PRIMAVERA

 

Sinovas- Pedanía de Aranda de Duero

Comienza a amanecer y por las rendijas de las ventanas del cortijo los rayos de luz provenientes del astro sol brotan, sin pausa, por la hondonada del estrecho dejando atrás las costas de África. El cuerpo menudo de un niño se remueve en sus carnes alterado al ruido sibilino y maravilloso del revoloteo de las golondrinas que rodean el edificio plantado en el Majal, al comienzo de la sierra. El niño, inquieto, abre la contraventana y observa la fuerza del astro sol, cuyos rayos le ciegan… y grita con fuerza:

 -¡Mama, mamá!, ¡quita la tranca y abre el portón que han llegado las golondrinas! El niño se despertó con el ruido que provocan las golondrinas sobre su cortijo y se levantó a toda prisa para abrirles la puerta, ya que el nido del año anterior estaba aún en lo alto de la viga del techo de la cocina… la tranca que sujetaba las dos hojas de madera eran muy pesadas para él y la cerradura costaba abrirla para unas manos tan menudas. Volvió al dormitorio y puso sus manos en los cuerpos de sus padres y a su zarandeo, ellos miraron y le dijeron (haciéndose los asustados):

 

Sinovas- Pedanía de Aranda de Duero


-
¿Qué pasa niño?

 -Es que han llegado las golondrinas y están revoloteando por el cortijo ya que su nido lo tienen en la viga de la cocina… -les decía.

 

Su padre saltó de la cama con una franca sonrisa y se dirigió a la puerta de entrada para quitar la tranca y abrir la cerradura… Fue abrir y, como un rayo, se colaron sin miedo una pareja de golondrinas que fueron derechas al nido para, posarse en él, iniciando su reparación como así lo hacían año tras año después de viajar miles de kilómetros, aparecen desde las costas de África para continuar con su especie, libres de la maldad y del desprecio a la naturaleza, a la que ellos adoraban.

El niño arropado por su perro correteaba por el prado envuelto en la aromática mañana de cielo azul con una ligera brisa que soplaba sobre su rostros, aún sin  acariciarlo, con la fresca agua del chorro que su madre le preparaba.

Ciudad de Orduña- Bizkaia

Fue una mañana agitada ya que entraban con sus ramitas en sus picos y salían de la estancia para acarrear más ramitas rellenando con prisa ese nido que reparado, serviría para formar esa familia que cada año acudía a su lugar de partida como todos los años.

 

De vez en cuando, los gorriones se colaban revoloteando por la estancia esquivando a las golondrinas que se interponen en sus vuelos, posando sus cuerpos en las vigas del techo y sin miedo, ya que era esa compañía que allí necesitábamos.

La luz, todo lo alumbraba y el cielo azul claro se deja  querer y respiraba la mañana, con olores a tuberosas y al aroma de los naranjos junto al perfume a romero, poleo, manzanilla y otras plantas aromáticas que su madre plantaba en la salida a la finca.

Primavera a pesar de una guerra fraticida

Alguna que otra serpiente se colaba de paso a la parte de atrás donde encontraban la puerta de dos hojas, abierta para su paso donde, a la izquierda, se escondía entre las calas y los rosales, con la advertencia de su madre.

-¡Niño, no te acerques a las calas que suelen poner las bichas sus huevos!... Mientras,  por el patio de la entrada principal,  en la morera verdeaba ya sus hojas para alimento de los gusanos de seda que su madre guardaba en una caja de zapatos… Y sus frutos las moras  que cogían para el consumo humano.

La vida le sonreía disfrutando de la libertad como si de un cervatillo se tratase,   junto al cauce de experiencias que se ampliaba desde la plena NATURALEZA,  que les guardaba  las vistas a la Bahía, con el trajín de sus barcos, los silbidos de sus sirenas ¡que hasta la sierra subían! El niño jugaba y correteaba con su perro León, espantando a las gallinas para que no se meterán en su huerto.

01.02.22.

Antonio Molina Medina

RÍOS: DE LA MIEL… GENIL... NERVIÓN…

 

Río de la Miel-El Cobre-Algeciras

Son tres ríos por los que navega aún su alma, los que colaron sus humedades transparentes, ¡Cuán bellas y suaves doncellas! las que se filtraron en su cerebro limpio de impurezas, para acoplarse en un habitáculo de su corazón, donde el horizonte de su cielo relucía entre las nubes blancas y suaves al tacto de las letras, cuya puerta, siempre abierta y limpia, cual jardín en los altares del palacio de su ser;  una mesa flotaba repleta de papiros blancos colmados de letras… con sus sillas de madera y brezo, en la cual esclarece sus vivencias ya consumadas. Hojas emborronadas de tinta mal cuidada por los años de ignorancia, aunque visibles al trasluz de su añoranza.

 

Río Nervión Orduña-Bizkaia

A veces, la tinta se amotinó con la lluvia en su cutis, y su anatomía le aprisionaba, y se sublevaba su corazón con las palabras encontradas entre la basura de su alma. Ellas se dejaban engarzar, como pepitas de oro entre los haces de tierra y agua, esclareciendo lo mejor de sus sentimientos entre la espuma que provoca la caída precipitada de las aguas del ‘cernedor’ que le atrapó y la espuma de sus aguas.

 

Entre sus aguas, sus ríos. Sus algaradas se acunaban, y el vivo sol le atrapaba; esos rayos que le duelen entre la siembra de sus lágrimas de ‘chirimiri’, entre la vida y la muerte.

Aferrado a la nada, con su mano encadenada, se dejaba arrastrar por ellas. Esas mujeres que duelen y se hacen cuerpo entre las aguas, ¡sus aguas!… aun en la nada del río. Y se amotinaron. Y en su corriente le atrapó, y lo envolvió entre el ‘guijo’ de su fondo, dejando su sangre congelada entre la espuma de cascadas del miedo y la pereza. Mientras la blanca espuma de la nada se entumece y se destruye ante el becerro de oro del mundo que nos paraliza y no deja que la nada nos mantenga, como semilla de cizaña en la tierra que nos palpa y nos cobija. La que nos ofrece una vida nueva.

Valderruvio Granada.

Antonio Molina Medina

19.11.19

VOLVER CON SUS CENIZAS A CUESTAS

 

Parque de los alcornocales-Algeciras

Vuelve a llevarme a los campos, padre…

Sácame de la ciudad, que madre, ya ausente, me mandó el último suspiro que surgió de su soledad.

Hoy el otoño nos divierte tanto que hasta las hojas de los árboles cambian de color para caer lentamente ante la mirada del poeta, de aquel poeta de La Fuente, paseando en su soledad.

Si. Los árboles esconden en sus sombras ese follaje cuyo verdor se apagó; hojas que palidecen y son atrapadas, en su caída, por la fértil tierra que pisamos. Tierra que atrapó su corazón junto al persistente y ¿fiero o suave? El viento de sus mañanas, que inundó los campos y los frutos se extinguieron. Los viñedos se desnudan dejando que el frío se apodere de sus ramas, ya desnudas, para su poda y despojados de sus frutos, dejando ese olor a granos de uva mojada.

 

Parque de los alcornocales-Algeciras

La lluvia que el cielo nos manda, limpia y suaviza los campos de barbecho y siembra temprana y las pequeñas avecillas zumban a nuestro alrededor para ir acercándose en los paneles de sus colmenas para el invierno.

Cesa la lluvia y el cielo brilla su azul eterno y las nubes se deslizan y se posan en las cumbres de las montañas. Los rebaños de ganado lanar caminan en grupo y en silencio, mientras el pastor, apoyando sus manos en el cayado junto a sus perros, las observa con una plácida sonrisa.

La paz y el sabor a miel lo perciben sus sentidos caminando a la pedanía.

Mientras la madre organiza su granja, aligerando su figura, sin tiempo para el descanso ya que la labor se acumula en las cuadras del ganado y el tiempo está plagado de sobresaltos que le inquietan… por eso tenía tantas prisas en sus movimientos.

Erguida su figura con la melena recogida con una simple goma con la que la aprieta 

 


Pero fue duro su despertar en el mundo de la ciudad: avivaba su respirar y se dolía de ese entorno donde, hasta el respirar, agobia a sus pulmones emboscados entre su cuerpo; inhalando sustancias nocivas y suplicando ese aire del campo, entre matorrales y caminos embarrados, en otoño e invierno y en primavera

Herida de muerte lucha la heroína y se mira al espejo y sus ojos denotan en el cristal, lo débil de su mirada y de su cuerpo. Y su palidez se mezcla con una sonrisa forzada, para el que la mirara no percibiese la tristeza de su vida.

 

Los niños juguetean por la antigua cocina, al calor de la chapa de lumbre de leña y carbón dejando en las paredes de su chimenea el hollín negro y pastoso. Troncos que se retuercen entre las llamas dejando caer lágrimas que, entre las llamas, dejan olor a tierra quemada; que se elevan sin pausa por los conductos de la viejísima chimenea, cuyo ojo sobresale entre las tejas del tejado.  

Mientras, ella...  su figura aún resplandece y se hace silueta eterna; mientras, su mano zurda se apoya en la negra silueta de un gancho de hierro que penetra entre las ascuas dispuesto a desfogar ese calor para dejar que los alimentos que hay en la casa se hagan, sin prisa, en la comida diaria.

Getares - Algeciras

Sentados en los bancos alrededor de la candela, los pensamientos vuelan por los campos añorando sus cosechas.

El espejismo es su propia vida... Sueños que no estaban al alcance de sus ojos, aunque eran visibles en otras conciencias.

 

Padre: vuelve a llevarme a los campos, a ese lugar de la sierra, donde su cuerpo volaba y bebía leche de las ovejas. Donde al despuntar el día, respiraban los pulmones y los pájaros cantaban en la casa, y los becerros trotaban en la hacienda. Y su madre lavaba la ropa entre las piedras de su río y los manantiales nos devuelven ese frescor de sus aguas incoloras, desde las entrañas de la tierra.

 

Chorrosquina- El Cobre-Algeciras

Frutado fue su soñar y duro su despertar y la muerte se apoderó de ella. Como una flor fue arrancada de su tierra, de su huerto y de las laderas de su montaña. Murió con su única muerte. Con su terrible muerte eterna. Lejos de sus orígenes, de los suyos, cuyas hojas de otoño quedaron semienterradas en un jardín, entre luceros y estrellas.

Antonio Molina Medina

12.12.19

LAS PATRIAS

 

Orduña-Bizkaia

¡Cuándo la pobreza es el artífice primordial en nuestras vidas, la desmesura y atroz pérdida de los sentimientos se adueña de la hermandad de los pueblos! Y la razón está enfrentada a cualquier ser humano que se ofusque en salir, como sea, de esa situación en la que se encuentra con la complicidad de la especie humana, en la que se encuentra en estos momentos el planeta.

Guerras que provocan ¡sin pudor y sin sentimientos! los poderosos que excitan las contiendas, mientras los ciudadanos se creen toda la propaganda que emana de los tiranos que pretenden esclavizar a aquellos que habitan su planeta. Mientras surjan las dudas, la metralla impactará sin misericordia entre los ciudadanos y los que lo ordenan, ni siquiera sienten piedad.

Sinovas Aranda de Duero.

A los que someten al pueblo, que dominan con la complicidad de dioses, se han convertido en tiranos respaldando a los sedientos de sangre humana, ya que las bombas caen y expanden cuerpos 'espolvoreeándolos' por las praderas de sus sueños. Restos de alimento para las alimañas que siguen los pasos de sus amos, ya amaestrados, defendiendo a las grandes fortunas que quieren que los pueblos sigan siendo sus esclavos.

Parque de lkos Alcornocales - El Cobre Algeciras


La esclavitud está proliferando en todas las naciones, ya que los tiranos añoran la esclavitud (quizá la que les ofrecieron sus antepasados). Ya instalados en parlamentos y ciudades, enmascarados en la falsa democracia a la que nos quieren llevar.

Suenan los clarines de muerte. Y el becerro de oro, que es el verdadero dios que ellos adoran, camuflándose entre sotanas, con las que nos quieren volver a someter.

 

Hoy no son solo ataques de metralla: son ataques meditados de cólera endiablada, pagada con el dinero que roban a los pueblos que aún creen en la democracia; Sus líderes hacen que los pueblos bostezar viendo de lejos la contienda, y se solazan y bostezan, y solo se levantan para ser masacrados y humillados ante los adoradores del becerro de oro y sus armas que revientan en nuestros oídos, explotando a la materia y destrozando la naturaleza y sus habitantes se revelan, ya sin causa, ya que la represión aplasta las razones que aportamos.

Sinovas - Aranda de Duero

 

El mundo se está convirtiendo en un estercolero que avanza a su propia destrucción…

Alguien dijo: "… mi verdadero yo todavía no ha aparecido…" Ya que aparece cuando el vil metal se mete en nuestros bolsillos y el corazón se forra de excusas para ser sensible e ingenuo.

 

Algunos se aferran a “las patrias”, banderas y otros mitos que solo son alimentos para la división y enfrentamiento entre hermanos, mientras tras las banderas, están los poderosos  que explotan a sus pueblos les roban la tierra y la Cultura y dejan su maldad al descubierto desde los platós de los parlamentos.

Sinovas Aranda de Duero

Jóvenes guerreros mueren por las balas y la metralla en los campos por defender su patria, mientras que los que las crean… colocan a sus amigos y familiares sentados en espléndidas hamacas en lo alto de la colina para disfrutar de las batallas… Guerras que ellos crean para satisfacer su poder ensangrentando la sabana. Quemando con furia la NATURALEZA...

07.03.22

Antonio M. M.

MADRE



Te sigo buscando en la inmensidad del vacío de tu silencio.

Lejos de tu verdad en plena vida… ¡tu vida!

La que nunca viviste, comida por tu tristeza.

 

La que comenzó a retoñar día tras día... mes a mes...

Años tras año... Desde tu nacimiento.

Caminaste a paso lento, sin juventud ni niñez.

¡Te las robaron gente de tu propia sangre!

 

Te vi caminar por las trochas y veredas, entre zarzas y maleza.

Y caminando a paso lento, por las baldosas de la ciudad.

Las calles te acompañaban en tus penas.

Las que acudieron en tu noche negra, muy negra,

y sin posibilidad de que tu vida cambiara.

 


Caminé a tu lado, quizás con pereza,
ya que tú te esforzaste
en esa ropita que Tu nos comprabas, 
dejando tu cuerpo repleto de harapos,
que te humillaban ante una sociedad
que no ha cambiado. 
 
Que, hasta la educación que nos ofrecían
formaba parte de tal desastre, 
donde una sociedad corrompida
te trataba de tal forma que,
deseábamos… apartarnos de tu lado.
 
Cuando lo que tú nos dabas era lo poco que tenías,
quitándoselo tú, para que no pasemos ni hambre ni frío,
dentro de tu soledad, entristecida por la pena que te ahogaba.
 
Hoy la vida y tu recuerdo nos enseña, que ese dios
que dicen te recogería, se olvidó de este mundo.
 
Porque tú viviste en tu infierno y el cielo te dio
la espalda, junto a los muertos que dejaste atrapados

en las cunetas y la tierra quemada, hoy olvidados...

19.11.19

Antonio Molina Medina 


Y ME PUSE HA HABLAR CON UN ANCIANO...

 


Querido abuelo Antonio: Hoy traspasó la puerta del olvido y busco tu silueta entre el barro y la maleza donde te depositaron, en un hoyo cualquiera, sin nombre ni apellidos; quizás te sorprenda de que siga recordándote, aún sin haberte conocido, por la ausencia de tu cuerpo después de una guerra fratricida donde, al amparo de la noche nochera, en nuestra Vega te sacaron a declarar para matarte como un cordero cuya sangre sigue caliente entre los que te recordamos, por aquellos que dejaste esperándote para la cena… como así le dijeron, para la tranquilidad de tu familia…. Pero no... no volviste.  Ni para acordarte de tu fuente, ni del puentecillo que cruzabas pasando el riachuelo camino del Genil, con la mula a las tierras que labraba.

¡Por cierto! No sé si sabrás que tras tu muerte, a tus hijos los echaron de ellas, hombres con los fusiles de asalto, ya que los jóvenes cavaban la tierra y podían enfrentarse a las balas como las que atravesaron tu cuerpo… Además, te diré que tu hijo se tuvo que marchar del pueblo porque los que te asesinaron, cuando él pasaba se vanagloriaban de tu muerte y se reían de él… y de tales aconteceres no le quedó otro remedio que escapar a otras tierras con su madre… tu mujer…

 


Dura realidad para ella…¿No te parece?, y para tu hijo. Dicen las malas lenguas que casi se vuelve loco… y lo entiendo. Tener que soportar esos excrementos de seres cada vez que salía del pueblo sentados en espera de poder reírse de los que perdieron la contienda.

Pero, abuelo, ¿a quién se le ocurre, al comienzo de la contienda y después de que  fusilaran a nuestro poeta Federico, ayudar a los que quedaban en la pedanía… ricos y pobres? Ya que: cuando entraban unos avisabas a los que tenían armas para que las entregasen y cuando entraban los otros hacías lo mismo… ¡Ya te vale chavea! Pero lo más curioso es que no te mataron los pobres, republicanos, sino los terratenientes de la Vega…

¡Ahí, coño…! ¡Si fueron los mismos que mataron a nuestro poeta Federico! Ya que la “escuadra negra” rondaba por los caminos, obreros 'amaestrados' sin CULTURA y con mucho odio, ya que querían ser ricos como sus amos.

El tiempo está de paso y, a veces, se detiene para fijar las imágenes que están fijadas en los libros y un día, uno de tus bisnietos por parte de tu hijo, me regaló unos libros donde leí con mucho acierto lo que a ti te sucedió. En esa noche fatídica, cuando te sacaron antes de cenar se llevaron contigo a 13 personas y, entre ellos, una mujer y su marido ¡recién casados!


- "No venga con nosotros  -le decían a la señora. - Que donde va su marido no va a volver" - le decían.

Y ella les contestó: - "Donde vaya mi marido voy con él   no me bajo del camión."- Les contestaba.

Tu mujer (mi abuela) me lo contó de muy niño y yo lo pude corroborar cuando me acerque, ya de mayor, y estuve hablando con un sobrino tuyo y me lo confirmó. Lo  mismo que un amigo de tu hijo que, parece ser, acudieron por la noche ya cerrada a retirar tu cuerpo a las afueras del cementerio, ya que los habían enterrado solo con piedras para luego cargarlos en camiones y tirarlos como si fueran basura.  Pero estuvieron a punto de morir, ya que los pillaron in fraganti, intentando darte cristiana sepultura. Si que te pusieron  "Muerto por heridas de guerras a las 12 de la noche", en los libros de defunción…

 

Estoy cansado, abuelo, de tanta maldad y miseria a la que nos tienen sometidos los vencedores de esa guerra incivil… Sí. ¡Muy harto de los nuevos matones que se han colado en los parlamentos! Alabando la contienda como única forma de vivir, ya que la CULTURA brilla por su ausencia. Y una vez más el pueblo calla y  se deja  pisotear los derechos conseguidos tras tu muerte. El amor está desapareciendo de este planeta,  y el odio se compra muy barato... Y más, a un pueblo que bosteza y sometido por aquella justicia que tu conociste muy poco ya, que vuestras muertes... ¡Ahora dicen, que la merecíais…!  Y que a Federico lo mataron por comunista y masón y ser del partido de los pobres…

 


Pero te vas a alegrar de lo que te voy a decir: algunos de nuestra sangre, seres que engendramos a través del tiempo transcurrido, han visitado a tu pueblo  (mi pueblo, nuestro pueblo) y han pisado nuestro suelo y caminado por él, tras de nuestros recuerdos; Federico estuvo con ellos en La Fuente donde tú estuviste con Él, un día 1 de enero de 1936, para fundar la primera biblioteca de La Fuente, y dejaste (incauto, pero poderoso) tu nombre y apellidos y tu firma en el documento. Puede que te marcase para tu muerte temprana.

Y pasearon por Chauchuina y ‘Romiya’ por sus calles y su plaza para luego acudir a Valderrubio o, quizás te suene más Asquerosa, su nombre anterior, cuando tú vivías.

 

Para terminar en nuestra Granada, transitando por la montaña Roja y su Alhambra.

Seguro que te complace y, de paso, se lo dices a esa mujer que tanto sufrió hasta que la muerte se la llevó, en su destierro por los años de sufrimiento sin perder nunca tu recuerdo ni el de nuestro poeta Federico. Si, te diré que ella me dormía y tu hijo… cantándome sus nanas…  Desde que tú te fuiste, nunca dejó de sufrir y tu recuerdo es el legado que, tan fiel, a mí me dejo… Aunque ya poco me quede de vida, la venda de mis ojos se cayó y dejó al descubierto ese mundo de mentiras y de cultos de inculturas, donde se lavan las manos como hizo Pilatos, dejando morir de miseria a los parias que, amontonados, mueren en las cunetas, sin recursos y de frio… eso si… Decía tu hijo: "Hoy tenemos un plato de comida y que dios se lo dé, al que lo necesite o que se los pida a los que viven hartos".


Espero que no te rías abuelo… pero… necesitaba hablar contigo ya que ha vuelto de nuevo la guerra la que te arrastro a permanecer enterrado en los caminos…Quizá sean los primeros pasos a la locura. Solo sonrío y camino y entre los campos donde está mi destino, y en las frondosas choperas o chaparros de oro puro… amparado con las aguas de tres ríos. Oh en la nueva tierra que he descubierto… una Pedanía en la añeja Castilla, incrustada en su tiempo.

Antonio Molina Medina

03.03.22

ANDALUCÍA

 


Andalucía… Esparcidos por el mundo para buscarse la vida tuvieron nuestros padres que emigrar por la codicia de unos cuantos que no pensaban en los demás… Hoy, quizá, seamos tu descendencia, aunque tu no lo sientas. Eres la tierra que me parió, hoy sumisa y torturada por los unos y  los otros. Tus caminos se disipan y se ausentan, y tus gentes se dividen sin cordura, ya que la misión es la victoria,  que ya a nadie le interesa.

Pero tus letras y tu bandera siguen ondeando en nuestras conciencias y seguimos soñando con ellas; y no se altera la memoria para cantarte tu gloria: la de una tierra gloriosa que golpea la memoria.

 


Eres parte de nuestro mundo dentro del mapa de nuestra historia. Tierra de fértiles gentes, con tu idioma que hoy nos quema; con un destino común indivisible y sencilla señora, con mucha historia.

Todavía te recordamos tierra mía, tierra nuestra… Junto a tus leales personajes, los que lucharon en la sombra dejándonos en la memoria tu fuerza y tu geografía, la que lucía en tus genes por los pueblos y sus gentes tan sencillas.

Hoy el mundo te contempla,  Andalucía, como una hermana que sufre entre huéspedes que no sueñan… entre altavoces que gritan melodías sin sentido que nos incordian… entre montañas lejanas que gimen hoy por tu alma ¡Tierra bendita sureña!


El mar te sigue arropando y contempla tu grandeza donde palpitan los barcos, y las chalupas se acuestan recogiendo sus velas hasta la puesta de sol. Hoy, el hierro adormecido sujeta con soldaduras en tus puertos adormecen, con brazos y composturas, gritando por sus troneras, canciones entre la niebla.

Tus provincias se pliegan a tus plegarias por todo tu territorio cuál ocho buques de guerra, con sus cañones de libros  pertrechos de luces nuevas, poblarán todos tus mares, ¡Imparable mujer bella!


De norte a sur te acicalas del este al oeste, nos cobijas entre tus alas, y las luces de la noche, los alaridos del monte se posan en nuestras conciencias, como surcos en los campos que se cruzan en la memoria.

Suenan los golpes de fragua, y el picón vegetal se quema en su cuerpo despojándose de sus tinieblas. El yunque se recrea y palpita, mientras los briosos herreros, con sus mazas, aporrean ¡Estruendosos sus latidos tierra mía! cuyas pulsaciones acompañan mis quejidos, entre cuerdas de guitarra y bocas que no descansan con salmos en su garganta.


Andalucía espíritu de aventureros, de patriotas que lucieron con hidalguía el emblema de su patria, del amor a esa su tierra; que siguen entre lamentos la cruz que hoy la domina, mientras el humo de sus chozas se eleva por sus praderas y orilladas en sus ríos, cuyos rayos de luz se posan tras sus montañas, donde la blanca nieve se posa deslumbrando las mañanas.

Hoy se acumulan tus miedos, cual barco que necesita su guía.

Andalucía, eres nuestra madre, patria mía, y nunca serás mirada como linda serranía mientras tus hijos no entiendan que nosotros nos iremos y Tú… ¡Serafín del mundo! seguirás viva y con crías, sonriente entre las olas del tiempo, verde o negra para el corazón de tus gentes ... ya que descubrirte es misión del que te quiere y lucha por ti… hasta conseguir construirte como NACIÓN ¡Tierra mía!

Antonio Molina Medina

2702.22