ASÍ ES MUJER:

 


Nos colaremos por la verdes barandas

montados en briosos corceles,

sin bridas sin aparejos.

Nuestros cuerpo insertados pletóricos de vivencias,

de vivir saludables para no enturbiar la conciencia.

Seres libres caprichosos por sentir…, sentirlo todo.

Ya la muerte nos estorba y se aleja cabizbaja,

no nos sorprenderá su llanto, ni su risa ni su nada.

Seremos barco seguro.

 

Vadeamos los ríos y sembraremos el trigo,

nos alumbrara la candela y por la noche los dos juntitos,

oiremos pura música que brotará de los grillos.

Juntos en los olivares se nos aparecerá Federico...

el muy puñetero como nos mira... con qué sonrisa miraba...

a mí se me caía la baba y entre sueños me dormí,

junto a las claras del alma.

Antonio Molina Medina

2021

LAS ALAMBRADAS…

 

Delika-Orduña y su valle. Euzkadi

Era un día lluvioso de su invierno, y se sucedían las carreras de piernas menudas y plantas imprecisas a la salida del colegio. Silban las notas de la tarde y cada pequeño cuerpo se dirige a sus casa para repasar y realizar los deberes que les han impuesto sus maestros.

Un niño suelta las utensilios de clase y se calza las botas 'cachuscas' y sin más dilaciones le dice a su madre:

-¡Mama!, tengo que ir a por las vacas, que se nos echa la noche encima y ya sabes que les prometí a los aldeanos, que iba a ir a por el ganado a la finca que está por detrás de la plaza de toros.

Delika-Orduña y su valle

-¡Cógete ese bocadillo que te he preparado!,  está encima de la mesa grande… -le decía su madre.

Arramplar con su trofeo y salió dando un portazo, dejando a su madre gritando por la forma de cerrar la puerta.

Bajó las escaleras de piedra a oscuras y salió del portón en dirección al caserío… solo… para decirles que ya iba a por el ganado.

-¡Que ya estoy aquí y no subo, me voy a por las vacas! les dijo.

Los aldeanos asomaron la cabeza por la pequeña ventana y le dijeron:

-¡Ten cuidado a la vuelta que se te echara la noche encima. Y antes de meterlas en la cuadra, les das agua del pilón!

-Valeé… -le contestó corriendo por la carretera.

Delika-Orduña y su valle

Al tomar la curva en dirección a la finca detuvo el paso y fue más templado en su recorrer y llegando a la finca ya las vacas le habían olido y se dirigían a la entrada de la angarilla cubierta por unas tiras de alambre de espinos cuyo soporte de madera estaba enganchado por un aro de alambre, como única llave de la finca; deslizó el alambre sobre el madero y apartó la cortina de alambres a su izquierda llamando a las rezagadas para su recogida y, de improviso, con la oscuridad ya intensa, sus ojos divisaron unos puntitos de luz entre la hierba y cogiendo un menudo gusano, se lo puso en la palma de la mano y dejo de dar luz… y mientras salían las vacas se fijó que al poco rato se iluminó el gusanito en su mano. (Su descubrimiento podía ser bien acogido por los aldeanos)…

 Pero se dio cuenta de que estaban ya las vacas caminando para el caserío y quiso darse prisa y confundió, por la oscuridad,  la puerta y se dio con la frente en una alambre de espinos marcándose la frente de puntos rojos… Pero no se inmuto, ya que no podía ver lo que se había hecho y siguió con las vacas por la carretera hasta el pilón donde bebieron agua y luego pasaron al caserío metiéndose en la cuadra ya que el aldeano tenía la puerta abierta para que pasasen.

 

Río Nervión- Delika-Orduña

Cuando entró la última vaca en la cuadra y al mirarla el aldeano le dijo.

-¿Qué has tenido algún problema?- Y le salió un ’¡redios!’ -mirándole a su frente.

-¿Qué  te ha pasado?... -Sube a la casa, alégrate y que te curen.

-La aldeana pegó un grito y se echó las manos al rostro al verlo y, corrió a por gasas y otros productos para desinfectar las heridas.

-Pero ¿Cómo te has hecho esto? -le decía la señora.

Él le contó a grandes rasgos lo sucedido, mientras ella le curaba.

-Menos mal que no te lo has hecho en los ojos, -le decía-. Tenéis el ángel de la guarda detrás vuestro… ¡leches!

Río de la Miel-Parque de los Alcornocales-El Cobre


Y ya curado, ya que solo fueron unos pinchazos leves y la sangre asusta al personal, ella le miró y se dio cuenta de que la mano derecha la tenía cerrada y le dijo:

-¿Que te has hecho en la mano que la llevas cerrada?

Y él la abrió y le enseño ese bichito de luz que el niño había descubierto, y ella le entró la risa y le dijo:

-¿Pero cómo has podido tenerlo en la mano con todo lo que te ha pasado?

-Es que, es que…. ¡Nunca lo había visto y se lo quería enseñar!

Sinovas Arande de Duero

Subió el aldeano y le contó a su señora la película de lo que le había pasado al chaval y, los tres terminaron riendo y acudió con él a su casa para decírselo a su madre para que no se asustarse al ver las heridas de la frente, que no fueron heridas sino pinchazos de las púas de las alambres.

07.09.21

Antonio Molina Medina

LA LUZ ESTRECHA MI MORADA

 

Sinovas-Castilla y León.

Hubo un día en que te desnudaste y pusiste tu alma al descubierto. Y observó que su cuerpo ya no tiritaba del frío que le insertaron, con todos sus elementos, desde niño. Y ya, su cuerpo dejó de agitarse del mal maligno que, pétreo entre aguas turbias, contaminó sobre toda su anatomía llegando hasta el corazón

 

Sinovas. Castilla y León

Pero apareció la lluvia, cuyas gotas de agua sagrada las que provenían del cielo de nubes blancas, se deslizaron por su piel liberando todos sus sentidos los que, ardorosos, se expusieron a los rayos luminosos del sol que nos calienta, cuyo calor sofocaba el universo.

 

Soplaban los vientos del norte provocando una férrea galerna, cuya brisa dejaba al descubierto las miserias humanas que trataban de seguir aferradas a sus sentimientos. Pero la luz que penetro en su intelecto sofocó, asfixió, ahogo, el caudal del negro barro en el que se encontraba, pertrecho de suaves caricias que el aire limpiaba su alma, y su cuerpo, dejo libre todos los sentidos que en su ánimo se hallaban; dejando que  su entidad descansara de años de sufrimiento y de maldad.

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Y posó sus alas de olivo añejo, entre olivas y ramas de sueños (los que la vida nos depara) desde la libertad sentida y conquistada, ya que la maldad la llevamos dentro como seres vivos. Ese lobo malo y bueno con el que nacimos.

17.02.20

Antonio Molina Medina

YA NO SE SI EXISTO

 

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Querida amiga, así me siento…

Tenemos un país que no nos lo merecemos: Fauna, mares, playas, rincones de ensueño, legados de antaño y un cielo abierto.

Pero es bueno recordar lo mucho leído y degustado.

Y no aprendemos: Somos un pueblo mal educado ya que no valoramos ni lo que tenemos.

Un día, fue reinos de taifas dominado por la fuerza a este pueblo inacabado. Todos queremos ser jefes. El capitalismo nos ha azotado la mente… Y como consecuencia lo primordial es el Becerro de oro…

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Y ¡qué curioso! Será la edad donde las neuronas aún nacen limpias y no toleran las perversas ideas. Y después de ver y escuchar la  jauría de lobos hambrientos de cadáveres en el parlamento de un país de las mil y una noches… ¿Que te voy a decir?  Donde solo importa todo, menos las vidas humanas…

¡Poder, poder, poder! Pero para destruir al débil y humillarle, y dejarle sin sustento y en la calle sin techo.

 

Y a los ancianos los meten en covachas para eliminarnos como ellos saben…

Otra vez la miseria, el hambre, y las enfermedades que, sibilinas, las comparo con las de mi edad temprana en una posguerra. Después de una guerra maldita.

 

Pero volverán a volar las golondrinas sobre las cabezas humanas, y las recibiremos entre el júbilo y la ilusión de nuestros primeros años …

Primeros años ... donde se perdieron los besos y caricias que nos interrumpieron aquellos que hoy callan y se ocultan en las catacumbas esperando recoger las sobras... Unas mentes profundamente inútiles a una sociedad, que solo están disponibles entre sacos de dineros; aunque en ellos estén los males de nuestra mente y el deterioro de nuestras ilusiones.

 

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Salir de ese mundo fue uno de mi cometido. Y dejar de soñar en cosas vanas e inservibles, y  la razón, a la sazón, entró en mi morada, ya que expulse de ella las cosas superfluas y dañinas que enturbiaban mi mente y dejaban al corazón expuesto a la corriente de los seres malignos y soeces que solo buscan ser como ellos mismos;  los que solo dejan cadáveres por los caminos.

Hoy… Y no antiguos: Se vuelven a amontonar cuerpos de los ancianos que un día levantaron a un país…

Y en ese parlamento volvieron a dejarlos en las cunetas.

Ciudad de Orduña-Bizkaia

Incluso seres a los que les siguen importando más el buen vivir y sus ideologías… mientras los ancianos siguen muriendo, y las cunetas y valles de esta tierra siguen repletos de cadáveres. En un País donde ya, a pocos interesa nada, ¡y menos recordar a aquellos que lo levantaron después de una guerra fratricida!

07.05.20

Antonio Molina Medina

SEGUIMOS CAMINANDO

 

Ciudad de Orduña-Bizkaia-

De pronto te dejas ir por los pasos del tiempo, y te miras al espejo; y ves como pasa el tiempo: lúcido y sereno. Ya, a tus años, solo sonríes a lo poco o mucho que te quede por vivir… pero lo haces con sueños… Solo los sueños, hoy en este país, donde los que rigen los destinos de sus habitantes se siguen apropiando de tu mente y hasta de tu propia sangre para esparcirla por los caminos, aún llenos de cadáveres, escondiendo la miseria de algunos de sus gobernantes.

 

Parque de los Alcornocales- El Cobre

Hoy las hordas de la maldad, de su aberrante orgullo, de la intolerancia y la pobreza de espíritu, nos dejan señas de que el ser humano no ha aprendido y solo busca, con ahínco, el enfrentamiento entre hermanos… ¡Qué poco hemos aprendido los humanos de este país tan ingrato en su gente.

Caducan los sermones que desde los púlpitos nos hablaban de un Dios de amor y no de odio. La luz ha desaparecido de los corazones y las reliquias del pasado siguen adormeciendo corazones aun amaestrados por el odio y la maldad; donde se necesitan los muertos para reflexionar y apropiarse de lo que no tiene precio.

 

Y se repite la historia de una España caduca en sueños, pero no en odios mañaneros. La primavera nos ha aportado esa luz divina, que no poseemos, como humanos y la dilapidamos por la fuerza del odio entre hermanos.

 

Sinovas-Aranda de Duero-

Cruje la naturaleza, y se vuelve cuerda, y se defiende de los seres que solo quieren destruirla. El maná que nos mandaron, se ha espumado y las hordas del mal vuelven otra vez a asolar los campos y praderas de almas que solo vagan, aún sin descanso…

 

En el siglo XV, se apaleaba a los gitanos, a los niños y a los ancianos. Y hoy nos torturan desde los púlpitos del poder aquellos que nos han expoliado lo poco que teníamos… la sanidad pública y la educción... Y  nos siguen torturando.

 

Plácidos son hoy los recuerdos de cuando ni para comer teníamos, ya que las leyes eran producto de los magos, defendidos por los fusiles de antaño...

Sueños que no se cumplieron. Libertad que anda temblando. Las luces de la ciudad están plagadas de sombras… sombras de seres humanos.

Sinovas-Aranda de Duero-

Los perdedores de todas las contiendan serán siempre todos los seres humanos.   

03.05.20

Antonio Molina Medina

 


CASERIO DE ORDUÑA

 

Caserío de Orduña-Bizkaia-Pais Basco

Entre unas piedras bien formadas,

brota como farola en mi ciudad.

Sentado alrededor de una lumbre que me calienta

junto a unas perolas rojas que me alimentan

 

y colgado de una cadena

llena de eslabones, ese caldero,

que cocer a la vez hace,

para los animales

que en la casa nos arropa.

 

Cercano el calor que nos cobija

en esos bancos, que en su alrededor se hallan,

en esa cocina pequeña y grata.

 

Caserío de Orduña-Bizkaia-País Basco.

Los chorizos y morcillas de la matanza,

junto con el tocino me acompañan,

colgados de unas varas nos rodean

y los chavales, relamiendo

 

los labios con viveza

y con ansia en los ojos,

contemplamos su grandeza.

Después de ver cómo unas manos expertas,

 

Caserío de Orduña-Bizkaia-País Basco.

pican la carne en esa máquina manual,

que la aldeana maneja con presteza,

mezclando los condimentos necesarios

para introducirlos, sujetando

 

la tripa y el embudo con sus manos,

penetrando con la presión de unos dedos expertos,

esa carne que ha mezclado con soltura,

pericia y habilidad.

 

Caserío de Orduña-Bizkaia-País Basco.

Las tripas transformadas con cariño

en los chorizos caseros,

que manos expertas han transformado;

las de una baserritarra, con brío,

mucho amor y presteza inusitada.

Caserío de Orduña-Bizkaia-País Basco.

2009

Antonio Molina Medina

LA PLAZA

 

Peña de Orduña-Bizkaia

Una plaza rodeada de niños. Tratando de seguir caminando, la única forma de vivir es soñar llegar a alguna parte. Pasan las páginas de un libro. Cerrando los ojos se introduce en él y se mece con el balanceo que proviene de los pergaminos que sustentan su calma

entre socavones de letras. Ya no se deja ni viaja, nada le atrae. Hasta el aire sufre cuando respira el aire que sus pulmones fermentan.

Contar los sentimientos, los que brotan al margen de lo que te rodea, es prioritario y necesario. Tratar de comunicar lo que tu corazón siente en este momento, donde la libertad es parte de tu existencia, también lo es, por eso escribes lo que sientes Antonio, lo que siento, aunque sea dolor. Desde el dolor y la rabia me obligo a rebelarme contra sí mismo y su forma de ser, sabiendo que sigue en su tren sin saber a dónde va.

Cañada Rosal-Sevilla

Se sufre de corazón. ¡Maldito corazón! ¿Por qué amas? ¿Por qué tiemblas? ¿Por qué la amas si tu misión es bombear la sangre oxigenada que circula por tus venas? ¡Déjalo morir! Es cuestión de tiempo. Trata de caminar, aun estando en tinieblas.

 

 

El tren se desliza cimbreando su estructura de madera y hierros en limpia mañana por el valle entre las montañas. Sus ruedas giran y giran. Giran desde la madrugada al unísono por los raíles que, perfectos, mantienen la distancia. Pasan estaciones, gentes que se apean, gentes que suben incansablemente. Su estructura se resiente con los cuerpos que se acomodan sobre sus asientos. El murmullo de voces se escurre por pasillos y, mientras, el revisor, atento a todo lo que se incorpora a su estructura, nos invita a aportar el billete para su conformidad. Con sonrisa amable, forzada o secundaria repite el rito acostumbrado en siglos pasados que nos hizo soñar:

-Por favor su billete. -se requiere.

Le sonrió y se lo ofrezco, lo revisa y con sigilo amablemente nos da las gracias para continuar.

Parque de los Alcornocales El Cobre

Siento el sonido que forma, cuando, la mole de hierro atraviesa los túneles que nos sorprenden con su oscuridad. Entorno los ojos, dilato mi cuerpo y explota el universo ante la mirada que brotó del corazón asfixiado de lo ingrato, ingrávido, y subjetivo que la vida nos depara. La luz se forma de nuevo. Mis ojos se abren pletóricos de dicha contemplando el valle.

Una pequeña cabaña se camufla entre la espesura. Un chiquito río bordea sus maderas que bien forman su habita. Los perros juguetones, salen presurosos mirando la bestia de hierro. Sus miradas intrigantes me indican que su olfato les advierte de una presencia extraña. Los tallos de esperanza que brotan de la savia de los árboles viejos nos contemplan. Los miro y me abrazan. Nos abrazan. La mole de hierro se subleva y gime silbidos de sueños entre raíles.

La inquietud y nostalgia azotan mi cuerpo. Mi corazón agitado se duele. Entornando los ojos alcanzamos la estación deseada. El tren se detiene, su andén nos saluda, pero no hay mendigo que espere, ni sombra que presienta su cuerpo, sólo el silencio que todo lo inunda. El aire se mezcla con la palabra que nunca nos abandona, ni nos deja morir envueltos en lágrimas.

Sinovas -Aranda de Duero.

Parte el convoy. Continúa su trayecto alejándose del andén… con destino a la vida.

2011

Antonio Molina Medina