CRISTIAN PAYA

Fue un grito desgarrado
lo que llegó a mi morada,
retumbó mi espíritu
y conmovió mi alma.

Tu muerte no es justa,
temblaba al mirarla,
te ha llevado el cuerpo
pero no el recuerdo
de llama sagrada.

Aquí estarás siempre,
no es una falacia,
sabré recordarte,
mantendré tu nombre
entre estas montañas.
Antonio M. Medina

SONETOS A MI MADRE

Lejos estaba cuando la adversidad.
Lejos de ti me hallaba con mi pena.
Apesumbrado buscando mi condena.
Acompañado en tu tierra y en soledad.

Con mi remordimiento maltrecho.
Y mi ilusión ya marchitada.
Por la valoración equivocada.
Del paso dado en mi provecho.

Podrás perdonar mi cobardía.
Quizás tú puedas darme consuelo.
No puedo soportar tanta apatía.

Esperando volver a encontrarte,
suplicando tu perdón por mi osadía,
y darte mi amor de principiante.

                        II

Te fuiste te vislumbro al silenciarte.
Te negué aquello que me pedías.
Fui cómplice con mi sordería,
cuando tú me pedías suplicante,

sabiendo que allí sucumbías.
Pájaros libres y no aprisionados.
Quisiste volar y te abandonamos
por nuestra comodidad y tropelías.

Hoy estarás disfrutada en la lejanía,
juntos en tu nueva mansión,
vigilando tus crías desde la cercanía.

Aquí, en la tierra, sólo hay sumisión,
desamor, destrucción, lo que nos decías,
en silencio, desde tu nueva dimensión.
Antonio M. Medina

LA GRANDEZA DE UN PUEBLO


















Manolillo de charlot
del pueblo de Fuente Vaqueros
hizo el plano de una casa
que avasalla el pueblo entero,

en el pueblo de Romilla,
grabaron gruesos cimientos
de aquella casa bonita
que engrandece nuestro pueblo,

en plateadas barandas
tiene muchos maceteros
sembrada la flor del pato
geraneos y pensamientos
que cuatro colores tienen
los hermosos maceteros,
tiene el verde y el azul
el amarillo y el rojo,
que forma nuestra bandera
nacional que me acoja,

tiene la iluminación,
de siete graciosos bombos
cinco balcones bonitos
marquesina fondo en rojo
puerta labrada como un palacio
dos troncos de mármol en fino
color paloma muy blancos

en la entrada de la casa
enfrente hay un hermoso cuadro.
La Virgen de las Angustias
que en Granada veneramos,
su grandeza es la más grande
en la entrada de un palacio,

porque el mundo es la madre
de todo fiel que es cristiano,
un poco hacia el interior,
damos el segundo paso,
que según se llama un hall,
por cierto muy iluminado.

Un arco muy alto y amplio
a estilo gótico pintado,
tiene cuatro jardines
en todos la flor del pato
a la izquierda la escalera
con piso de duro mármol

subiendo por la escalera
llegamos hacia lo alto
y entrando en el corredor
hay dos gitanos bailando
un ciervo que no nació
y además a un toro bravo

a la izquierda el comedor
y el gabinete separado
de un arco de fuerte muro
construido a lo Italiano
hay que muebles que delicia
dos negros también pintados

la Reina Isabel Segunda
que en España recordamos
las sillas de dos colores
de asientos abulta,
la cocina cae enfrente
de corriente y gas buta
tan blanca como la nieve
por ser paredes de mármol.

Salgamos al corredor
y entrando en el cuarto de baño
se ven las paredes verdes
como la hierba en los prados
un espejo que reb,
por el bombo iluminado
con todos los preparativos
y el termo sifón cargado,

vayámonos ya de nuevo
y en un dormitorio entrando
con la Virgen de la Cinta
y dos golondrinas volando
tiene la cama secreta
un dormitorio gozando
de copa muy bien vestido
y ojillos desencajados,

tiene una casa en pequeño
con sus pisos habitados
de marquesas y duqueses
sacerditos y abogados
fue un regalo de los Reyes
que Ana María le echara.

Hoy en día ya es mayor
y la chiquilla sigue gozando
que Dios te bendiga niña
porque nosotros nos vamos
entré en otro dormitorio
y está Jesús crucificado
adornado de dos sogas,

enfrente de aquel armario
cortina de seda blanca
y una gitana tocando,
dos camas turcas bien puestas
y un gitanillo bailando,

vamos a la marquesina
a acabar que estoy cansado
un nido de golondrinas
cantan a gloria en lo alto
de un tubito floreciente
que iluminan los retratos.

De Anita María y Porfirio
y Francisco Tejera Castro
y la cena del Señor
en aquel hermoso cuadro
la dueña María Martín se
sienta allí a contemplarlo,

escucha las golondrinas
y a veces pone la radio
y al salir las calandrias
ella mira hacia los campos
viendo sus trigos muy verdes
y un ruiseñor que hay cantando.

Esta casa está en Romilla
el número es veinticuatro
en la calle Real de este pueblo
el padre Rey la ha inaugurado.

Antonio Molina Hernandez

FERIA DE ALGECIRAS


Feria de Algeciras años 50

















Desde la distancia bulle en mi interior
todo aquello que me arrebataron,
zumba en mi alma la primera explosión
del cohete que inaugura la Feria de mi recuerdo.

Mi corazón se abre en mil pedazos
como si de una flor se tratase,
salpicando sus pétalos contra mi rostro
que mira al cielo azul en la noche estrellada
cuya imagen vislumbro en la distancia,
retumbando en mi interior,
en mi deambular
por mi obligado destierro.

Busco tu recuerdo con pasión
tu Bahía me consuela y me conforta
lo que trato de llevar en la retina de mis ojos.
Volver a ti, con pasión y sentimiento,
a solazarme con tu gente, tus finas aguas y tus playas.
Mis campos para el recuerdo.
Mares para solazarme con sus aguas.

Feria de Algeciras que se filtra en mis venas.
Líquido sangrante que azuza mis sentimientos
que su transparencia se transforma
en la miel que recorren por sus calles y sus callejuelas,
sus plazas, sus fuentes y sus alamedas;
sin miedo, sin prisas, sin nada ni nadie
que me disipase acudir a ella.

Feria que en mi tierra siento con añoranza
desde otra tierra, la que me acogió con esperanza.
Antonio M. Medina

RECITAL POÉTICO MUSICAL

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RECITAL poético-musical
PRESENTACIÓN


 GOBADA: de Daniela Bartolomé y Antonio Molina


Fecha:           VIERNES 2 DICIEMBRE 2011

Lugar:           LIBRERÍA TAIGA TOLEDO
                 Travesía, Gregorio Ramírez nº 2              
                                                                   
Hora:            19.00 h.

¡OS ESPERAMOS!

PAISAJE ROTO EN LA CAÑADA DE LOS TOMATES


Río de la Miel
 
La vida no se acaba con la muerte.
Tu silueta corretea la cañada,
con tu collarín al cuello
cuidando con mimo tú belleza

Te sigo viendo correteando
por los campos, aquellos en lo niño
jugaba junto a ti. ¡Sí!, junto a ti.
Porque el tiempo no existe,
el tiempo sólo está en nuestra mente,
en nuestro sino.

Pero te segaron la vida,
la muerte traicionera
que no deja de ser muerte,
aquella que ha truncado
tu joven existencia,
en plenitud de tu vida.

Te atrapó en medio del camino.
Sin tú buscarla, ella te localizó.
No tiene sentimiento.
Es la pura maldad.

Ese paisaje que tanto quise, que tanto quiero,
se ha roto por el impacto certero del progreso.
Tu figura, tu silueta repartiendo los cupones.
Se ha roto el paisaje, ya no está tu figura.
pero tú seguirás recorriendo tu barriada.

Vida cortada por la intolerancia,
el vicio y una falta de principios
que, poco a poco, van desapareciendo
de la sociedad, que adolece de interés
en la juventud que nos acompaña.

Desde la distancia te sigo percibiendo,
tu recuerdo aflora a mi mente, te sigo viendo
correteando por la Cañada de los Tomates.
Tu figura menuda y tierna se sigue distinguiendo
por la alta loma, cañada que está en mi pensamiento.

Tu temprana muerte forma parte de la vida
porque el paisaje se ha roto por momentos,
tú no te merecías esto.
El día que volvamos a nacer
nos encontraremos en el río de la Miel.
Río de aguas limpias y claras
que un día no lejano nos acompañó,
con su pureza, surtiendo de rica y fresca agua
a esa fecunda vega de El Cobre,
en lo profundo de la cañada
la que un día con sus gentes,
solidarias y sufridas,
nos ayudaron a vivir con dignidad.

Nos volveremos a encontrar
en nuestras verdes praderas,
montados en corceles veloces,
de espléndida figura,
con sillas de noble cuero
y bordadas con oro fino,
con la lezna de plata.

Nos regocijaremos en nuestra nueva vida
con aquellos que nos precedieron,
nuestra gente y nuestro credo.
En la nueva vida que ya no fenecerá.
Antonio M. Medina

A BALTASAR UN CIUDADANO DEL COBRE


Vista del cobre

Yo quiero subir al Cielo
para estar en tu compañía
y poder decir de cerca
lo mucho que te quería
            1
Por los caminos del Cielo
te salen a recibir
Ángeles y querubines
que comparten tu vivir.
            2
Arcángeles y Serafines
galopan en tu andadura
por los senderos de gloria,
por las tierras que tú vivías.
            3
Con brío y con gallardía
traspasaste la frontera,
todo aquello que creías
nos lo llegaste a inculcar
trasmitiéndolo a nuestra vida.
            4
Con tu caballo Lucero
pasaste a la vera mía.
La sonrisa marca tus labios
con carácter  y lozanía.
            5
Galopando en su montura
por la sierra se perdió.
Va buscando su destino
por la tierra que él amó.
Antonio M. Medina