Circulan aires nuevos


Los cachalotes se desperezan cuando salen
de sus pequeños huecos entre la yerba,
y las hormigas se balancean en los columpios
entre el frondoso bosque de ramas de higueras.
La luz es más nítida debajo del mar de los abedules,
y la garganta de los asnos balan entre rebaños de ovejas. 
Listo para salir de su cajón, el caballo salpica
su espuma a las rocas.
El calamar nos rocía de negro
en bicicleta por la carretera.
Los pájaros  ríen a carcajadas jajaja…,
jugando con los niños en la sábana,
mientras la danza de los Maoríes
les adorna las plumas de sus alas.
Noche feliz la de los ciervos en su bosque encantado 
de hadas, duendes, silfos, y gnomos ensimismados,
dónde todo es real a nuestros ojos.
La lunita se apacigua sin el sol que la entibie,
y saca pecho y se ríe je, je…, con su
negra melena al viento.
Los ojos de mi serrana se pliegan
lentamente entre pestañas al ritmo de pensamientos.
La campana tañe sonidos de gloria,
un canto  que  recogemos sin miedo.
La dicha de este camino 
nos hace tocar los sueños. 

Antonio Molina Medina

POTE-POÉTICO SEPTIEMBRE '14, EL REENCUENTRO



En el lugar de siempre, Taberna Zabala y a la misma hora 20.00 hemos retomado la cita con el Pote-Poético Bilbao.
Setenta minutos ilusionados con la Poesía y bajo el halo de su luz ha transcurrido la tarde. Teníamos el referente del homenaje a Unamuno que se ha hecho patente gracias a las lecturas de Luis y Petra.
Otr@s se han decidido por los poemas propios o por Bukowsky o por autoras estadounidenses...
 
Todo ha tenido cabida. La música gran amiga de la Poesía ha llegado de la mano de Juanjo "el de los instrumentos raros"; un Strumstick y un Dulciborn; han acompañado la lectura a quién así se lo ha pedido.

















Hemos propuesto un nuevo apartado para esta temporada se llama, "Recién hecho" e insta a los asistentes a compartir ese poema que salió sin tregua mientras ibas en el metro, o al hilo de otro poema, de una canción...de esas formas diferentes que tiene de llegar la inspiración.

















Ha estrenado Marifeli con un poema-canción compuesto durante su lumbago (hay veces que la inspiración llega en esta modalidad...más puñetera) y que transcribo a continuación.




 ME CURO, ME CURRO

Me curo
me curro
me arrorró
me acuno
me digo
mi vida
me mimo
me ayudo
Me cuido
me ayuno
me limpio
me sudo
me digo
aurrera
me tumbo
derrumbo
Me agarro
me subo
me pongo
en la cama
me sobo
acaricio
me aguanto
en los brazos
me lavo
y me pido
un capricho
un dulce, cocino, cocino
Me curo
me curro
me saco
a la calle
camino
y observo
las cosas
de antes
qué lejos
qué frío
me abro
despacio
paseo
rezando,
me curo
sanando
la parte
+ dura
y oscuro
Dios mío,
bis   bis
le pido
y ordeno
y empiezo
empiezo
no es tan
alto el muro
no es tan
ancho el río
y todo es
ponerse,
me río
sonrío
estoy
en el monte
de los olivos
y duermo
y me digo
estoy acabada
ya no soy
la de antes
y cambio
transmuto,
me amo
me digo
amo la alegría
y amo el dolor
lo acepto
lo traigo
lo dejo
que salga
la tierra
es mi nido
Me curo
me curro
me invito
a la vida
hermosa
me digo, me digo
vencida
y al fin me necesito.



Los agradecimientos como siempre a Narciso y Jesús de Taberna Zabala, Juanjo, Luis, LauraSam, Pablo, Manolo, Carlos, Eva, Manuel, Elisa, Petra, Begoña, Bámbola, Ana, Fernando y Margarita.
Un placer este retomar...hasta el próximo que no será sin vosotr@s.
Gracias.


POTE-POÉTICO BILBAO

ANDALUCIA

Foto de Mercedes Benítez
Volveré tras el rastro de cigüeñas,
cruzando tierras de pastos;
trigales repletos de grano.
Recorreré la tierra la de mis antepasados,
donde el sol amanece más temprano;
te saluda el campesino y la tierra te grita,
junto al amigo que comparte,
agua, pan y su ganada.
Antonio Molina Medina

Sosegado





Sosegado, se sienta en una mesa con un Té rojo en su taza y un pequeño tentempié para alimentar su cuerpo. Risas y charlas animadas inundan la atmósfera mientras se consumen unos chatos de vino. Desde su burbuja, aislado del mundo, los folios desliza cubriéndolos de garabatos con tinta morada, que le visitan el pensamiento al borde de la ría milenaria.
 
La felicidad está a nuestro alcance, aunque las voces de los diabólicos seres que enturbiaron tu alma no dejen de repetirte:

- ¡Deja lo que has emprendido! ¡Retírate a tus inviernos! ¡Disfruta de la vida! ¡No te la compliques más! ¡Aprovecha tu momento!

¿Qué te importan los demás? Aférrate a una mano amiga, que mi alma me dice, que no te fallará. ¡Siéntete seguro en tu soledad!

 Antonio Molina Medina

EL COBRE


Me subí con mucho ardor a lo alto de una montaña. Descansé del esfuerzo y disfruté de su panorámica. Llené mis pulmones de aire y la vista se dejaba caer sobre el valle y sus gentes, sobre el río y sus aguas. Era muy bello lo que veía. Mi alma volaba y mi corazón, sepultado en mi cuerpo, sentía como sus latidos se adentraban por todos sus miembros. Chisporroteaban sus ascuas.

Los picos de la sierra vigilaban el valle. El río de la Miel lamía su cauce. Las cabañas del Cobre, a veces, se inundaban con sus sanas aguas atormentadas.

Los caminos de la Trocha nos indicaban su trazado a seguir mientras, el chaparro, los asientos se acomodaban, para reponer sus fuerzas alrededor de su tronco.

Las bestias bebían sus aguas  y las madres de antaño, de rodillas, lavaban la ropa golpeando con sus manos en sus piedras aplanadas.

 

Me senté en las piedras. Miré si había leña. Encendí fuego y me calentaron las llamas... Cerrando los ojos miraba su cara, sonreía por dentro y mi corazón lo acunaba.

Los troncos ardían con ganas, sus azules llamas subían con fuerza buscando el cielo que nos arropaba.

Bajando la vista al crujir de los troncos quejándose de sus llamas, que, dejaban un tupido manto blanco de ceniza y sustancias. 

El ruido del agua de un caño chiquito me dejó sin habla.

Me acerqué a sus pozas y mi cara se quedó en el agua. Veía el cabello blanco entre sus ascuas. Y desaparecían negros color tierra con ella se mezclaban. Los troncos ardían en la vieja fragua chispear de ascuas. El acero se funde. Las llamas lo forman, el blanco lo atrapa.

¡Unos sencillos versos de dedos humanos sensibles y sinceros de un corazón pletórico de sueños, le hacen ser sincero, romper una lanza y lucha sin miedos! Sus recuerdos atrapan.

Antonio Molina Medina

 

Esta mañana

Esta mañana he abierto la ventana y
he cortado mi pecho con una profunda daga
que llegó al corazón para darle libertad.
Ahora está volando, volando a ver si encuentra
en el aire algo de felicidad,
la que siempre le han negado
las hordas con su maldad.
No sé si volverá,
pero ya nada le importa,
seguirá en su soledad.
No sólo le haces sonreír
también le haces pensar.

Antonio Molina

 

MUJER


Intrépido cual felino se introdujo en las sombras. Los cascos del caballo atronaron el aire. El jinete se pliega, los sentidos le atrapan rompiendo con su espada el mundo impenetrable. La luz le deslumbró, le tiró del caballo. Él se aferró a su cola dejando atrás el pasado. Las barreras se rompen, su marcha es imparable.


Llegó la luz del día, quedando atrás la oscuridad, la noche. Una vieja campana tañe, repiquetea. El hombre ha traspasado parte de la materia. Llegó por fin la luz dejando a sus espaldas la ceguera. La libertad soñada prende su llama. Él se aferró al albor que la mujer le ofrece. Se ensartó a su mano, intercalando los dedos. Caminarán seguros, compartiendo sueños y amores no vividos apostando el corazón. Sin miedos ni ataduras… Para quererse, amor, sólo quererse y la amistad… perdurará.

Antonio M. Medina