YO SOY DEL SUR


TARIFA
No te das cuenta y te  dejas transportar por el eco de las palabras cual golondrinas bullen entre sus vuelos a tu alrededor, sin pensar (el cómo - ni el porqué.)
Hoy estas aquí.., mañana allí si no dejas que la mente se acomode y se aposente en la apatía del sueño.
Algo te espolea y te lanza por los caminos en busca de la felicidad, que está ahí pegadita a tu cuerpo, al que tienes que mover aun en contra de tu propio cerebro.
Y te encuentras con ella o ella te encuentra a ti… Y tu soñar, te ayuda a vivir.
Una ola de agua fresca arrastro mi cuerpo y yo me deje llevar sin preguntarle a la Luna a donde me llevaría en noche de luna nueva, los tarifeños te enganchan, enganchan sus cantes y tira de ti la música del CHACARRA... Cultura de sus gentes que no desean que desaparezca jamás.
 
YO SOY DEL SUR
A
Andalucía es mi tierra
Yo soy del sur
Yo soy del sur
Andalucía es mi tierra
Soy del sur soy andaluz
Me fusta en mosto en noviembre
Y mirar al cielo azul
Y mirar al cielo azul
De aquí fueron mis abuelos
Se formaron mis mayores
Aquí nacieron mis padres
Y nacieron mis amores.



 
B
Me gusta dormir la siesta
Yo soy del sur
Yo soy del sur
Me gusta dormir la siesta
El gazpacho y el buen vino
Los caballos bien domaos
Y la charla del casino
Y la charla del casino
Me gusta el cante sentio
El baile de cuerpo entero
Las guitarras bien templas
Y los olivares nuevos.


 
Yo soy así
Y tienes que comprender
Y tienes que comprender
Que mis costumbres son esas
Y no las quiero perder.


C 
Me gustan los toros serios
Yo soy del sur
Yo soy del sur
Me gustan los toros serios
Y los toreros con arte
Los buenos banderilleros
Y las mulillas de arrastre
Y las mulillas de arrastre
Me gusta ver la vendimia
Y beber con los amigos
Y las mujeres bonitas
Y la siembra de buen trigo.



 
 D
Me gustan las romerías
Yo soy del sur
Yo soy del sur
Me gustan las romerías
Las ermitas de mi pueblo
Las vírgenes bajo palio
Y los Cristo nazarenos
Los jardines con geranio
Las casas blancas con tejas
Los miradores con arcos
Y las ventanas con rejas.
(Letra aportada, por las gentes de Tarifa.)

 


Antonio Molina
 

 
 
 
 
 



 

 

SU REGRESO

Llegó de su pueblo.
Respiro su aire
caminando sus campos
disfrutando con ellos.
Comió de su comida
que, humilde y generosa,
ellos le ofrecieron.
El trino de pájaro
le acompañó por dentro.
Él miraba hacia atrás.
En su pronta partida
prometió regresar
con las manos vacías
de odios y venganzas;
sólo llenas de vida,
la que a él concedieron.
Antonio Molina Medina

MADRE


¿Qué queda de aquél cuerpo maltrecho que dio vidas a un mundo sin cielo? Su cuerpo destrozado, mutilado, acumulador fue de sueños rotos con el paso del tiempo; de corazones que surcan por los mares sin destino ni tino pero plenos de vida aún no consumida. Solitarios inciden en su propio destino, caluroso e inerte, que se acumula en su vientre enraizado y celeste.

 

¿Dónde queda el oro-prenda que protegía su vida, dando su parabién al compás de su brisa y sus tristes vivencias? Lejana queda su silueta. De arrugas es su cara, de silencio quedó su morada. Verde azul, triste y sonora será su conciencia. Frío inerte. Puntuosa y sabia. Cual murmullo soluble cobijaba su sombra, donde nos protegías del vendaval y las brozas.

Como ascuas encendidas al calor de sus llamas aún calientan sus cenizas, donde todavía brota el beso que con mimo nos dabas… mujer… hembra… madre… hermana…

 

Antonio Molina Medina

ÉL SIEMPRE FUE UN EXTRAÑO


Antonio Molina, Doña. Pilar Pintor Alonso, (TTE Alcalde
Delegada de Cultura y Universidad del Ayuntamiento
de Algeciras, Don. Miguel Vega, Director de la
escuela de Teatro y Música, (Ayuntamiento Algeciras) y
Don. Juan Emilio Ríos, Escritor y poeta. 
 
 
 
 
 
 
 
 
 
 

 Grupo Tarifeño. (Canciones del Chacarra)
 
Él nunca dejó de amar a su tierra
y nunca dejó de sentir la nostalgia.
Su recuerdo es Andalucía,
cuya memoria le atrapa,
y le oprime la garganta.
Su grito le conmovía,
¡Andalucía…! ¡Andalucía!
Grito que se trasforma en llanto
porque su eco hace daño.
Las distancias no hacen mella
en el mundo del existir,
donde muere lentamente,
aún con ganas de vivir.
Y ya al borde de su muerte,
canta y siente su dolor
que caen las rocas
sobre su llanto.
Trozos de piedras.
Piedras sin fruto.
Piedras sin ojos.
Rocas que humedecen el aire
rellenas de sangre,
donde el grito
conmueve las montañas,
cuyo eco llega hecho sustancias
a su boca seca y amordazada.
Su cuerpo denota
pasos torpes
que recorren los páramos,
recogiendo palmitos
y hojas de palmera
ya…
secas por el calor
del desierto.

 
Antonio Molina Medina

Ya ves Miguel,


Ya ves Miguel,
todavía las cebollas se cultivan en los campos.
Y el trigo se curte junto a la cebada.
Las hormigas acarrean el grano entre
tractores y cosechadoras
cuyos motores rugen
y acarrean los que en tu
tiempo portaban las bestias de carga.
¡La vida no ha cambiado Miguel!
Al pobre ya no le llega ni para
la humilde cebolla, y el grano,
en los mercados, lo subasta al mejor postor.
El hortelano sudoroso no cubre
sus necesidades aunque quiera.
Los niños mal nutridos nos invaden.
Y el poderoso se exhibe en
carros de oropeles.
Los impuestos ahogan, estrangulan,
y el pueblo no da ninguna respuesta.
¡Ya ves Miguel… nada ha cambiado!
El pueblo sigue instalado en la miseria.
A. Molina Medina

POTE-POÉTICO DE JUNIO DOS HOMENAJES




El Pote-poético del mes de junio dedicado a homenajear a dos poetas, grandes uno por que el 5 de junio nacía en Fuentevaqueros, y otro porque fallecía un 30 de junio en Madrid habiendo nacido en Bilbao. Federico García Lorca y Blas de Otero.
 
Entre Blas y Federico se entretejió la tarde poética en ese "txoko" de los últimos martes de mes, donde conjuramos y conjugamos la luz de la Poesía. Ellos como protagonistas no fueron los únicos Baudelaire, Gloria Fuertes,  el ultimo premio de poesía de Hiperión ...algún cuento de una princesa llamada Sarim, un poema musicado...Variado el panorama y no olvidemos que Juanjo nuestro amigo de "los instrumentos raros" se prodigó con tres: el serrucho, un dúlcimer de los Apalaches y el salterio.
 
De todos ellos salieron notas preciosas que se enamoraban de los versos, y poemas que se enamoraban de las notas y del ulular de alguno de los tres. Un diálogo del que fuimos emocionados testigos desgajando setenta minutos de Poesía uno por uno.








La Lata de los Pensamientos también se floreó por dentro y ved su cosecha: rosas, alhelíes, margaritas, amapolas, azucenas, lirios...de vuestro puño y letra, así que siempre GRACIAS:
Narciso y Jesús de Taberna Zabala que posibilitan el espacio (ese "txoko" ya tan nuestro), Juanjo el de los instrumentos raros, Isabel, Itzi, Elisa, Manolo, Eva, Darel, Marifeli, Javier, Mercedes, Pablo Z. , Pablo, Inma, José Luis, Patxi, "Bámbola" y Ana.





Nos despedimos hasta septiembre. Descansad disfrutad y que la Poesía no os abandone.
¡ Feliz, feliz, verano!
 
Daniela y Antonio

UN SOPLO DE AIRE FRESCO...


Un soplo de aire fresco le despertó una mañana. Se enfunda en sus pilas y el muñeco presuroso saltó de la cama, dejando las sábanas preñadas de sueños, de paz y de calma. Con sandalias nuevas cruzó la ciudad, que en vez de ciudad, sería ciudadela. El frío que la noche regala, no siente su ansia, no impide caminar a pesar de la escarcha. Las baldosas crujen, de ellas mana fuego junto a sus pisadas. Pletórico de vida busca una sonrisa que alegre su alma. Praderas de Duendes le incitan, le atrapan. Los Gnomos le soplan en la cara. Desde una habitación pequeña y destartalada, sin mantas, su curiosidad le lleva a su habita. Él ya se diluye y siente que manan de él los espíritus que placen convulsos en toda la estancia. Sus ojos tropiezan con las sillas. Una pequeña mesa le contempla y habla, el armario le susurra, su voz es de grana. Él abre una hoja. Su alma se cierne en pequeña súplica incensada. Entre corredores, se pierden… se quieren… se aman. Su recuerdo aflora por la vieja cámara… Él cierra su hoja de armario que duerme y se aferra a ella concienzudamente, consciente, pertinente. El hombre se muere. No quiere dejarla. Su dolor le enviste y quema sus naves por el continente. La niña le mira y sonríe y llora. Él ya no suspira, vuela sobre su montaña. Por las galerías ella aún le guía… a pesar del tiempo su vida es la vida. Galopan ligeros en caballo tordo… sus alas protege el viento que corre, que vuelan suspiran… es su primavera…

A. Molina Medina