ARADOS CAMPOS DE CASTILLA

¿Qué es la locura?
Le balbuceo el cuerpo a su mente, caminando entre viñas. Entre roja tierra que pisa cuerpo, cuya gumía penetró en sus entrañas para que bostece y se fortalezca. Mientras sus ojos desfogan su luz entre trigales y campos arados; en los pinares saludas los pájaros y las vocecillas de las hormigas reclaman templanza a tus pies, ante tan diminutos cuerpos.

Se detiene en compañía de su sombra, que hace lo que le manda su cuerpo, sumisa a sus costumbres dejando posar su cuerpo al lado de su señor. La campiña domina su mente y su sombra le pregunta con insistencia:

A la vid le han brotado inicio de burbujas que rompen su tronco, su sabia se cuela por su linaje anunciando generosos tallos, mientras algunas  palabras escritas acompañan a tan singular proeza, plegando sus hojas se aferran al tronco los versos y coplas, las que atrapan su alma de seres que sueñan.

Entre sables y espadas, los cuervos planean, se alejan y cruzan los páramos, dejando las fértiles cosechas que arropan la villa. Despejan sus mentes, escuchando los sonidos de la campana de la iglesia anunciando los cuartos, las medias y las horas como antaño.

Despejado su sentido camina por las aguas, sin mirar atrás. Mezcla de recuerdos que son el soporte, que es la alegría que su cuerpo necesita. Aunque deje girones de su organismo, discerniendo lo malo y lo bueno que brota de sus sueños que, insaciables, caminan con  él en su soledad.
05/05/16

Antonio Molina Medina

SU VOZ

El murmuro del agua se entrecruza con sonidos de vida escuchando su voz, su sonrisa, su emoción y su dicha. De improviso una manada de gorriones me traen la buena nueva. Son las vocecillas menudas, sinceros corazones, que se cuelan en mi alma. Son voces que queman que atrapan mi corazón sediento de calma.
Son ángeles volatices que vuelan de provincia en provincia. Por el cielo azul y tierra fornida un rayo de luz atrapó sus vidas. Diminutos ojos perdurables, serenos nos miman.
Antonio Molina Medina

04/01/18

TITIRITEROS DEL MUNDO FEDERICO SE SOLAZA DESDE UN LUGAR OCULTO EN LA VEGA…, SU GRANADA.

Día de la ilusión:
Mientras algunos lucháis por este viejo mundo
compartiendo el dolor y las lágrimas;
la risa y la ilusión.
No habrá serpientes que nos ahuyenten por hacernos
sentir lo contrario.
Ni seres que solo buscan su propia complacencia
que nos hagan sufrir.
El murmullo del agua cuando cae de un caño de caña,
es una simple señal de que nada ha cambiado
y los humanos seguimos por la senda de lo desconocido.
Buscando la verdad entre espinas y zarzas, pero llenos
de esperanza ante un mundo que nos agobia y nos harta.

Pero estáis vosotros, los magos de la palabra.
Muñecos ensortijados envueltos en sabana santa
Capaces de hacer de la nada el todo. Y del todo,
lo necesario para seguir con ilusiones,
este sendero que nunca se acaba.
Y ante un año nuevo sobran las palabras.
Placen los acentos en viejas barandas.
De nuevo la luz adorna su cabaña.
Antonio Molina Medina

01/01/18

J. M. BOMBÍN (Portugalete –Vizcaya-)

J.M.Bombin - María Mata Padilla - A. M. Medina
Caminando por Granada
La noche era muy clara.
La luna se mezclaba con su cuerpo
por la vega de Granada.
Sus ojos miraban al cielo,
y como sonreía su cara y sus
ojos danzarines, fluían de su mirada.
Su corazón, nos alumbraba.
A su sombra me aferré,
y de su boca brotaban
palabras sabias que anunciaban:
¡Cómo no iba a escribir Federico
con este cielo y esta calma!
Con los brazos levantados
al cielo miran sus palmas.
Un hombre sonríe ya gastado
por el tiempo.
Cambio el fusil por la pluma
y las balas por la tinta.
En los laberintos de su cuerpo
se aprecian heridas de metralla.
Pero su corazón noble y fiero
Gritaba firme en su Alhambra:
¡Qué no!
¡Que esta fortaleza no la pudieron
Conquistar  sino con la traición!
Caminaba por los patios,
por la estrechez de sus calles
Apoyado en viejas barandas…

CUANDO NIÑOS
Cuando éramos chicos
las chozas eran muy grandes.
Los arboles por la vereda
nos acosaban con sus ramas.
Los perros eran leones
y nos comían con sus fauces.
Los sueños eran reales y
entre nosotros reíamos,
guardando nuestros secretos
entre murallas gigantes.
Antonio Molina Medina

28/12/17

QUIZÁS LOS AÑOS…

La verdad es que no se si serán los años o algo que tenemos dentro...
Esa visión capaz de penetrar en las palabras, para transformarlas en versos o a través de un lienzo, que la vista se aplaca.
Pero lo que importa es la creación, lo inaudito que muchas veces pocos proyectan en papel o lienzo la belleza que nos rodea y muchas veces sin saberlo.
Pero sí que es verdad que cuando caminamos, viajamos a otros mundos. Otros paisajes. Otras gentes…
Aparecen escenas inauditas que nunca esperamos encontrar ya que están lejos de nuestro entorno y, o bien con una cámara o unas simples letras de apuntes, somos capaces de dar forma tanto a un lienzo como un poema o una historia, que no conoceríamos desde el sofá de nuestras casas.

Yo suelo ir al lugar donde me crié de muy niño…, tanto Algeciras, Granada o Orduña, pero solo y sin poner escusas para hacer aquello que te provoca la mente ya que el corazón siempre está con las alas desplegadas dispuesto a retarte y obligarte a decidir entre soñar o morir… Pero eso solo lo puedes hacer desde la naturaleza salvaje, cómplice la nocturnidad: caminar con la noche, con sus horas  noctámbulas, en su propia tierra. Por caminos antiguos llenos de árboles y ramaje, esperando el sonido que se encuentra entre sus ramas. Y llega ese milagro. Y escuchas y gozas de trinos que, incansables adornan el silencio de la noche. Es música sacra. Nos la mandan los dioses, los que nos acompañan y nos dejan hacer y deshacer, respetando la Naturaleza. Disfrutando entre animales, lo maravilloso que es vivir en libertad, sin ataduras que opriman tus dedos ni tu mente y deje fluir la sangre caliente por tus arterias, donde está escondido el arte.
En este mundo de sueños, lleno de hormigas, de gnomos y duendes…de estrellas volátiles... Caminando senderos aun transitables.

"en esta locura derretida,"
cuyos jugos se adhieren a su cuerpo
palpitando serenos sus recuerdos con los
que vive. Los hace suyos, insertados
como gotas de rocío. Aunque queme
por dentro el fuego que acumula la
hoguera, llamas que sustentan su corazón.
09/11/015

Antimonio Molina Medina

EL PODER DE LA AMISTAD… A UNA SILLA VACÍA

-Niño… Cristian Paya-
Los latidos de su corazón, hechos plegarias en un tumulto
de versos, se dejan caer en torrente por esa cascada donde,
de niño, te acunaban las cabras y te bañabas en sus frías aguas.
Porque él estabas allí, presente en todos sus pasos.
Todos sus andares y sus ojos se dejaban guiar,
por esa sonrisa que brotaba de su  rostro y de su mente.
Ya ves, no dejo ni dejare, de abrigar su corazón
para forjar poesía dentro de sus entrañas.

Porque él eres ese aroma qué en su mente estalla y
se hace letra…como la hierba fresca en la orilla
del río de mi alma.

Sus pensamientos están plagados en su verdor…
Cuya cadencia ya nada le importa…
Porque esto es la magia de su poesía,
que limpia y generosa nos desgarra, llena de vida,
cual lanzas que brillan.
Sabemos quiénes somos y a dónde vamos.
Pero los que nos acompañan, los elegimos.
Producto de la libertad conquistada.

Quizás seamos aves heridas, que encontramos
un remanso de paz en esa tierra suya, nuestra, castellana,
andaluza, donde tú resides y compartimos en la campiña
de sus gentes. O en el corazón de su fauna cercana
a su corazón que necesita de los pájaros, hormigas
y luciérnagas que alumbren su estrecho camino.
Aunque nos pinchen las zarzas del camino,
siempre habrá un descanso para el verso, para el recuerdo
aunque desgarre nuestro adentro por la lucha.
Por su esfuerzo.
Antonio Molina Medina

22/12/17

COEXISTIR

Si, con el paso del tiempo
eres capaz de sonreírte;
de estar a su lado firme,
seguro como potra salvaje
soportando impericias
y mirando a los ojos;
de soñar junto al árbol
que nos da la vida;
de explorar por los campos
en las mañanas vivas.
Sólo siente en tu alma
que la sal se derrite,
que te inunda el cuerpo
y se convierte en plegaria,
que te llena de vida.
Seguirá tu camino
paginando tus versos,
compartiendo tu risa,
tu sonrisa y tus miedos.
21/12/17

Antonio Molina Medina