EL ARCANGEL

María Mata Padilla y Daniela Bartolomé
 
A veces pienso:
Que no eres un ángel.
Que eres un arcángel.
Que escondes las alas,
dentro del vestido.
 
Tu luz es de vida
alumbra el camino.
Cual perlas que gimen
manando el destino
titilan campanas.
 
Cuando pienso en ti
¡Me siento tan vivo!
Me importa el mundo.
Me importa la gente.
La vida es cesto,
de aromas y frutas,
que cantan celeste.
Al igual que tu alma
que ilumina el sol
Mujer.
Antonio Molina
 

FEDERICO EN SAN JUAN




Fue la noche de san Juan
cuando me encontré su cuerpo
lucía las mejores galas
y llevaba el pelo revuelto.
 
Pero teniendo marido
mi amor estaba por dentro
su corazón muy vivo
se sentían sus latidos.
 
Me envolví en el galopar
que manaba de su cuerpo
montado en brioso corcel
volaban mis pensamientos.
 
En la orillita del río
inmerso en mis movimientos
se apareció el poeta
en los dos estaba dentro.
 
Con que sonrisa miraba.
Lo sentíamos, volaba con nuestro sueño.
Galopamos los tres juntos,
gozando a tres el momento.
 
Ella, pelo negro, muy negro…
que el viento alborotaba
y esparcía por su cuello
de jarra blanca al acecho.
 
La potrilla enjaezada se ríe,
¡cómo se ríe en su sueño!
Como gozaba su vida
de su cuerpo surge fuego.
 
De su corazón la vida.
De su cuerpo los lamentos.
De sus ojos brotan llamas,
junto con sus movimientos.
 
Fue una noche de san Juan
Cuando los tres compartieron
El pan, el vino el cariño, gratuidad
de una mujer de ojos negros.
 
Ella no se quito nada.
Se desnudo por dentro,
de su cuerpo regaló
su amistad el mejor de sus afectos.
 
 
 
Antonio Molina
 
 
 
 
 

SABOR A TÉ

 
Estos versos me brotan
envueltos en café
relleno de tortilla que
el gorrión va a comer.
La puerta esta cerrada y
no puede volar.
El nido esta muy frío.
El pájaro esta triste
y no puede elevarse
aunque está en libertad.
 
Antonio Molina

MUJER



Quiero sentirte dentro de mis besos.
Quiero atraerte delicadamente contra mi cintura.
Quiero los latidos de tu corazón y tu figura.
Quiero embriagarme con la leche de tus senos.
 
Puedo mirar como respiras con holganza
mientras tu sueño realizas hondamente.
Ver el amanecer mujer, contigo, y
poder despertar eternamente.
 
Sentir tu aliento en mi cuello muy cerquita,
aplacar mi sed en tu regazo
beber, cual manantial de agua cristalina.
 
¡Qué fluye de ti mujer, eternamente apasionada!
 Que día a día mantienes como un latigazo,
y disfrutar de tu hermosura sosegada.
 
Antonio Molina

NO ES POSIBLE EL OLVIDO

 
 
 
 
 
En la soledad que me atrapa
en una torre añeja de recuerdos
me alimento de la vida que me llena
inundándome sus recuerdos.
 
Veo su imagen sonriente
gratifica la sangre que le brota
escarbando con mis manos en su cuerpo
en la tierra entre Biznar y Alfazar.
 
La sangre derramada se me pega
cerrándome las uñas de las manos
rebuscando entre las zarzas su legado
su sangre brota a borbotones
 
roja, seca, cercenada de granadinos
que murieron con él en su Granada.
Batallaron para liberar al hombre
de su hambre, de su sed, de su incultura
 
sesgando cualquier vida de la Vega.
Los pozos de agua limpia se agotaron
la sangre se confunde con el agua.
Se alimentaban de sus cuerpos doloridos
 
buscando en ellos la vida arrebatada
envueltos en la tierra que perdieron
que les sirvió de última morada.
Antonio Molina

LIBERTAD


 
Cuadro de: J. Antonio de la Torre

Y nos abrieron de par en par
las puertas de la libertad.
Y no supimos que hacer con ella y
volvimos a buscar a los tiranos,
a los que nos dominaban
complacidos dándoles las riendas
de nuestra cobardía.
Molina