Somos palabras.

Somos palabras.
Y entre sombras caminamos
salpicando gotas de poesía.
Tinta vieja se derrama
sobre pergaminos añosos
que el viento esparce sobre
renglones imperfectos.
Pasando a las hojas de nuestro
libro paterno, buscando
entre ellas  resquicio de la
historia primera, que alumbraba
rincones, horizontes lejanos
al final del camino trazado.
El invierno retorna encontrando
Sembrado el trigo y la cebada.
Al filo de la noche,
la luna nos alumbra
y su sombra protege
nuestra sombra calmada.
Donde me cobijo
confiando que su esfera
me descubra el lucero
Entre ramas.
27/10/16

Antonio Molina Medina

AMAR

¿Para qué estamos en la tierra? ¿Para vivir, soñar, reír, amar…? “¡Para amar poeta!” -alguien les decía- “Pero debes estar enamorado, sino todo es una mentira” Hablar de amor. Sentir amor. Sacarlo desde muy adentro de tu corazón. Ponerlo en bandeja de oro… plata… cobre… Conviviendo con ella. Amamos, si de veras lo sentimos. Queremos, si empeñamos la palabra. Soñamos, incluso estando despiertos. Soñar… amar… querer… vivir… Es el mejor de los consejos.

La luna brillaba en la noche
con su música celeste.
Mi corazón cansado y triste
se relaja en los días del ocaso,
pero desde el otro lado del océano
una música astral encorchetaba
mi alma. Se desprende de la luna
lunera para depositar una miaja
de esperanza que se resbala por
las nubes llegando a mi boca,
introduciéndose por mis
dientes de nácar.
23/10/16

Antonio Molina Medina

LA NOCHE EN SINOVAS

Noche hermosa la trascurrida,
acompañado con dos torres bermejas,
llenas de historia, plagadas de vida,
sustento para el corazón que
aunque pase el tiempo siempre será
un lindo presente para aquellos
que buscamos la plena libertad y
un poco de comprensión,
que se nos niega en nuestro entorno.
La felicidad está al alcance de
cualquier mortal que se diluya
entre la niebla y, aunque tropiece
una y mil veces con lo imposible;
sigue caminando incansable
con la sonrisa en sus labios y el corazón
en un puño para ofrecérselo a aquellos
que lo puedan comprender.
Ya ves, me traje tu recuerdo para mi cabaña y
lo he puesto encima de mi mesa de trabajo
(ya no está solitaria) Su recuerdo
no me deja indiferente ante
la gente. Es un icono que ha florecido
ante mis ojos, ya turbios por
el paso del tiempo, pero no ciegos
para ver lo bello de la vida y
la hermosura que sujeta ese icono
colgado en su regazo,
alumbrando desde la cabecera de su cielo.

Antonio Molina Medina
20/10/16

AMIGA POESÍA

Me postro a tu sombra, plisado a tu regazo.
Mezclado con el canto de las aves, que, como
soplos, altera mi cuerpo.

Son Cigüeñas.
Al viento, donde brotan las palabras, que le aportan
los suspiros que descargan sustancias.

La luz provoca su llama, donde el corazón se
agiliza y no para, es la fuente que alimenta
sus ansias, que se vuelca impasible en su cuerpo
y se hace manjar en su alma.

17/10/16
Antonio Molina Medina


María:

Que la felicidad rebose tu morada;
que los vientos soplen y limpien tu entorno;
que la luz se cuele en tus ojos doloridos;
que tu sonrisa nunca se agote y deje que el
sabor de tu saliva inunde los labios que te besen;
que nunca te sientas sola, ni llena de tristeza;
que el amor transite, y florezca en tu corazón.
Con sus tañidos de campana,
Su sonido nos dejará escuchar tus versos.
Palabras que brotan de tus hábiles dedos de pianista.
De un  corazón repleto de sangre que oxigena con
palabras regeneradas.  Que sustenta mi cuerpo
cuyo corazón has refinado para que ame, quiera
y colonice sentimientos por el ardiente alma
de tu pecho que, como lienzo
trasmite sus letras en mi poesía.
Antonio Molina Medina

15/10/16

LA VIDA

Si, con el paso del tiempo
eres capaz de sonreírte;
De estar a su lado firme,
segura como potra salvaje
soportando impericias
y mirando a los ojos;
de soñar junto al árbol
que nos da la vida;
De explorar por los campos
las mañanas vivas.
Sólo siente en tu alma
que la sal se derrite,
que te inunda el cuerpo
y se convierte en plegaria,
que te llena de vida.
Seguirá tu camino
paginando tus versos,
compartiendo tu risa,
tu sonrisa y tus miedos.
12/10/16

Antonio Molina Medina

CUAL SONIDOS SE MEZCLAN CON SU CUERPO

A veces los sonidos del viento nos soplan en la cara.
Nos hacen más humanos, más seres creadores,
más sublimes dentro desde alma… pero algo 
nos obliga a destapar nuestras miseria, nuestras torpezas
que cada día son más elocuentes y más sensibles con
toda su gallardía.  Pero cuando tienes un colchón de
seda como puente… Una alondra que duerme sin mesura
dentro de tu corazón que se alza impertinente para decirle
qué: ¡basta! Asume la voz que te habla y deja correr el agua
de manantial que circula por tus venas. ¡Dios!, cuanta locura.
¡Dios! cuanto amor acumulado sin  posibilidad de despeñarlo
por laderas y cataratas de su vida.
Que atroz presentimiento cuando los ascuas se dejan fluir y
su corazón se desmiga entre incienso. La luz de sus ojos es,
sendero de vida. Los oasis del espacio, penetran en su alma y
los hace seguros… eternamente humanos pero con caducidad
dentro de su infierno. Creo, digo, creo, que las sombras son
el sustento de un cuerpo dolorido, lleno de sustancias que
el mundo ignora y se deja llevar por los versos alados,
que manan de tus dedos del corazón atrapados.
10/10/16

Antonio Molina Medina