

Nos animaba a seguir.

 

A continuar nuestra dicha:

Sonreír, soñar, querer…

¡Amar envueltos en la nieve!

Su blancura nos envuelve

Pureza para mentes sanas.

 

En taberna añeja, acoplada a su montaña,

Nos atrapó su duende, sus ojos y su alma.

Dejó entre sus piedras parte de su vivir

Entre juegos y lamentos, amores del alma

Queman sus entrañas, secan la garganta.

Y brotan lágrimas de amor y esperanza

 

Desde pequeño rincón, incrustado en,

Su costado, absorto la contemplaba.

Perplejo, lleno de sueños, el corazón no mentía.

Sólo así se liberaba:

Brotando de él agua pura de manantial renovado

Montaña de sueños:

Hadas, Gnomos, el duende los atrapaba.

Modelando por dentro vida renovada.

 

Federico ríe. Se solaza y calla.

Hadas sonrientes, les brotan las lágrimas.   

Que compartieron con fe y esperanza.

Son las nuevas vidas que ellos atrapan.

Ellas sonrientes se miran y callan

Él las contemplaba, estaba vacío

No sentía nada. Su mundo había muerto.

 

Federico Ian Gibson

Otro comenzaba y no sabía nada

Solo los poemas que ella recitaba

Le entraban en su mente, corazón liberado.

Insertados en sus almas, sentimientos

Trepidantes caminan juntos,

Manos atrapadas.

Que un día viajando, encuentro

Fortuito en la añeja montaña.

 

Caminos, senderos, gritos doloridos,

Mentes liberadas.

Vidas trepidantes que una estrella errante

Atrapó la montaña

 

Granada y José

Se disipó la niebla. Ellos se aferraron,

manos de esperanza.

Tres almas encuentran el aire respirable

Que envuelve sus vidas,

Perforan sus cuerpos y nace la esperanza.

 

Se empuñaron briosas manos, vidas,

sueños llenos de placer.

Mentes limpias y claras sueñan vidas

Trepidantes envueltos en nubes

Blancas, puras, briosas las que

Brotaron de sus almas.

Algeciras-Andalucía


Algeciras-Andalucía

Algeciras-Andalucía
Ciudad de Orduña-Bizkaia-País Basco


Antonio Molina Medina

01/04/14

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