LA BUSCA

Busca su perfil seguro
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.

Ya, mi sino está cumplido,
y mi Dios es mi destino.
Sólo siento la compuerta
que se abre 'pa' tragarse
lo simple que era mi cuerpo,
que ya no siente ni sufre
por el amor que te tengo.

Serrana, quererte es cosa sencilla y
amarte un cumplido.
¡Dios!, ¡Cuánto amor place
en mi pecho y cuánto lo que
te quiere este corazón sin trabas
ni puentes ni obeliscos!

Quererte es mi cometido y
morir por ti quisiera
si sólo con tu  mirada
se acaban todas mis penas.

Un amor firme y seguro
recorre todo mi cuerpo
y yo lo dejo fluir
con aplomo y cordura.

Quererte, amor, es mi dicha
y amarte... mi mayor locura.

Antonio Molina Medina

08/06/16

MUJER

Cuando los ecos de la noche escudriñas en su corazón y resoplan insistentemente tratando de disipar los placeres contenidos de su corazón, aun dolorido, pero no sumiso, sin que nadie ni nada que le oprima y menos consumiéndose sin ideas que hagan revivir de nuevo todo lo que acontece a su alrededor es: Un corazón nuevo consistentemente humano, que florece como una flor en primavera. Reluciente. Esponjoso. De tiernas hojas. Presuroso en deshojarse de nuevo, para seguir viviendo junto al río de los deseos, sus deseos con las personas que amas, quiere y le confortan.
Amistad, querida amiga, es la palabra que fluye con fuerza, que provoca suspiros y rabia. La verdad sólo tiene un camino, el que parte del mismo destino, cual vías de un tren en la noche, sin parada ni marcha anunciada.
06/06/16

Antonio Molina Medina

Mujer Castellana

Estos días, acuna su mente, acariciando los rastros
de verdes campos de trigo que se mecen con la
suave brisa del aire.
La luz era espléndida y, al surgir, hacia brillar la escarcha,
cuya blancura cura su alma y da alas a su mente.

Suavizado su caminar, inclinaba su tronco recogiendo
sarmientos, verdes aún, para sustentar el fuego cuyas
brasas excitaran los cuerpos y los lomos rojos de unos
pimientos… Desmenuzables, en el interior de sus camas
que, acristaladas, repartirán las proteínas que alimenten
los cuerpos dando luz a sus almas.
Mientras sigue sus pasos sin rumbo, sin pausa,  al
encuentro añorado del Duende bendito que atesora
su mente. Que, terco, acicalado de vida, da sustento
a su cuerpo y calor al encuentro, entre alas que
el viento deposita en su alma. Cruzará la estepa,
enredado en los páramos, cubierto cual sabana. 

03/06/16

molinaantonio.com

Su sombra…

A su sombra se refugia, y le causa llamarada
un calor limpio profundo que en su cuerpo
se le instala.
No le digan que la deje. No le pidan olvidarla.
Si la Luna es su consuelo y su vida le relaja.
La quiere... como la quiere con los sudores
del alma.
¡Mírala cómo reluce... como brilla, incluso
después del alba!
Su corazón es humano, de fuentes y de guirnaldas.
¿Cómo no va él a querer a mujer tan tierna,
sana, serena y clara?
Nunca conoció mujer que le atrapara su alma.
Sus ojos de cielo abierto le recorren 'toa' su cara.
Su mirada es dulce y tierna y su sonrisa de grana.
Una lágrima se expande por los surcos de su cara.
Quererla, sólo quererla con todo su corazón
es algo que no se acaba.
Pensamientos que le invaden
por caminos de barro y zarzas.
Y seguirá caminando aferrándose a su mano
para que no se espumara.
Siempre estará a su lado,
no son sólo palabras.
Sólo, para quererla con el alma.
01/06/16

Antonio Molina Medina

Casi cuento. Cuentos casi realidades

Una amiga le regaló un puñado de cuentos. Los leía con cariño, los hice suyos por dentro. Los meció entre sus brazos y se sentía seguro. Cuando pasó sus hojas su calor le contuvo.

Querida amiga, le has trasformado en niño. Tú te has vestido de abuelita y él se ha aferrado a tu mano asustado de miedo. La gente les miraba porque jugaban juntos. Y tú le decías.

-¡Agárrate fuerte a mis dedos! Te voy a contar un hermoso cuento que te va a gustar.

Y él se aferraba a tu mano con fuerza, se sentía seguro en mitad de la estepa. Ellos les miraban y seguían sin entender nada, porque no les miraban con los ojos del alma. Y siguieron jugando. A él le dio mucho miedo, se aferró a tu figura y, sonriendo, le diste su premio. Devolviste la sonrisa a ese corazón viejo, y volaba envuelto en sus sueños. No sabe las lágrimas que brotaron sus ojos, que pañuelo fino de seda pajizo limpiaban.

-Cuéntame un cuento de los que tú sabes-, -le decía el chiquillo.

Ella sonreía. ¿Qué me importan los que gruñen en los alrededores de mi covacha?  ¡La abuelita es vida, vida renovada! Sus cuentos son letras con música dorada, tambores sonoros de pétalos y hadas. Sus cuentos, nuestros cuentos y sus realidades, ni madre ni padre podrán hoy romper el cordón que les une. Los que les rodean no le quitan el sueño. Un día lo hicieron, yo sé lo recuerdo.

Amiga del alma, se acaba de sonreír y reír él solo. Eso no es de estar muy cuerdo.  Es bonito soñar. Es pura realidad porque son sus sueños los que les unieron, junto con sus versos, el calor y el frío del corazón por dentro. Pero si sólo son eso ¿Por qué todo esto? El amor es real, se quiere por dentro ¿Para qué mentirse si es lo que se siente? Ella le sonríe con cara risueña, picara y traviesa.

Él volvió al manzano. Se sienta en su tronco, se acopla a su sombra.
¡Sí!, es verdad, piensa, Lo tienes todo: amigos, familia, ilusiones, vida… ¡Si eres pura mirra! Los hombres se pegan a ella, a su sonrisa, y ella les sonríe, les observas, y les miras. ¡Esa es su grandeza! ¡Eras una niña!, ¡Eras diferente! La vio cual abuela, en madre, en niña, y sabe jugar en su propia vida.

30/05/16

Antonio Molina Medina

MUJER

Vidas consumidas lloraban delicias.
De la propia cebolla su jugo te atrapa.
Nos hace más humanos y nos rebanea sus olores.
Su sabia se incrustó en mi alma.

Una voz melodiosa encendió mi cuerpo.
Explosionó su esencia sollozando mi corazón.
Repiquetean campanas.
Ella es melodía, la que alimenta la llama,

la que alumbra su alma, y su anatomía denota
sacudidas de calma, el llanto y la alegría;
la dicha y la cordura; el amor y la energía.
Sólo con su presencia le da luz a su alma.
27/05/16
Antonio Molina Medina


Su inspirar

Hoy me he levantado junto a su respiración, y brota dentro del pecho algo de locura y amor;  amor por el que vivir; amor por el que luchar, y sólo con sentirme vivo me parece necesario decirte con mucho mimo lo que me gustaría ser. Yo de mayor te diría lo bella y sincera que eres; lo mucho que tu belleza significa en mi guardilla, entre trastos de cocina, cacerolas y sartenes, algún vaso con su jarra para beberme los jugos que manan desde tus labios. Y yo miraba su cara. Y sus ojos me miraban juntando plato y cuchara donde comíamos con ansias amor en plato de vino, y el zumo que sus manos me ofreciera. ¡Cuánto amor acumulado que se quema entre mis manos sin nadie lo quisiese  ni catara! Morir de amor en sus brazos aunque no sea entre sábanas seria la dicha más hermosa que a este corazón pasara. Poco más queda por hacer, sólo besar su cara o sus labios primorosos hoy, en esta feliz mañana.
25/05/16
Antonio Molina Medina