AMIGA POESÍA

Me postro a tu sombra, plisado a tu regazo.
Mezclado con el canto de las aves, que, como
soplos, altera mi cuerpo.

Son Cigüeñas.
Al viento, donde brotan las palabras, que le aportan
los suspiros que descargan sustancias.

La luz provoca su llama, donde el corazón se
agiliza y no para, es la fuente que alimenta
sus ansias, que se vuelca impasible en su cuerpo
y se hace manjar en su alma.
07/11/16

Antonio Molina Medina

Cepa nueva…, jóvenes y añejos

Se nublaron sus ojos contemplando el verde de sus campos en su inmensa belleza. Caminando abstraído entre cereales y cepas, cuyos retoños se han apoderado de ellas. El barro de sus caminos se adhería a mis pies. Mientras, paseando, una figura ocupa la vereda y me saluda:
            -¡Se va usted a embarrar, -ha llovido mucho!
Sonriendo le digo:
            -¡No importa! Es más lo que disfruto y puedo llevarme parte de vuestro paisaje.

Por el horizonte se acumulan nubes de tormenta, caminan despacio marcando su sombra por las veredas. Toca acelerar el paso sellando en la senda imágenes bellas de trigales y cepas de avena y cebada de la nueva cosecha.
Reposo mi cuerpo en vieja cantina. Desde las mesas, las gentes comparten sus vidas. Sus caras denotan sueños y, emboscados, fluyen sin tregua de sus inquietudes, de sus propias vidas.

Fue en un instante que, alzando la vista, me encontré con él. Era uno más en su pedanía. Nos sonreímos. Hablamos y hablamos de limpios proyectos de sueños  ¡sus sueños! Los portaba en sus ojos, bullían en ellos, de limpia mirada. Su voz retumbo desde su cuerpo, poderoso templo, alborotó mis cimientos. Voz melodiosa, pertrechada de propósitos, que sin tregua me envuelve y calienta mis adentros.

Por Aranda de Duero, un joven virtuoso atrapó su tiempo y lo hizo palabras, cual caldos zumosos, envuelto en palabras. Plasmado de notas de música brava, sustancia en su pentagrama, versos cuya negrura la mecen sus ramas, resistiendo las nieves y escarcha.
Él sigue sumando, mente despejada ¡plena de proyectos!...Los asume sin tregua. Miraba sus ojos desde donde fluían llamas de esperanza. Su cabeza erguida junto a su mirada dejaba fluir proyectos en cascada y los compartía, con ilusión y temple. Se recreaba en ellos, eran productos de su raza. Mientras, la llama que deslumbra mis ojos ilumina mi alma, penetra en mi cuerpo y calienta mi mente, junto al retoñar, de unos jugosos tallos entre cepas.
De figura noble, cual álamo joven, le brotan los jugos que almacena su mente, de añejos racimos que se esparcen desde su cuerpo azuzados desde su cerebro que impulsa su calma cual caldos de vinos nuevos… jóvenes y añejos.
Antonio Molina Medina

04/11/16

Camina corazón

Sigue dando razones para que tu sangre siga alborotada trasmitiendo señales gloriosas, dignas de una persona tan maravillosa y cuerda como eres tú, amiga mía.
Ya sé que dar consejos es gratuito, pero, solo la fuerza de tu corazón y los sentimientos que en cadena saltan dentro de tu ser y que almacena tu alma, son capaces de los mayores milagros, de que la mejor sonrisa que denote tu rostro, se extienda por todo tu cuerpo y como un silbido penetre en mi alma y mi cuerpo vibre, esos segundos alcanzado por esa linda mirada que sacie mi espíritu y deje pletórico de fuerza todos los recovecos de mi cuerpo, incapaz de desprenderse de ellos.

Tú eres la magia que el viento me manda. La que tu alma trasmite dejándome preñado de sueños y calma.
Hoy luce la pradera un color como… aguachado y los pájaros preparan sus nidos previendo un invierno corto y melancólico.

Suéltate. Desprender con furia los malos momentos y aferrada a la vida para sustentante de sueños que no marchitan, ni se hacen insistir. Son los que surgen en mitad del invierno y te hacen amar aun a lo desconocido.
01/11/16
Antonio Molina Medina

“Una etapa de su vida se acabó amigos.”

“Una etapa de su vida se acabó amigos.”
Sus rodillas caminan ya por otros derroteros.
Un nuevo mundo aparece a su vista y
se aferra a él para seguir escribiendo.
Formas limpias, desde la serenidad
que le da su edad longeva.
Cuando su mente y sentimientos giran
en torno a ese rinconcito,
donde confluyen dos mares,
dos continentes y un altillo de recuerdos.
No se puede hacer otra cosa más que
dejarse llevar por las Olas que suavemente
posan su salitre en las playas.
Donde descargaban sus antiguos
aquel  contrabando  con que le daban de comer
a sus crías con esas pocas pesetas ,mientras pudieron.
Dirán, que antiguo es, pero lo moderno
del corazón humano no le sirve,
ni lo acepta, ni le envidia.
30/10/16
Antonio Molina Medina


Somos palabras.

Somos palabras.
Y entre sombras caminamos
salpicando gotas de poesía.
Tinta vieja se derrama
sobre pergaminos añosos
que el viento esparce sobre
renglones imperfectos.
Pasando a las hojas de nuestro
libro paterno, buscando
entre ellas  resquicio de la
historia primera, que alumbraba
rincones, horizontes lejanos
al final del camino trazado.
El invierno retorna encontrando
Sembrado el trigo y la cebada.
Al filo de la noche,
la luna nos alumbra
y su sombra protege
nuestra sombra calmada.
Donde me cobijo
confiando que su esfera
me descubra el lucero
Entre ramas.
27/10/16

Antonio Molina Medina

AMAR

¿Para qué estamos en la tierra? ¿Para vivir, soñar, reír, amar…? “¡Para amar poeta!” -alguien les decía- “Pero debes estar enamorado, sino todo es una mentira” Hablar de amor. Sentir amor. Sacarlo desde muy adentro de tu corazón. Ponerlo en bandeja de oro… plata… cobre… Conviviendo con ella. Amamos, si de veras lo sentimos. Queremos, si empeñamos la palabra. Soñamos, incluso estando despiertos. Soñar… amar… querer… vivir… Es el mejor de los consejos.

La luna brillaba en la noche
con su música celeste.
Mi corazón cansado y triste
se relaja en los días del ocaso,
pero desde el otro lado del océano
una música astral encorchetaba
mi alma. Se desprende de la luna
lunera para depositar una miaja
de esperanza que se resbala por
las nubes llegando a mi boca,
introduciéndose por mis
dientes de nácar.
23/10/16

Antonio Molina Medina

LA NOCHE EN SINOVAS

Noche hermosa la trascurrida,
acompañado con dos torres bermejas,
llenas de historia, plagadas de vida,
sustento para el corazón que
aunque pase el tiempo siempre será
un lindo presente para aquellos
que buscamos la plena libertad y
un poco de comprensión,
que se nos niega en nuestro entorno.
La felicidad está al alcance de
cualquier mortal que se diluya
entre la niebla y, aunque tropiece
una y mil veces con lo imposible;
sigue caminando incansable
con la sonrisa en sus labios y el corazón
en un puño para ofrecérselo a aquellos
que lo puedan comprender.
Ya ves, me traje tu recuerdo para mi cabaña y
lo he puesto encima de mi mesa de trabajo
(ya no está solitaria) Su recuerdo
no me deja indiferente ante
la gente. Es un icono que ha florecido
ante mis ojos, ya turbios por
el paso del tiempo, pero no ciegos
para ver lo bello de la vida y
la hermosura que sujeta ese icono
colgado en su regazo,
alumbrando desde la cabecera de su cielo.

Antonio Molina Medina
20/10/16