GRACIAS AMIGOS QUE ME AYUDASTEIS A CAMINAR

 

Tertanga- Alava... Pais Basko

Él ya sabe de la locura que le hablas, la que él andaba buscando y no encontraba.

Quizá torpe, muy torpe, la tuviera cerca, pero necesitaba que alguien se la enseñara.

No sabe ni lo que es; ya que él no quiere ser nada. Y ¿sabes por qué? porque la nada flota y

es en suspensión  cuando le brotan las ideas: fluyen como agua cristalina y pura de la fuente eterna..

 

Valle de Orduña- Bizkaia

Te habrás dado cuenta que el pasado le persigue, y lo sigue llevando a cuestas.

Porque a la vejez, la mandó de un puntapié a hacer puñetas, mejor dicho… al carajo.

A hacerle compañía a las fieras esas que pululan por el mundo en forma de muertos

andantes, solos con su calavera.

 

Su  vida cambió con la poesía, estaba muerto instalado, en la nada;

sin entender que zozobró sin remedio. Ella le salvó ¡poesía! Poesía…

de una muerte segura antes de tiempo; ya que, a esa señora, la ha visto muchas veces

a su lado y ha conversado con ella, y se reía de él y él de ella.

 

Ella ya sabe que no le tengo miedo, que la miraré cara a cara cuando venga.

No tengo nada que ella necesite, soy un hombre libre de cosas infectas.

Por eso, tú bien dices estoy sólo; las más de las veces, muy solo y vosotros

me dais vida a borbotones.

 

Orduña Bizkaia

Como no voy a querer y amar como Alonso a su Dulcinea.

Amor imposible que no cabe en su pecho, pero ya tiene canas, no pintadas, y le sirven

de provecho, Y su corazón está lleno de compartimentos, como dice ella, de bolsillos

para guardar a los amigos que le entienden y él entiende.

Y te das cuenta de que lo que necesitamos es alguien que nos espolee y nos transmita vida.

Conoceros fue la salvación de la materia y el despertar de un alma que estaba en tinieblas

Vosotros lo supisteis y aceptasteis mi presencia entre sonrisas y flores de una nueva primavera…

¿Verdad, Jokin. Mikel, Ianire, José…? Ya hay otro que se acerca a tu lado desde este artefacto;

en las tierras extremeñas a la que quiero fiel amiga la que está sufriendo sus fracasos.

 

Valle de Orduña Bizkaia

Se ha detenido a respirar hondo y los pulmones se le llenan de aire fresco.

Los latidos de su corazón rondan las sesenta pulsaciones y sabe que la vida es

solo un momento.

 

Ya ves chaval, de tanto leer libros de caballería le está pasando como a Cervantes;

si no escribe en verso no lo siente; si es prosa se adueña de su mente.

Así es él. Así le gusta ser. Y mira que antes era uno de esos muertos vivientes...

coche, casa, lujos un obrero amaestrado el que creía que no lo estaba, pero…

En el fondo era un consumista de todo lo que le rodeaba.

 


Artomaña Álava 

Ahora se ha vuelto sórdido en esos menesteres y sólo gasta el dinero en ayudar a los amigos,

comprar libros; música y teatro y llenarse la cabeza de pájaros voladores por

los campos de Sinovas donde aún se labra la tierra, y los pastores apacentar el ganado,

que ese era su cometido desde que llegó a esta tierra. Me doy un respiro, porque

seguiría hasta el infinito, la pasión por la escritura forma parte ya de su vida.

 

Su mayor tristeza es tener que depender de los demás para poder estructurar

sus torpes versos, ya que se le negó la cultura desde niño y a base de leer y leer…

(¡Verdad Don Miguel!) ha conseguido lo poco que sabe, de ahí su interés 

por los jóvenes y su entrega a ellos para que se den cuenta que la Cultura…

es lo más importante del ser humano.

La Chorrera Río de la Miel- El Cobre Algeciras

(Gracias amigos, por reponer mi alma y dar vida de nuevo a mis sentidos)

Decía nuestro inmortal Federico: “Si un mendigo te pide pan,

dale medio pan y un libro.”

2008

Antonio Molina Medina




 





 



 











HACE FRÍO.

 

Puerto de Bilbao Bizkaia

Hace frío. El año se relaja y se deja ir lentamente, como vino, en calma. Pero nos aferramos a él cada vez que aparece uno nuevo. Es señal de que envejecemos y nos da la lata. Entonces me hago esta pregunta: ¿Y yo quién soy?...

No sé muy bien por qué nacemos o por qué tenemos que vivir este calvario. Nacemos a empujones, forzando nuestra salida, con la cabeza delante o arrastradas de los pies con el peligro que eso significa... Y nos golpean hasta que lloramos. Todo son risas y alegrías...

Artomaña Álava 

Hoy he estado en un funeral, el padre de un amigo... y lo despiden a pompa y platillo, misa y cantos, murmullo en la iglesia. ¿Para eso hemos nacido? ¿Para sufrir el calor y el frío, el hambre y la sed, miserias por doquier y la muerte prematura de más de uno?

Y cuando digo quién soy yo, nadie me responde, nadie me mira a la cara. Sus miradas se esfuman como la niebla por los campos y montañas.

Sólo queda un reguero de pasos casi ocultos por el viento y el polvo de los caminos que cubre su tiempo.

Ya nadie hace caso ni escucha, aunque sea una súplica que necesita su alma para seguir viviendo.

Ya no encuentro al poeta que me aupó ante el viento, me dio vida y calor... quizás, eran otros tiempos.

 

Artomaña Álava

(Nos decía el crítico británico F.R. Leavis que venía a decir más o menos: “Un poeta es un poeta, entre otras razones, su apuesta por las palabras es inseparable de su necesidad de vivir plenamente la época que le ha tocado”)

 

Hoy hablo con los pájaros, con animales caseros, con las fieras del campo, con árboles centenarios que un día fueron carboneros y con el poeta que llevamos aún dentro.

Solo miro al abismo, esperando que el viento, interrumpa mi vuelo. Quizás desde la otra orilla, reconozca mi cuerpo ya que mi alma está muerta y de ilusiones… perdida, aunque llena de sentimientos…

 

Artomaña Álava

Un lucero me sorprendió en el camino

cuando subía por la sierra con las cabras.

Me planté ante él y le miré a la cara.

Él me sonreía. Callaba. Sentía su mirada.

Corrí a su encuentro. Me aferré a sus rayos

Él, inundó mi alma. Mi corazón sangraba

cubierto de cuchillos porque él la amaba.

Antonio Molina Medina

31/12/13

SOY

 

                                                    Tertulias Siete calles-Bilbao-Bizkaia

Sé que soy un vertebrado con falta de principios,

parco en palabras y sensiblero a los sentidos,

pero que siempre luce al son por sus neuronas y

no se camufla de lo vivido.

Sueños… ¡cómo no!

 

Y sediento de sueños camino y dejo que mi cuerpo

sea el que pone los elementos en movimiento.

Los sentimientos que arrollan mis ideas y las deja

al borde del precipicio, observando como las cabras

saltando de risco en risco, y sonrío mientras las observo

desde los picos de la sierra, pensando que puedo

ser capaz de participar en algo útil.

Sentimientos descabellados, pero fértil tierra

donde la semilla se afianza.

 

Aunque sea extraña, pero aligera mis sentimientos y

suaviza lo plácido en la dolencia, cuando el arado

penetra su cuerpo y se hace materia.

Pululan los astros y las estrellas se dejan acariciar,

inseguras, de los agujeros negros que se apropian

de lo bueno y placentero del cielo y la tierra.

Antonio Molina Medina 

29.19.19

TANTO AMOR NOS ABRAZA

 

Agua que brota de las montañas...     TERTANGA- ÁLAVA

Amor, que produce la caída en tromba

su cascada, y perfora piedra milenaria,

río de almas cuyos granos esparcieron su cara.

Su aliento se transforma en mariposa la que

Revolotea en cabriolas, clavándose

cual espada. Salpicando de agua fresca y clara

tras la reja de la cárcel por amar lo inesperado

que le llena.

En su celda se regodea de sus manos, de su pelo

de amores perdidos, encontrados, apaciguados.

Sus alas provocan aire fresco. Ojos dormidos

cual silbidos, llenos de sangre derramada, estrujada

provoca el fruto de su boca, saturada, almacenada

al explotar resuene descarga de vida extasiada.

Para acoplar a su regazo. Vida y muerte.

Sombras ardientes, ansiando lo imposible, indeleble

producto de semilla reluciente, pletórica, vibrante…

Aferrándose a la tierras por quererte,

y dormir en la pradera a cielo abierto, entre sus

senos, bebiendo el néctar de sus fuentes.

Antonio Molina Medina

2010

REFLESIÓN

 

Tertanga Álava-Valle de Ayala  

Hacemos un alto en el camino, te detienes a pensar solo por una vez en tu propia vida. Que es lo que haces. Como la vives. Y cuáles son los objetivos por los que debes seguir viviendo. Llegas a una edad de sopesar si lo que realizas sirve para algo, pero teniendo en cuenta una salvedad, no pensar en ti ni como persona ni objeto. Porque entiendo que nada es realizable si no piensas en los demás. Sería un ánfora  sin utilidad.

Tertanga Álava-Valle de Ayala 

Sueños, solo sueños inalcanzables son, por eso, solo son sueños. Después de una vida consumida, confundida, maltratada, por los avatares de un régimen que te impusieron, te obligaron con una educación desaparecida, miserable y deshumanizada; descubrir otro 
 

mundos, otras formas de vida que pocos profesan, llena de sueños realizables, sino no serían sueños. Solo es cuestión de proponérselo, es la valentía de seres que tanto aman. Pero todo tiene un principio. La felicidad está al alcance de la mano. Y cuando crees que la tienes, es como un ave migratoria que siempre vuela buscando nuevos espacios; cielos abiertos, nuevas estepas. Horizontes a explorar mentes serenas. Y solo te dejan el recuerdo, la nostalgia del camino emprendido con las personas que tanto amas, quieres y darías la vida por ellas. Pero el cuerpo es de barro y el polvo que lo compone se seca y se disipa por los senderos, caminos y vericuetos, para que el caminante lo vuelva a pisar y se vuelva a hacer barro.

Tertanga Álava-Valle de Ayala  


 

Te aferras a mano amiga, piel delicada, harina de cedazo bien pulida. Repleta de ilusiones y cariño. Pero el sudor y la frustración hacen que la mano se deslice, se suelte lentamente porque su caminar es más lento e inseguro y puede que se suelte apresurada y distraída.

Otra vez la soledad del poeta, ha sido siempre y será así lo dicen los libros de caballería. La estrellas son un fiel reflejo de todo lo que acontece, fijas y certeras. Son testigos fieles de estos acontecieres. Inevitablemente inevitables. Es ley de vida entre los seres humanos que creen tener la verdad cual cómoda la que se modifica día a día a medida que transcurre nuestra vida. Pero nos queda la palabra, envuelta en sentimientos compartidos que debemos descargar en las personas a las que queremos  sin tapujos ni ataduras.

 

Tertanga Álava-Valle de Ayala 

Algunos, digo bien alguno: no podemos reprimir los sentimientos, ni queremos hacerlo, es lo único que nos queda, por eso escribimos nuestros versos, porque nos salen del corazón sin ataduras ni complejos… libres y despejados los momentos ya que los miedos volaron seducidos por el tiempo, abandonando la materia de su cuerpo.

 

También sabemos que es difícil que nos entiendan. Difícil de digerir estos sentimientos. Pero nadie podrá modificar nuestra estructura; cambiar nuestras ideas o remodelar nuestros caminos cuando están sujetos por columnas de mármol a profundidades de vértigo, entre columnas de Hércules…, entre la tierra y la mar.

Tertanga Álava-Valle de Ayala 

De ahí que la realidad que cada día acompaña a su angustia de poder perder todo lo que amamos, sea una constante y doloroso y persuasivo exponente el que, invade la mente que solo piensa en la vida y no en la muerte…, de la única forma que la entiende, que son los placeres del alma que son eternos acompañados los que le otorga la tierra, pasajeros y necesarios para el cuerpo, los que guardan el equilibrio necesario para seguir viviendo. Para no sentir la oscuridad y no olvidarse de ello, como ser humano así lo defiende.

 

Tertanga Álava-Valle de Ayala 

Es lo que siente nuestro corazón y lo transmite a seres exquisitamente humanos, a los que queremos en cuerpo y alma. Tratando que el silencio los mantenga, tan preciados, solo para conservarlos hasta el final de una vida, cuando la agonía, agonía, agonía…, nos llegue, solo, con pensar en el ser amado, bastara para mantener el equilibrio necesario.

Antonio Molina Medina

30.01.22

SINOVAS PEDANIA

 

Sinovas pedanía de Aranda de Duero

La niebla navegaba por la campiña, por viñas y barbecho. Mientras caminaba, buscando el rescoldo de la pedanía, mis pasos se alteraron dejando tras mis huellas las veredas y mis ojos se abrazaron ya en su cercanía.

Los trigales surgían del verde, verde de su finca, mientras la avena y la cebada, y los guisantes se precipitaron en mi memoria y de sus campos.

 Los niños me saludaban en las praderas muy verdes (el agua de la lluvia las mantenía relucientes en su cercanía) con sus camisas verdes y sus sandalias de antaño.

Los árboles están repletos de hojas verdes. Ese caudal de colores restregaba mi vista y mis ojos relucían.

Las mozuelas recorrían los caminos, donde el verde se mezclaba con la tierra ya removida, dejando atrás muchos pasos, algunos perdidos por el viento del ocaso. La vegetación iba cogida de la mano de aquel niño que se aferraba a la tierra aun, con sencillo apego y un ligero suspiro; mientras los tallos fluían, todos del mismo tamaño.

 

Sinovas pedanía de Aranda de Duero

Se multiplicaron las naciones y los cuerpos se entremezclaban entre todos sus vecinos. Los ojos se penetraban, y fluían las sonrisas donde el campo se asentó; de las ciudades fluyeron nuevas respiraciones con el aire para todos.

Y en medio de su plaza se amontonaba la semilla que ardía para calentar los cuerpos y la memoria mientras las parrillas se doraban con productos de la tierra.

Silencio y ojos que no dejan de observar esa llama que se eleva, cuyo verde se estremece, mientras se elevan voces y rostros: unos blancos, otros añejos, otros... jóvenes potrillos que se unían orgullosos, aunque ya estuvieran desaparecidos. Era la unión de sus almas. Y el fuego los expulsaba para unirse a la fiesta, entre risas y algaradas, mientras la carne se asentaba y relucía entre las ascuas.

 

Sinovas pedanía de Aranda de Duero


El calor de la noche se hacía de oro y los alimentos se enfurecen mientras las ascuas se afianzaban al calor de la pedanía. Las ascuas del fuego divino crepitaban, lanzando al aire las partículas de su estómago y las pisadas antiguas dejaron sus sombras pegadas al contorno de las brasas. Y sonríen desde las alturas: ya dejaron de ser cuerpos y volaron por lo alto, pero su recuerdo se añora. Por su amor a esos sus campos, y los viñedos aún se callan cuando sienten sus pasos, y no quieren estorbarnos... Ya dejaron su crianza que aún se recrea en nuestros labios. Ya se fueron al regazo de sus madres, más allá de las estrellas, entre el amor que nos dejaron.

Crujen los leños y sus llamas antiguas mitigan el frío de sus cuerpos y los tallos jóvenes se agitan por la plaza de su pedanía entre las madres con alma y las barbas de los ancianos.

 

Brotan las palabras sacudiendo los cimientos de su plaza, mientras la lluvia nos cobija, esperando su escampo.

¿Y si pudiésemos ver las ilusiones de aquellos que nos dejaron? Las ancianas y ancianos, madres y padres, hijos e hijas… todos los que nos dejaron. Los que estaban al final del camino con la sonrisa en sus labios, y los niños pequeños posados en los brazos de sus madres, cuyos ojos brillaban dentro de las llamas de la lumbre verde y roja, ya que algunos los divisamos... Y ese amor, quizás olvidado.

La muerte es un rumor que la gente predica, pero no creo que exista, ya que es la que nos impulsa a seguir caminando; a surcar los caminos y veredas de antaño, a ser parte de las zarzas que hieren y se acicalan entre la carne, nuestra carne, que deja un reguero de sueños

 

Sinovas pedanía de Aranda de Duero


 

que sanan el alma, que camina a nuestro lado, y no habrá quien la torpedee, ni las masas llenas de cuerpos que buscan solo su alimento.

 

Entre palabras conversadas que dejan los años, los sueños, y la vida, que se deja recorrer al calor de los hogares y con las llamas de la lumbre que las iluminan. en la pedanía de Sinovas. Danza la noche y bailan las estrellas al compás de los corazones que, entre zarandeos y trinos de los pájaros, de voces que aceleran la noche buscando el tiempo de la satisfacción y un lugar para el recuerdo de la noche.

26.01.22

Antonio Molina Medina

PASA LA VIDA

 

Antonio M. M. Ayuntamiento de Chauchuina Granada

Pasa la vida. Los años nos golpean. Y los sentimientos, ya opacos e inservibles transitan, para esta sociedad que adolece de sentimientos. Y los jóvenes buscan la vida fácil, y el corazón lo dejan solo para que riegue su cuerpo. Y a los políticos se les llena la boca de PUEBLO… ¡Todo por el pueblo!

Los ‘desheredados’ de la tierra, también son pueblo.

 

 

Parque de los Alcornocales-El Cobre-Algeciras

Y los que duermen en la calle, también son pueblo.

Y los niños sin escuela, también son pueblo

Y los parados, también son pueblo

Y los ancianos, también son pueblo.

Y las mujeres, también son pueblo.

Y los sueldos de miseria que los buenos empresario dan a sus obreros... estos también son pueblo.

Y los que injustamente están en las cárceles, también son pueblo.

 

Mientras un largo omitido nos contempla, algunos hacen misas por los no nacidos… mientras los nacidos mueren en sus guerras, pasan frío y hambre en las calles y, a algunos, los bombardean y mueren entre los escombros y las aguas donde la muerte esta siempre al acecho.

Sinovas- Aranda de Duero

Nos hablan de banderas y de patrias y de reyes y gobiernos y ¿para qué, toda esta parafernalia? Si el pueblo solo quiere un techo donde dormir, y un mendrugo de pan, y una caricia y consuelo para su alma o, un achuchón con otro cuerpo que acelere la sangre que descansa entre sus ansia… -Y se de lo que estoy hablando…- (si es que esos que humillan a sus pueblos la tienen).

Poetas que sentís algo por dentro, levantaos ante los tiranos, y pedir justicia para nuestro pueblo.

Antonio Molina Medina

26.12.19