MUJER

Suena el teléfono mensaje de vida.
Sustenta el poeta en su ambigüedad.
Al otro lado del estrecho la morita
se mece en el agua y una ola deposita
sus letras mezclada con arena blanca
envuelta en recuerdos que liberan su alma.
 
El poeta lee, lo que ella le envía.
Reflejan su voz su cuerpo su vida.
La sombra le envuelve con firmeza y calma.
Retumba su cuerpo. Palpita un tic, tac.
Las briosas olas fecundan sus playas.
 
La virgen del Carmen, pasean las muchachas
los cánticos tiernos motivan sus almas,
manan de gargantas que siguen el curso
de baladas de sus voces claras.
 
La Andalucía profunda, emergió de brumas
no estaba olvidada y menos enterradas
emergió de olas, de fina arena.
Te nacen  recuerdos que ella almacena.
 
La tierra no cambia. La mar es salada.
Las olas briosas, rompen en la arena.
Los siglos la avalan. El viento recuerda
que el levante manda.
 
El hombre no entiende, sólo ve el mañana
ni el presente siente. En una mañana
cuando paseaban, con cánticos y plegarias
recordando a aquellos que el mar se tragara.
Sepultó sus cuerpos, elevó sus almas.
Quedan los recuerdos de aquella mañana
donde muy sereno él los contemplaba.
Antonio Molina Medina

NINFA

Transitaba por la playa solitaria.
Sin pensamientos. Sin nada.
Sin nada que llevarme a la mente.
Solapada encontré tu cara.
 
Brotó de la alborada
mezclada con arena
y el verde de sus aguas.
Espuma briosa y muy perfumada.
 
De ella brotó tu rostro,
resplandeció tu cara
y la sonrisa que de ella bramaba.
 
Golpeando el yunque
saltó la chispa,
brotó la llamarada
incombustible de tu hermosura
hembra sagrada.
 
Brillan tus ojos,
me alegran el alma,
calman mi aliento
desde el amanecer hasta el ocaso,
mujer sublime,
mujer amada.
 
Mis pasos lentos
recorrían la arena.
Vi tu figura. Seguí tu rastro.
Me pedían que me acercara.
Mientras corría tras tu figura
más se alejaba, se disipaba
dejando un rastro
muy perfumado
que con avidez
inhalaba,
que en mi interior
yo acomodaba.
Antonio Molina Medina

RECITAL POÉTICO CONMEMORATIVO EN DURANGO



GERRA AMAITU DA 1937-2012...

INOIZ EZ GEHIAGO! DURANGO HIRI

IREKIA
LA GUERRA HA TERMINADO 1937-2012...

¡NUNCA MÁS! DURANGO CIUDAD

ABIERTA

WAR IS OVER 1937-2012...NEVER AGAIN!

DURANGO OPEN CITY-
-Exposición Itinerante del 75º Aniversario del Bombardeo de

Durango -7 de noviembre al 2 de diciembre de 2012-

MUSEO DE ARTE E HISTORIA

DE

DURANGO
RECITAL POÉTICO:

15 de Noviembre, jueves, a las 19.30 con la

presencia de los poetas:
Daniela Bartolomé
Antonio Molina
Mar i Bel Valdivia
Massimiliano Tonelli

Recitando en directo
con motivo de la Exposición Itinerante del 75º Aniversario del

Bombardeo de Durango

LA CUEVA



En una pequeña cueva, al pie inquieta montaña
descubrió sin él querer un hada que le llamaba.
Después de la revelación la quería con el alma
percibió un mundo, aforrándose con ganas.
 
Su vida se la entregó, ella se la custodiaba
La puso a flote, la calafateó por dentro,
le reinstaló en la vida, le enseño
como vivir los momentos.
Él a ella se aferra buscando su salvavidas.
 
Vivir día a día, con seres que te entiendes
que quieres, te quieren, quieres, incluso te aman
aunque sea amor imposible. Pero sueñas con querer
la que te tocó vivir, compañera de su vida,
aquella, que transita tu existir.
 
Quizá no podamos comprender, que en el amor
no hay barreras, ni distancias, ni olvido...
Cuando el amor es puro, son dos cuerpos que se aman
sin murallas ni perjuicios. Solo son cuerpos que braman.
Antonio Molina
 

TRUENOS



De improviso el cielo se ensombrece,
se oscurece la mañana,
el viento comienza a resoplar
con braveza y fuerza inusitadas,
desgarrando las nubes su pereza
con un empuje desusado.
 
El agua se transforma
de imprevisto
irrumpiendo nubes negras
brotando granizo de ellas,
bolas pequeñas, redondas,
se siente su golpear por
el arbolado y su pradera,
trepanando mis sentidos,
permaneciendo el manto blanco
inundando a las hayas carboneras
recreando nuestra vista
en el profundo Gorbea.
 
Se recrean los sentidos
en esta verde primavera
¡qué compañía me hace!,
en la pequeña casona
de su ladera.
Antonio Molina
 

POESIA

El señor Cristobal con los frutos de su huerta


Unos me dicen soneto.
Otros, versos de ocho sílabas.
Quintetos, señalar me hacen.
Pero yo no entiendo ni comprendo.
 
Solo intento y en silencio
calar como una sandía
lo profundo de unos versos
que brotan del corazón
y divulgan mi cerebro.
 
Que expresar quisiera hacer
como la flor al romper
con la fuerza de su ímpetu,
expandiendo las semillas
que al explotar en mi interior
se disipen en el tiempo,
en esas verdes praderas
que están en mi pensamiento.
Antonio Molina

OCURRIÓ EN SU HUERTA… SU GRANADA



Era un veinte ocho de julio el año ya no le importaba.
Se le vio caminar entre niños y en su casa.
Sus títeres lo mecían en cánticos y alegrías la
que emanaban de su rostro, que el tiempo nunca cambió
tras el tiempo transcurrido su mirada, aún mira.
 

La casa y sus aledaños eran fiesta aquel día
los títeres y la luna por los olivos brillaban
sus olivas escanciaban verde líquido, divino,
su verdadero querer, así nos lo dejo escrito.
 

El niño volvió a brotar, de lo más hondo de los suspiros.
Las alegrías eran suyas; los chillidos, sus deseos revividos.
Fue una tarde de ensueño. Los pájaros, extrañados,
dejaron paso al momento. Él se sentaba en el suelo
buscando encontrar un hueco para disfrutar los
títeres que llegaron a su pueblo.

 

Se transformó en lo que era, en el niño que soñaba
sentía su corazón como una noche muy clara
el querer, la inquietud, se mezclaban en su cara
mientras los niños lo aclaman, elevándose a su cielo,
surgen sus versos rimeros de su boca y de su pelo.
 

La gente se apelotona, llenaba ‘to’ los eventos
que en su Huerta celebraban, mientras él los contemplaba
meciéndolos en el tiempo, con desparpajo y acierto.

 

Viví el mejor de los momentos. Se desplomó el hombre viejo,
se hizo niños con ellos, desde el suelo con sus risas
sus quimeras y sus miedos se sentían los latidos
de corazones primeros, jugosos, tiernos, sinceros…

 
Y dicen que lo mataron para borrar su recuerdo
pero no contaban ellos que a los dioses
no se apartan con la muerte sus recuerdos.
Está más vivo que nunca. Ya es mucho más que un recuerdo.

 

Es una leyenda viva que se ha encarnado en el pueblo.
Se sentía la tristeza que desahogamos en silencio
tener que dejar, su Huerta y sus recuerdos
su Granada y la tierra donde nos parieron. 


Antonio molina Medina