SU PROPIO FRÍO

 

Hobra de Mikel Varas... Grito al Aire

Hoy hace frío. Estoy aquí mirando por la ventana y

viendo caer los chorritos de agua que han depositado en mis manos esas

nubecillas del cielo, de lo más alto, cercano al sol.

 

Río Nervión Bizkaia

Quizás Saturno me sonría, o los rayos que salen al encuentro de las

nubes se placen en sentirme y mirarme a los ojos, para depositar en

ellos, esa mirada fortuita y sencilla con la que miro y mirare a este

mundo, llenos de sensaciones limpias y también de putrefactos seres

que nos dominan.

 

¡Que no cunda el pánico!

 

Ya ves: hoy tengo un muy buen día… Hasta creo que voy a coger el paraguas

y a pesar del frío y la lluvia caminaré por el asfalto y me reiré

hasta de mi sombra ahora que no puede acompañarme… Es que me dice que

hace mucho frío y no le apetece salir… ¡Será cabrona!... pues lo

siento. Tendrás que pasar frío conmigo.

01.12.18

 

Ciudad de Orduña Bizkaia

Diez caminos conducen a su fuente.
Renuevan acertijos. Sin castaños,
sin ilusiones, los caños de agua persisten.
Sombras reman por sus aguas manantiales.
Ventanas ventilan su puerta milenaria.
Cascada de espejismos. Hastiales sedientos
de niños con furia.  Aforismos, desviven su plaza.

13.01.22

Antonio Molina Medina

Así es, mi querida amistad.

 

Sinovas-Aranda de Duero-Castilla León

Estás callada, pero no ausente. Quizás cabizbaja, pero se te siente, ya que el corazón es algo más que una señal, quizás sea una catapulta que hasta aquí haga llegar sus piedras: algunas bien talladas. O esculpidas con los dedos de tus manos. O, con esos ojos que dejan  que la luz se explaye en su tronera y, como un candil fiero y reluciente, se pose hoy, en tu frente y haga que traspase los mares y ríos y montañas aún sin el sol, que los alumbre… Pero con ese corazón que denota que está siempre presente entre las vaguadas de tus sueños.

Valle de Orduña-Bizkaia

Tus sueños, como anillos de oro o de plata, son las señales por las que mi alma se posa entre tus brazos y, dejando caer sobre la sombra que da tu cuerpo, hace más llevadera la vida. Y los sueños arrancan día y noche, entre las plegarias de tus versos, la luz que hay entre sus letras con sabor a sentimientos muy abiertos, plagados de lágrimas y deseos que mis labios absorben por los senderos que camino; por esas tierras que venero, como son las de la Castilla de mis sueños, por donde camino entre barbechos acompañado por pastores y ovejas, y los sueños del pastor que sonríe junto a sus perros que, suavemente, azuzan a sus ovejas mientras su señor y amo y zagal, las deja pastar por los nuevos tallos de hierba recién nacida en los campos de rastrojo en su invierno.

Rio de la Miel. El Cobre. Parque de los Alcornocales. Andalucía


26.11.18

Antonio Molina Medina

ORDUÑA Y SUS CAMINOS DE HIERRO

 

Ciudad de Orduña Bizkaia

Vagando en la tarde bronca

para serenar mi alma.

Rodeado por el blanco maná

que surge de improviso de los cielos.

 

Nieve blanca, manto inmaculado,

desprendiendo un frío intenso

por todo el valle y su comarca,

adornando el paisaje que me rodea.

 

Ruidos de bridas, cadenas, mangueras ‘de vacío’

y golpes de martillos.

Resuenan en mis oídos los recuerdos,

chirriar de frenos, máquinas impulsadas por el vapor

que envuelve mi figura con fuerza inusitada

la que se ciñe en el vapor blanco el

que expele por la tronera de la mole de hierro.

 

Ciudad de Orduña Bizkaia

Diviso a través de la bruma la figura impertérrita

del factor que perpetuando en el tiempo

con su banderín rojo, y su gorra roja soportando

las inclemencias del tiempo,

acude fiel a dar la salida del tren

que nos conducirá a otras ciudades,

a otros mundos, por la sencillez

de dos raíles que nunca se juntan.

Ciudad de Orduña Bizkaia

 

El tiempo, motor de cambios y tecnologías,

hace posible que, la distancia se acorte

y, a través del periodo transcurrido, sea permisible

el encuentro necesario de los seres humanos

para la ardua y difícil tarea de nuestra convivencia

con los parajes esplendorosos que nos rodean.

Ciudad de Orduña Bizkaia


30.12.21

Antonio Molina Medina

SU SOMBRA

 

Tierras de Sinovas -pedanía de Aranda de Duero-


Entre algodones su cuerpo,

alguien resucita esta espiga

que, fructífera, brota en los páramos.

Los años trascurren acompañados

por los granos, desgranando su fruto.

Los sueños de esparcen en su cerebro

que adormece los incestos dañinos de su cuerpo.

Su mente se hace gigante para que los sueños

prevalezcan, cual relámpagos salpicados del cielo.

Las estrellas enmudecen su brillo y sus ojos

marcan su rostro de escarcha.

Sinovas Pedanía de Aranda de Duero-


Entre nubes vuela su cuerpo que no se detiene

aunque el tiempo este siempre presente

entre los pliegues de su piel que protege

su cuerpo. Y a su alma rejuvenece.

Gracias zagal, tu alma es un profundo fuego

una hoguera instalada en el tiempo cuyas llamas

alumbran mi espíritu y calientan mi cuerpo

que, ardoroso destella su calor a mi propio corazón,

afligido con las ardas del invierno.

Sinovas -pedanía de Aranda de Duero-


Antonio Molina Medina

01.01.22

AMISTAD SIN MENTIRA

 

Sinovas-Castilla y León

Se acaba el año entre bostezos y sin pausas, que el tiempo nos deja sin aliento. Solo queda un año más, la consistencia de una amistad sincera y sin pagar peaje por dicho sentimiento. Para mí es un honor seguir viviendo… quizás envuelto entre los sueños de seres con corazón, los que hacen caer la balanza a querer con aptitud; que la amistad perdure a pesar de la distancia, y con acierto.

Se que la amistad suele ser un misterio y surge cuando se intima sin perjuicios… de ahí el quererla en cualquier ocasión, si el conocimiento del otro es tan veraz y sencillo como ver las aguas de los ríos circular por ese cauce que nos deja boquiabiertos.

Parque de los alcornocales-El Cobre-Algeciras

Nunca me acostumbraré, y mi espíritu lo censura, a ver la maldad. Me indigna en seres que etiquetan la amistad, como voceros de inútiles palabras o como los buitres que vuelan a tu alrededor con ansias de despojarse hasta de tu propia alma, cuál comercio vergonzoso que algunos fingen detrás de la amistad…Quizás la franqueza resulte extremadamente complicada, pero ¡la verdad nos hace libres! ante los golpes de la mentira que algunos utilizan como arma arrojadiza ante la cultura precaria de un pueblo, que se olvida de tal prebenda inconscientemente, ya que vivimos en un mundo de fingidas amistades.

Pero nos queda la esperanza:

La que no nos olvida, y nos deja pensativo de cara a nuestras actitudes, ya que no hay egoísmo en ello y, el que la creó… supo decidir lo honesto que era.

Rio Nervión-Delika-Álava 

Los buenos y sencillos amigos se complacen en soportar su carga, aunque sea quizás algo imprudente dejar ese rastro benévolo por el que caminamos… sin malgastarla ni despreciarla; dejando que la esperanza roce hasta nuestra piel y penetre en nuestras venas cual líquido ardoroso y noble… Quizá sea, a la vez, una esperanza eterna la que, inconsciente, se pliegue a nuestro actividad… y que la muerte sea la que nos la quite afanada ella, en despojarnos de esa amistad sincera que nunca desapareció, inmersa entre la sonrisa de ese amor que suena a clarines los sentidos dentro de su tronera.

A por otro año más, fiel amigo, donde los sueños seguirán siendo con seres como tú, como vosotros. Sois el alivio para este caminante que aún sigue por las veredas antiguas y por las nuevas rutas, entre los tractores cuyo rugido ya no me deja indiferente.

Orduña-Bizkaia


Mientras la sangre le fluya a su rostro,

estallando por sus exhaustivos recuerdos,

dejando que su corazón se exprese y se

regenere de fecundos y frondosas efemérides,

su camino será más lento. Lento, pero llano. Y

cuerdos serán los pasos que le llevaran

firmes, en su caminar por los sueños

que la vida le ofrece a su intelecto.  

30.12.21

Antonio Molina Medina

EXTENSA ES SU PRADERA

 

Valle de Orduña-Bizkaia

Amplia y fecunda es la pradera por la que transitamos, de calzadas empedradas, llenas de guijos de agua y barro; de animales delicados, furtivos, fieras tan nobles como los pájaros cuyos cantes le alegran el alma, siente sus trinos por las laderas de sus montañas, campos de trigo, de rosas y vino. Largo es el camino, las fuentes se secan de contenido. Sonidos extraños los percibe a través del viento, en su caminar los sonidos le alertan, de ese mundo nuevo, que alguien le provoca. Con la vista mirando al futuro dejando tras él entre los caminos trigales, maizales, centeno y avena la inmensa cosecha que no recogieron seres en su torpeza. Se detiene y sueña. Cansado y dolorido, se mira por dentro aún se siente vivo, consumido entre dudas, cansancio de hastío de una vida plena; de no haber vivido. Su alma se subleva. Se asoma a su puerta traspasa su umbral, se escapa de su cuerpo y se pone a andar. Su cuerpo de plomo la mira y sonríe, bosteza, entorna los ojos y se pone a soñar.

Sólo y sin recursos lucha contra su apatía, sus miedos, sus risas, surgen y se van. Su vida no es vida, es pura apatía, hastío, censura, perjuicios, rutina… No quiere vivirla si no hay libertad. Su pasado no es vida, todo era suplicio, recluido entre rejas, castillo de arena, con la llave en la puerta, por dentro, por fuera, para su comodidad oliendo a zotal.

 

Sinovas-Aranda de Duero.

Un soplido del viento le golpeó la mejilla. El puerto de sus penas, le magullan las olas en la arena de su cuerpo. De los que brotan los (Sílfides, Ondinas, Dríadas y Duendes…) entre (Gnomos y Hadas) la luna es consecuente le ofreció su sombra… de mano sencilla, de la que brotan sus dedos, finos, ágiles tenazas a las que se aferra, lo sacó del barro que estaba cubierto, descubrió de golpe que estaba despierto de almacén de sueños, repleto de versos.

Su dolor era grande, heridas profundas las que almacenaba, suspiraba el moro contemplando la puerta que ella le ofrecía. La ciudad de los sueños, castillo encantado, de torres, almenas, murallas salvables sin argollas ni cadenas. Las puertas abiertas, las mira, se miran, sus hojas se baten, se cierran se abren. Solo están entreabiertas, camina a empujarlas, ella le acompaña con su pesada carga. Los caminos viejos se convierten nuevos, las sombras que le invadía se disipan; surgen nuevos cielos. Al fondo de la estancia brillaba una luz, un nuevo lucero, era su candil de niño, otros tiempos, alumbraba sus dudas, sus miedos. Se aferró, no la rechazó, camino a su lado, sin prisas, sin miedos, con rostro sereno. Le ayudó a caminar de su intranquilidad, incrédulo, de su pérdida.                                             

Caminaban juntos, su sombra le miraba sonrisa plateada la que le ofrecía, sentida, segura, se afianza a su regazo, le trepana el alma, se introduce en ella como manantial de agua fina, clara.

El mundo que ofrece, es de vino y rosas, de racimos de uvas y soles donde los pájaros reponen sus fuerzas cada mañana en las praderas dulces de los rastrojales llenos de vida… De sueños novedosos, hoy envuelven su cuerpo, su alma presiente ese nuevo mundo que la luna le ofrece.

Tarifa-Andalucia

El camino es largo, largo lo vivido, sueños compartidos, lágrimas vertidas de amores no vividos los que brotan de su alma; y rebrota de su cuerpo; los que resurgen de su alma, en pecho aterido. Los primeros calores. Los primeros suspiros. Sueños no vividos de pura libertad. Libertad soñada, que brota de la tierra, la que pisa en su nuevo habitáculo de hierba más fresca, jugosa y tierna, que brota en los caminos por lo que recorremos, de guijos que duelen, que hieren, que provoca heridas, que el Amor los cura, sentimiento sublime que pocos conocen. Son sueños que lastiman, queman como brasas, sus heridas escuecen. Los sueños son sueños desde que amanece.

De las soledades brotan presurosas el miedo, el silencio, las dudas, el llanto, las lágrimas, el frío en su alma su corazón intuye.

 

No retrocederá, aunque el temor aparezca, porque ya su alma no ceja en su empeño de sentirse cielo, montaña, nubes…, de sueños… Las nubes presurosas tratan de envolverle, cual niño mirando el ‘bollo’ que cubría la peña Salvada de frío hasta su mente… los caminos se constriñen. Florece la sonrisa, contempla la materia, la gente le rodea, perjuicios… sabores… el camino andado marca su destino, es un peregrino con rumbo trazado pero en soledad. Su mundo le duele, le brotan heridas, que le duelen. Dentro de su alma un choque de trenes lo detiene y piensa, que aún sigue vivo gracias a la ciencia de una mano amiga, mariposa para él. en sus noches negras, sin luces, en tinieblas.

El laberinto no tiene salida. El muro que está sumergido se eleva y aparece en su nueva vida, trata de romperlo, volarse las venas, sus venas, para que fluya de nuevo el caudal por ellas. El camino emprendido no es de retorno, no duda, no hay dudas tras su confección. Ni la incomprensión ni el miedo ni el propio dolor, la confusión y el tormento podían doblegar: su sonrisa clara, sus dientes de nácar, ojos que iluminan a este viejo candil, del que alumbra amores que quieren vivir, aun en su sufrir.

 

Sinovas-Aranda de Duero

Sosegado en una mesa, con un té rojo en su taza, un pequeño tente en pie para alimentar su cuerpo mientras las risas, entre risas, risotadas, se precipitan palabrerías animadas consumiendo unos chatos de vino, las mesas repletas de seres le sonríen y le miran con miradas de sorpresa. Desde su burbuja aislado del mundo, los folios desliza, los cubre de versos, con tinta morada, garabatos le provocan al borde de la ría milenaria sus dedos se aferran a pluma plateada.

La felicidad está a nuestro alcance, aunque las voces no cejen y los diabólicos seres que enturbian su alma no dejen de repetirle:

¿Deja lo que ha emprendido?

¡Retírate a tus inviernos!

¡Disfruta de la vida!

¡No te compliques la existencia!

¡Aprovecha tu momento!

¡Que te importan los demás!

En su soledad cierta e irremisiblemente sola, como un delincuente camina entre minas, que los moralistas instalan en su soledad.

Y él se aferró a una sombra, su sombra amiga, la que su alma le dice, que no fallará. Para sentirse seguro en su soledad.

 

Río de la Miel-El Cobre-Algeciras

Son pocos los elegidos y muchos los que se apuntan, los dedos de una mano, nos sobran. Es el destino que las estrellas nos marcan. Que la luz es muy cara y la lámpara consume las energías que el hombre necesita para seguir sufriendo, amando, queriendo y ser amado en su retroceder.

Nadie entiende al poeta, sus sueños son reales, sigue vivo por ellos, e inmerso en ellos, pero son solo sueños. Sus seños. El mundo que le rodea no le sirve… le agobia, le duele, le quema… De miserias humanas, se compone la materia, nuestra materia. Mientras los moralistas, responden ante las tragedias humanas, la pérdida de vidas, terremotos, miserias: nos recuerdan las desdichas del alma, los valores perdidos.

¿Y el hambre en la tierra…? ¡Tanto niños que mueren en ella! ¡Por falta de alimentos! ¡Por falta de recursos! Recomendaciones que vienen de estómagos repletos, de riquezas y alijos de seres que no sienten su propia libertad.

 

Que le queda que hacer al maldito poeta. Cuando todos le miran y le dan la espalda en su proceder. Su conciencia está repleta de dudas, de sueños y anhelos.

¿Dónde quedan los sueños que almacenan sus almas?

¿Acaso no hay sueños con los que disfrutar?

¿Ni siquiera compartir?

Las dudas le corroen, le duele, le destroza las entrañas. Cuanto más se adentra a su torpe destino solitario y aterido, olvida , lo vivido, manos que se descuelgan, dedos que se sueltan, las yemas de los dedos en su calor le cobijan, mana sangre por ellas de sangre roja y negra, azulada entre estrellas las que le calman su dolor.

 

Chorrosquina-El Cobre-Algeciras

¡Cuántos sueños volátiles! ¡Cuánta lágrima vertida! ¡Cuántos suspiros le fluyen de su propio corazón! ¡Cuánta esperanza de sueños ya vividos!, de amores y quereres, que aún siguen muy vivos, seguros, sin resquicios de dudas, compartiendo otras vidas con ilusión y celo, depositada en ella. No es posible el olvido ni el camino trazado, ni olvidar los quereres que manaron sinceros, en su fiero corazón.

Solo será la muerte, la señora de negro, con la que se levantó y se acostó, la que se lleve una vida, será capaz de cercenar un querer, el que su alma transmite, su corazón siente, junto a serenos latidos, a la sombras de la luna bebiendo agua de su fuente.

Antonio Molina Medina

26.12.21

SUS LETRAS

 

Algeciras- años 50

Hasta mis sentidos han llegado tus letras por donde paseo de la mano de mi madre, aquella mujer sencilla siempre cargada de niños, unos que la arropaba y otros llevados en sus brazos.

Serpentean las serpientes a través de las ondas de la noche y los calamares dejan que su tinta se expanda por las aguas de las ensenadas…Luce hoy más intensamente los recuerdos que nunca están dormidos… ya que el tiempo es como un suspiro, y hoy abren las heridas de mi cuerpo y se posa en mi alma su recuerdo… Sí, esa madre que lo dio todo. ¡Y sufrió más de lo que los seres humanos estamos acostumbrados a sentir! Siempre aferrado a su mano, entre trenes y caminos, entre pueblos desconocidos, dejaba su cuerpo aterido de frío, por las hordas de la infinita deshumanización que le tocó vivir.

Suenan los clarines de la nostalgia y dejo que mi mente se deje llevar por los caminos de cabras y becerros, y caballos y burros… donde quedó su cuerpo malherido y su mente sin abrir por los avatares de su lúgubre e incierto caminar por su noble existencia.

Pero sigue viva en mi recuerdo sintiendo su dolor en mi mente y su amor vencido entre seres que se dejaron la vida en su propia contienda, donde la marginación poblaba la de ella y todas las mujeres de su clase.

El Cobre-Chorrosquina-Algeciras


Cuando los sueños se rompen.

Cuando aparece la noche, se necesita otra vida.

Para poder compartir, como un niño necesita a

una madre que lo arrope.

Para mecerle en la cuna con el amor en la cumbre.

Antonio Molina Medina

23.12.21