BELLO JARDÍN

Juan Moreno Leandro " Tito Chirovao"
(Presidente de la Peña Camarón de Algeciras)


José Monge Cruz,
conocido por Camarón,
el día que tú te fuiste,
qué bello jardín dejaste.

Dos claveles reventones
y dos rosas que lucían
como el sol.
Pero dejaste otra flor,
que era un lirio ‘morao’,
que con lágrimas de sus ojos, 
ese jardín te ha "regao".

Pero a través de los tiempos,
han nacido unas florecillas,
que si las ves desde el Cielo,
tu alma tendrá alegría.

Pero ese lirio ‘morao’,
todavía sigue llorando
por un amor que perdió,
y gracias a essas florecillas
la alegran el corazón.

Y ese lirio "morao"
no es otro que...
¡Dolores Montoya!
¡La chispa!
¡Señora de Camarón!

Juan Moreno Leandro "Tito Chirovao"



Antonio y Daniela

SINOVAS Y SUS GENTES

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No los conocía, pero me acerqué a su tierra,
nos hicimos todos uno en la vendimia, entre cepas.
Me acuné en su mar sencillo de sudores y fatigas.

Comimos del mismo plato, la misma comida y mesa
Degustamos mismo pan, y el vino de su despensa
y cortamos los sarmientos, que después fueron tormenta.

Gente de sonrisa viva, y de amistad manifiesta
allí donde mi persona, no se sintió forastera,
y reímos, ¡sí reímos! Entre las cepas la juerga.
 
Ocultos del sol, degustamos la cosecha
una cueva muy sombría alumbraba la prueba
de que los nuevos cachorros, continúan con la gesta.


De Sinovas son nacidos, de Sinovas son sus cepas
poder verlos en acción en la “CASA DEL TIO VITOR”,
de SINOVAS, te esperan.
Descendientes de Sinovas, de su casa en la plazuela
junto a iglesia milenaria que reluce. Pedanía.
Antonio Molina

MUJER 2


Son tus ojos de niña

que perforan los míos

buscando nieve pura

que mana como silfos.



Son ojos sin miedos. Sin bruma.

Son la libertad deseada.

Son ojos que buscan la pureza de su alma,

donde poder mirarse y sentir la esperanza.



Sus ojos no dan miedo.

Se puede mirar en ellos.

Y bañarse en sus lágrimas.

El sueño que añoraba

había sido consumado y

él no lo sabía, saltó como resorte

al final de su ocaso.



En la marcha anunciada

que a todos acompaña

un corazón palpita

más fuerte que mañana.



Antonio Molina

MUJER 1




Como palomo herido
que brota de la niebla
con sus alas me rozo
 y su pico me ofreció.

Él tierno y muy tímido
en todo su interior bramó,
como un chiquillo
necesitaba compresión.

Encontró entre las plumas
de una paloma blanca
el candor, el calor que él necesitaba
para afrontar la vida que ya no soportaba.

De su pico brota el fuego.
De su corazón la calma.
De su figura la vida.
De sus ojos la esperanza.
Antonio Molina

MI MORADA

Cañada de los tomates (Algeciras)

Mi casa ya no es mi casa.
Mi casa la han destruido.
Aquella, la que compartíamos
y nadie se excluía en ella.

Nuestras penas eran nuestras,
las alegrías compartidas.
Pero mi casa era de humo
y el viento la ha disipado.

Su esqueleto me domina,
de ver todo su interior.
Mi casa ya no es mi casa.
Mi gente se ha camuflado.

Sus paredes se han desvanecido.
Los recuerdos que afloran,
como cuando una serpiente
se tragaba a los polluelos
que en el nido amamantaban
sus padres con mucho celo.

De niño contemplaba con pavor
cómo el reptil deslizaba su cuerpo
por las viejas vigas del techo
y se acercaba impasible
al nido de los polluelos,
engullendo con avidez,
de uno a uno, a todos con desconsuelo.

Realidad que me persigue.
Metáfora de mi vida.
De emociones y vivencias compartidas.
De un tiempo que me arrancaron.

Como un embrujado sigo mirando
a un pasado que me reconforta
y me ayuda a seguir viviendo,
junto a mi compañera a la que tanto quiero,
y otra mujer hermosa, “poesía”,
que llena de contenido una parte de mi vida,
¡sin ella quizás estuviese muerto!
Muerto, ¡sí!, muerto.
Sin ilusiones ni metas.
El hombre vive, vive, vive…
pero por dentro está muerto.

Antonio Molina Medina

En el sur está la vida


¡Qué fogoso tu caballo!
sujeto bajo tu cuerpo
para cruzar ‘toa’ la Vega
con tu melena al viento.
Cruzarás en tu camino
arrabales y barriadas
el sol se fijara en ti,
cruzándose las miradas.
Una gitana sonríe,
blanca sonrisa de nácar,
¡Cómo le brillan sus ojos!
¡Cómo el caballo, soplaba!
El sur te ha abierto sus puertas,
y vendrás mora y cristiana,
porque su tierra es tu tierra
para confortarte el alma.
Antonio Molina