QUERIDA AMISTAD

 

Sinovas-pedanía de Aranda de Duero-Castilla y León

Estimada amistad, espero que estés bien. La verdad es que ha sido un verdadero placer y sorpresa que alguien entienda ese grito constante que mana de mis dedos dirigidos por mi corazón desde los afluentes de agua clara de los ríos de mi cuerpo que forman parte y desde hace muchos años, entre las cristalinas aguas de mis fuentes y los ríos de mi niñez, y los de mi  juventud, junto a mis propios sentimientos y añoranzas  de esa educación que la naturaleza me forjó. Entre seres sencillos y cuerdos que nos amaron. Y solo al compartir mis primeros años con seres que eran los motores de nuestro destino, y con mirar y remirar lo que ellos hacían... a veces sin  hablar… ya que sus miradas lo decían todo. Nos dejaron solo ese recuerdo de hechos consumados. Los que hoy, agradezco.

Sinovas-pedanía de Aranda de Duero-Castilla y León

Fui un afortunado, ya que con mirar a mi madre y a mi padre, y siguiendo sus pasos, percibimos y valoramos lo que teníamos que hacer y lo que ellos hacían por nosotros; lucharon lo indecible para darnos al menos, ese alimento que tan escaso nos regalaban. Y, muchas veces, envuelto entre sus lágrimas. Su fuerza era envidiable y su sabiduría sigue hoy intacta en mi mente, de ahí  que  no pueda desprenderme de ese niño y ese zagalillo que brotó de la tierra despuntando lo bueno; donde al Lobo malo… lo mande a hacer puñetas… Aunque el bueno nos traiga muchos sinsabores en esta vida ingrata y repleta de impurezas.

 

Sinovas-pedanía de Aranda de Duero-Castilla y León

Eso sí, quedó grabado en mi mente que la libertad era una realidad  que se acopló entre mis ideas, ya que vivía en la Naturaleza sin amigos humanos… Entre animales caseros y bravíos hicieron de mí algo que, con los años, está muy esparcido por todos los complementos de mi anatomía. Que esos amigos que me salían al paso: esos animalitos, me indicaron que ellos estaban para convivir con nosotros y eran más sabios que algunos o que bastantes seres humanos.

Sinovas-pedanía de Aranda de Duero-Castilla y León

Mi sueño fue ser un terrón de tierra y acoplarme a los campos donde el amor en ella, se vislumbraba en todo lo que sembramos y soñábamos con nuevas cosechas. Y al final del camino andado he ganado más que perdido, ya que la libertad no tiene precio y se apropió de mi cuerpo y mente destruyendo esa voz esperpéntica que incitaba a acumular riquezas y metales preciosos que de nada nos sirven; cuando los poderosos y la clerecía, solo piensan en almacenar fortunas dejando que el corazón se arruine y entumezca en las charcas de barro y maleza, o en posibles estercoleros, mientras el hambre y la soledad y la muerte campean a sus anchas entre nosotros.

Gracias chavala. Un abrazo, por entender a este caminante que aun sin zapatos sigue transitando por los extrarradios de nuestra soledad.

Sinovas-pedanía de Aranda de Duero-Castilla y León


Antonio Molina Medina

05.09.21

MIRABA AL CIELO.

Sinovas-Aranda de Duero-Castilla León

Miras al azulado cielo y entre las nubes brillan las estrellas, mientras el aire surca plácido abriendo surcos en su melena y la tierra se recoge entre los acantilados de sus recuerdos. Quizás la grandeza de un ser humano sea su propia felicidad, la que, oculta, está esperando que se apropie de nosotros y se oculte en demasía, y ya no nos acompañe en nuestra mente, esperando que las sustancias se dirijan, con presteza, evitando el fracaso en nuestro caminar sin rumbo por nuestra existencia; aunque la propia luz, con sus sombras, las necesite el cuerpo  o te arrastre la codicia, que todo lo devora y extermina; donde el orgullo del ser humano destruye lo más íntimo del  ser, desapareciendo esa alegría que aún mantenemos de nuestra niñez.

Sinovas-Aranda de Duero-Castilla León
Este mundo de continuas maravillas que  se expanden ante los ojos en cada instante, sean las que nos arrastren a consumir en momentos acalorados, la virtud que nos transporte al edén sin exclusiones mundanas, donde el ser humano se sienta tan cercano uno de otro que ya no lo circunden las alambradas, y solo sea el aire sin tropiezos ni bocas de cañones, y sin bombas ni fusiles que nos  eliminen a seres que no hablan en nombre de los dioses dominantes y fieros los que golpean nuestras mentes arropándonosla con la maldad entre caballos relucientes  que patean la frustración y el odio que hoy siembran en los parlamentos: aquellos que defienden un único dios entre sus hermanos , ya mutilados por el becerro de oro, que se ha apoderado de corazones de hojalata, ya inservibles y corrompidos por el óxido de sus miserias.
Sinovas-Aranda de Duero-Castilla León


Antonio Molina Medina

02.09.21


SU MUNDO

 

Sendero río de la Miel-El Cobre Algeciras

Es muy curioso. Cuando le arrojan de ese mundo que crearon para él que,

no era su realidad y al final del camino encontró su escenario.

No fue casual. Por más que intentaba formar parte de él, no lo encontró.

Siguió buscando la felicidad. Nunca se tropezó con ella. No descubrió el camino.

Solo el despojo de su cuerpo pululaba por el silencio.

Hoy fuera de sus miserias. Abocado al único lugar que le dejan vivir

después de encontrar la libertad soñada. Solo con sus pensamientos.

Se encuentras por los caminos esas cosas sencillas, pequeñitas, simples…

Muy simples… Personas que sienten sus corazones. Que se mueven dentro

de los sentidos: los que provoca el impulso de sangre en sus venas.

Sinovas Pedanía de Aranda de Duero
Le miran y sonríen. Le hablan y se conmueves. Le miran a los ojos, sin tener

que bajar sus miradas. Le aprecian. Se ruborizan por su timidez y le ofrecen

su mano abierta, para aferrarse a tus dedos, porque tiene sentimientos, los

que salen de sus ojos, que no engañan, ni engatusan al caminante con

ansias de vivir. De amar: en este nuevo mundo que se encontró, tras su

expulsión de esa bestia que solo era materia.

Ciudad de Orduña Bizkaia
 

Hoy los trinos de los pájaros le hacen sonreír, grabar sus canticos

a la primavera en sus noches serenas.

El verde de sus campos penetra en su piel. Son imágenes tiernas

que arrancan de sus ojos, llenas de metáforas. Sentimientos azul cielo.

El amor se hace líquido y se desliza por el lecho del río, capaz de soportar

el calor y el roció. Se altera su sangre que generosa circula sin pausa

las arterias que se esconden y atrapan su cuerpo desembocando en

el motor de su corazón, que impertérrito sigue soñando en su lento silencio.

Nada es imposible. El dolor hace daño. El dolor se soporta, cuando ya eres libre.

Río de la Miel-Parque de los Alcornocales El Cobre

Cuando una mano amiga se solapa con la tuya confundiéndolo todo.

Sus pies son volátiles. Se elevan del suelo. Circula por montañas. Se despliegan sus 

alas. Buscando nuevos cielos. Gritando palabras… palabras incoherentes

que él siente impotente, que calan en su mente, buscando los recursos que,

le ofrece el amor que está en su corazón y vuela sin atajos, sin correas ni cadenas

con las que romper y luchar. Porque el amor está ahí junto a la amistad…

El corazón dormía el sueño de los justos. Esperando la flor del amor, que

camuflado descubrió que sentía. Reveló la redilad que adormecía su vida.

La furia del viento le soplo en la cara. Sus fauces se abrieron, se coló por ellas.

Llodio- Álava- País Basko...

Los malditos se asustan. Los que torturaron su alma. Se apoderaron

De su mundo para sus fechorías. Logrando reducir las emociones de su cuerpo.

Que se vallan, a los mismos infiernos, los que ellos inventaron. El amor

es el conductor del género humano, se apodera de tu cuerpo aun desarrapado.

Déjalo fluir. Cual manantial lleno de virtudes. Ríos, donde bebía el ganado y,

el pastor quitaba su sed. El hambre era menos hambre. 

Llodio-Álava-País Basko. 
La amistad era amistad,

los tratos se hacían con un apretón de manos y soñaban enroscados en su ganado, 

los que caminan a su lado, los de antes y los de ahora por esas praderas y llanos al 

ruido de una campana que mueve la pedanía y le hace más humano en las praderas y llanos.

Antonio Molina Medina

29.08.21

LA VERDAD

 

Parque de los Alcornocales-Sendero río de la Miel-El Cobre-Algeciras

Quién sabe será la pena que poco a poco dejo que escape de mi corazón, ya que los senderos de una tierra ¡mi tierra! se cierran poco a poco, y la ventisca quizás… (digo quizás) este limpiando mi rostro y mis ojos se dejan guiar por otros horizontes, tal vez inciertos, pero con alguna salida para mis ilusiones, ya que de ellas vivo y me mantengo.

 

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Poco a poco la claridad costosa, pero real, llega a mis sentidos y siento que los seres que eran mis pensamientos se están disipando y son suplidos por otros, humildes, como yo me sitúo: los que comparten mis ideas y su humanidad me arropa los sentidos dejando que fluyan nuevos perfiles de esperanza.

 

Un día te dije que, para mí, Orduña era mi Ciudad a la que amo…, y lo sigue siendo y la sigo viendo (sin personas, sin humanos) en este norte de una España cuyos paladines nos están ahogando y enfrentándonos para otro enfrentamiento entre hermanos y entre naciones. Y todo por el poder… Y, triste, pero real… Andalucía ha sido la primera, la inculta y hermosa tierra a la que amo… pero, dejo ya de pensar en sus gentes (algunos se salvan, aunque a nadie le importen mis pensamientos) y comienzo a ver a mi tierra hermosa y bella, pero sin personas ya que los animales la defienden y la defendemos allí donde nos encontramos.

Sendero río de la Miel- El Cobre


Me quedo con la palabra… las palabras ya, que, sin CULTURA, no es posible que un pueblo camine y veo que cada día las antiguas veredas son suplidas por grandes autopistas donde todo pasa trepidantemente rápido. Y sus gentes se aferran al caballo de oro, con la complicidad de los que defienden a un dios, incoherente y falaz… que ya no me atormenta, ni me dice nada, ya que somos y seremos libres para seguirle a nuestra manera sin cuervos que nos saquen los ojos y la conciencia.

Si te diré que no soy nada ni quiero serlo, ni lo pretendo, pero, me siento libre y digo lo que siento y pienso y hago.

Seguiré luchando por esa mi tierra desde mi destierro… y aunque me ofrezcan el oro, no dejare de sentirme lo que siempre he sido y seré: ¡un andaluz cuerdo! y seguidor de aquellos que nos dejaron estos y otros recuerdos. Y esta forma de pensar y ser que a ellos les debo.  

 

Ciudad de Orduña-Bizkaia

No es una despedida es una forma de quitarme de encima y dejar a mi corazón que decida y sea libre mientras viva.

10.02.19

Antonio Molina Medina

SU APATÍA

 

Sinovas Pedanía de Aranda de Duero

Aun “en mi gana y desgana”

Enjugándose las lágrimas con rabia, y pertrecho de alimentos que surgen de las olas que me abrasan... Sigo caminando y esculpiendo la Palabra, las palabras que sujetan el techo de mi morada, ya que sin ellas no soy nada, aunque incumpla lo pérfido de sentimientos, corrompidos, dejando huellas insufribles en mi cuerpo. Mientras, la hoguera del tiempo se vislumbra entre las zarzas de la noche para aposentar sus cenizas a los pies de los caballos.

Getares-Algeciras-Cadiz.

Necios viandantes, los que caminan por las praderas de la ciudades, donde rugen los motores, dejando el aire no inhalable, e inservible, mientras las prisas nos agobian en el desfile sin armonía de los caminos embaldosados, aunque nos cieguen la visión, de ese mundo que algunos añoramos. El que perdimos y desterramos dejándolo en soledad, aunque la vida nos deje sin olores humanos acompañados de los verdes campos donde aún siguen las
azucenas poblando sus campos.

Ciudad de Orduña-Bizkaia.


Antonio Molina Medina

18.05.21

ÉL Y SUS VINOS

 

Sinovas pedanía de Aranda de Duero... Castilla y León

Con la mirada puesta en la cuestecilla del camino, el que, encrespado, me hace subir a los aposentos donde un día no lejano brotaba de su bodega ese buen vino y corazones inexpugnables y líricos.

 

Una voz firme y serena me mandó su sonido desde un banco de madera que se encuentra en la entrada de su cueva… cuya alma me incita a acompañarle y hacerle compañía… aunque un tanto extrañado de su presencia. Sin dilación me detengo y acudo a su llamada que, como un susurro, perfora mis sentidos  que ardorosos y fieles no dudan en caminar a su lado a través de las sombras de su alma, mi alma…

Sinovas pedanía de Aranda de Duero... Castilla y León


Mientras, rugen los motores de las cosechadoras que irrumpen en los campos poblados de trigo y cebada… pero su recuerdo y su espíritu me apartó del camino para saborear esa copa de vino que de sus manos brotó, apetitoso manjar, del que, sediento en mi caminar, dejó aliviada mi garganta con ese caldo  que  se deslizaba  por la garganta de los vivos.

Ese vino suave, color rojizo, con sabor a tierra recién labrada...  La muy excitante obra de unas manos bien curtidas, que lo prepararon con mimo, que lo dejaron reposar y fermentar, y colorearse con sus suaves dedos añosos… Líquido que choca entre los dientes para descolgarse por la tronera del río de la  garganta posándose en la bóveda del cuerpo.

 

-¡Entra y sentémonos a degustar este nuevo vino de la última cosecha! -Me incita el anfitrión- Y sin dilación, después de un saludo compartido, nos sentamos a saborear lo que el Dios Baco nos ofrece.

-Baja tú a la bodega, amigo, que mis piernas ya no me responden como yo quisiera -me susurra el anfitrión.

Sinovas pedanía de Aranda de Duero... Castilla y León

Me deslizo por las escaleras de su cueva después de encender la bombilla que surte a su bodega, y atrapo una botella, y la subo sin dilación hasta la mesa  ya dispuesta con dos vasos y el abridor que tiene entre sus manos.

Una pequeña explosión suena de improviso y Él sonríe, y llena los vasos del líquido sagrado… coge su vaso, y lo mira al trasluz, y lo remueve tembloroso, y muy suavemente... y el líquido se mece en las manos y el cristal, para oler su contenido. Mientras Él me sonríe…

 

-Huele muy bien-  Y se acerca el vaso a sus labios, paladeando suavemente el caldo exquisito. Quizás hechizado, y con el vaso en su mano, sin más, me sonríe y me dice con su pícara sonrisa: -Coge tu copa ,y ¡salud!-  

Sinovas pedanía de Aranda de Duero, Castilla y León

Charlamos de otros mundos, de las nuevas cosechas que se están forjando en los viñedos…

Los rayos de sol golpean mis ojos y, en sueños, mi mente se acurruca entre el banco a la sazón... Me asiento, para levantar mi cuerpo y seguir mis pasos buscando esos caminos, hoy, anchos y bien cuidados, por donde Él pasaba cargado de ilusiones para podar esas cepas que dejó incoloras, rodeadas de campos de espigas sin cortar y piezas de rastrojo, donde el pastor con sus ovejas caminan distraídos en compañía de los perros que están siempre prestos a la voz de su amo.

Sinovas pedanía de Aranda de Duero. Castilla y León


¡Bebamos, amigos!

Degustemos el líquido dorado,

que la vida tiene su caducidad

y hemos nacido para disfrutar.

Mientras el tiempo esté de nuestro lado,

sintamos los sabores del vino e

invitemos con los caldos a los amigos.

Bebamos con amores prohibidos.

Aceleremos el tiempo, ahora que es nuestro,

porque pronto dejará de serlo.

Mientras haya vino en la barrica

bebamos, que será nuestra dicha 

el caldo que brota de la uva,

ya que bebiendo se matan las penas,

y se celebran fiestas con alegría.

Gocemos del caldo que la tierra

nos ofrece…

dejándonos alegres y corteses.

Sinovas pedanía de Aranda de Duero... Castilla y León


Antonio Molina Medina

16.08.21


RÍO GUADALQUIVIR

 

Pedro Abad Córdoba 

Y le cogió de la mano por la orillita del Guadalquivir

caminaron ensimismados y los diviso la Giralda

los miraba muy curiosa, quizás un poco celosa

del buen momento de ellos y se sintió muy feliz.

 

Les saludo e invito a posar en su aposento

con las cortinas de oro, como brillan los espejos,

los dos miraban al cielo y se les quedo pequeño

la solería y el contraste de los cuadros,

Pedro Abad Córdoba 

 

a los dos los envolvieron. No llegaron al final

el calor les iba envolviendo. Salieron sin dilaciones

ellos el peligro vieron, el respirar y el silencio

de sus cuerpos lo sintieron

 

y cogidos de la mano caminaron por la orilla

a visitar a la torre que el oro ella relucía.

Decían que era la barca que balanceaba sus vidas.

El Guadalquivir en calma de sus cuerpos brota brisa,

 

Pedro Abad Córdoba

de sus almas la esperanza de lo profundo del río

un lagarto les aguarda. Como se ríe el puñetero.

Con que salero miraba. Él transmitió ‘to’ los deseos.

los que en su cuerpo guardaba.

 

Pero al mirar el agua, vio su cara reflejada.

De sus ojos florecen aros que sus pestañas limpiaban,

se acurruco a su vera y la pasión desfogaba.

De su corazón latidos. De su cuerpo los suspiros.

Pedro Abad Córdoba

 

Los que a él provocaban. Le perforaba su cuerpo.

Cómo sacudía su alma. Se le clavaba en sus ansias.

Y él se la llevó al río. Para que limpiase su alma.

Fueron los cuatro muleros que de su cuerpo trotaban.

Antonio Molina Medina

15.08.21