SOÑAR ES VIVIR

Y su pensamiento se devana entre caminos de brezo,
intentando dar razones a la razón y consensuarla con la mente.
Ya que un reguero de hormigas se placen en sus venas
sulfurosas las que recorren su cuerpo, cual abrazo
sentido tropieza con el granito de su cuerpo, hasta el
último tabique de su estructura. Buscas razones en las que
el subconsciente sea capaz de llegar a complacer a su mente.

Su mente, que enarbola el amor en su bandera.
Principios que mueven sus pasos, ante los acantilados por
los que camina, camuflados en ella. Enamorada de sus
principios, son los que mueven sus pasos, apaciguando
el dolor de una sonrisa, capaces, de desmontar todo un universo.


Te relajas. Sonríes. Miras de soslayo el celeste azul del cielo.
Observas miles de estrellas las que nos iluminan
en el silencio de la noche como una cascada del río que
mana de su alma y te elevas con cualquiera de ellas buscando
un soplo de aire que limpie tu rostro mientras tu cara se
embellece y tiembla, deshaciendo las formas de su alma.

Los cristales se precipitan con el viento doliéndole las
heridas aun amortajadas; él las deja volar elevando
su cuerpo y, ensoñando, se disputa el espacio que separan
tus versos, acunando su mente y se integran acicalados 
como dardos vivientes, que brotando de sus heridas,
entre contiendas de palabras que ingieren sus dedos,
ya sin mordaza se desprende de los reos que devoró el agua.


El rescoldo de la candela limpia su cuerpo disipando
las sustancias que adormecía su mente, dejando fluir
la maldad de su alma, que, incauta, desdecía sus sentidos
que caían de su espíritu.
16/06/16

Antonio Molina Medina

Querido Blas de Otero:

Querido Blas de Otero:
Acurrucado me encuentro
a la puerta de tu casa.
La gente sale y entra sin
mirarse en tu mirada.
Tu río caudaloso sólo
limpias las caras,
porque las manos se duelen
entre cicatrices y yagas;
las que manan de tu pecho y
sus corazónes se inflaman.
Verde será tu camino y
de verde, verde y grana
serán tus hijos serenos
los que trasieguen inciensos.
Caminarán por tu casa,
la casa de los labriegos,
con sus hoces y guadañas.
13/06/16

Antonio Molina Medina

Cuando la luz se oculta…

Cuando la luz se oculta en la vida de un hombre, cuando las semillas se resisten a brotar y pierdes la cosecha, te envuelve la tristeza, se apoderan de ti la rabia y la osadía. Es verdad, ¿Para qué negadlo? Te conviertes en un hombre convulsivo, intangible, sin destino, insoportablemente humano, sobrio, candente, sumiso… e intratable. Pero, de improviso, aparece la cordura. La ilusión no pone ni tiene freno, se solaza consentido por un corazón que se trasforma en humano, que quiere y ama por los conductos naturales de la vida, pero su propia utilidad depende de otra vida a la que aferrarse sin complejos, a mar abierto, soporte las montañas, terremotos y tormentas. Sólo siente su corazón inmensamente fuerte cuando se une a otro corazón. Entonces, resplandecen los olivos aforados gracias a sus raíces centenarias, milenarias,  a la tierra y sus raíces  Es el destino. Nada le falta. La maldad se ausenta de su cabaña.

10/06/16

Antonio Molina Medina

LA BUSCA

Busca su perfil seguro
y el sueño lo desorienta.
Buscaba su hermoso cuerpo
y encontró su sangre abierta.

Ya, mi sino está cumplido,
y mi Dios es mi destino.
Sólo siento la compuerta
que se abre 'pa' tragarse
lo simple que era mi cuerpo,
que ya no siente ni sufre
por el amor que te tengo.

Serrana, quererte es cosa sencilla y
amarte un cumplido.
¡Dios!, ¡Cuánto amor place
en mi pecho y cuánto lo que
te quiere este corazón sin trabas
ni puentes ni obeliscos!

Quererte es mi cometido y
morir por ti quisiera
si sólo con tu  mirada
se acaban todas mis penas.

Un amor firme y seguro
recorre todo mi cuerpo
y yo lo dejo fluir
con aplomo y cordura.

Quererte, amor, es mi dicha
y amarte... mi mayor locura.

Antonio Molina Medina

08/06/16

MUJER

Cuando los ecos de la noche escudriñas en su corazón y resoplan insistentemente tratando de disipar los placeres contenidos de su corazón, aun dolorido, pero no sumiso, sin que nadie ni nada que le oprima y menos consumiéndose sin ideas que hagan revivir de nuevo todo lo que acontece a su alrededor es: Un corazón nuevo consistentemente humano, que florece como una flor en primavera. Reluciente. Esponjoso. De tiernas hojas. Presuroso en deshojarse de nuevo, para seguir viviendo junto al río de los deseos, sus deseos con las personas que amas, quiere y le confortan.
Amistad, querida amiga, es la palabra que fluye con fuerza, que provoca suspiros y rabia. La verdad sólo tiene un camino, el que parte del mismo destino, cual vías de un tren en la noche, sin parada ni marcha anunciada.
06/06/16

Antonio Molina Medina

Mujer Castellana

Estos días, acuna su mente, acariciando los rastros
de verdes campos de trigo que se mecen con la
suave brisa del aire.
La luz era espléndida y, al surgir, hacia brillar la escarcha,
cuya blancura cura su alma y da alas a su mente.

Suavizado su caminar, inclinaba su tronco recogiendo
sarmientos, verdes aún, para sustentar el fuego cuyas
brasas excitaran los cuerpos y los lomos rojos de unos
pimientos… Desmenuzables, en el interior de sus camas
que, acristaladas, repartirán las proteínas que alimenten
los cuerpos dando luz a sus almas.
Mientras sigue sus pasos sin rumbo, sin pausa,  al
encuentro añorado del Duende bendito que atesora
su mente. Que, terco, acicalado de vida, da sustento
a su cuerpo y calor al encuentro, entre alas que
el viento deposita en su alma. Cruzará la estepa,
enredado en los páramos, cubierto cual sabana. 

03/06/16

molinaantonio.com

Su sombra…

A su sombra se refugia, y le causa llamarada
un calor limpio profundo que en su cuerpo
se le instala.
No le digan que la deje. No le pidan olvidarla.
Si la Luna es su consuelo y su vida le relaja.
La quiere... como la quiere con los sudores
del alma.
¡Mírala cómo reluce... como brilla, incluso
después del alba!
Su corazón es humano, de fuentes y de guirnaldas.
¿Cómo no va él a querer a mujer tan tierna,
sana, serena y clara?
Nunca conoció mujer que le atrapara su alma.
Sus ojos de cielo abierto le recorren 'toa' su cara.
Su mirada es dulce y tierna y su sonrisa de grana.
Una lágrima se expande por los surcos de su cara.
Quererla, sólo quererla con todo su corazón
es algo que no se acaba.
Pensamientos que le invaden
por caminos de barro y zarzas.
Y seguirá caminando aferrándose a su mano
para que no se espumara.
Siempre estará a su lado,
no son sólo palabras.
Sólo, para quererla con el alma.
01/06/16

Antonio Molina Medina