ENTRE CEPAS DE SINOVAS

 
Sinovas. Pedanía de Aranda de Duero. Castilla León.
Fue solo un suspiro. Vivía adormecido.
Dañado, sintió la fuerza de su brazo y
no supo posar su cuerpo ni buscar su
propio destino. Dejó que la luz guiase su senda
y, a dentelladas, murmuraba palabras extrañas.
Recorrió inciertos pero placidos caminos, estimulado
por el tiempo, entre seres que caminaban sin espacio,
dejándose llevar por ellos, bostezando al mundo
su piel y su tiempo. El mundo le aburría. Otra vez
el mundo, que, incauto, creía que la lluvia provenía
del diluvio, pero su barca encalló
entre el barro y la maleza.
 
Sinovas. Pedanía de Aranda de Duero. Castilla León.

Zozobraron sus dedos, sus manos…
Pero a su mente las palabras le brotaron,
transitando opacas, acuciadas por el viento
del norte con su gélida escarcha.
Su cuerpo destella incidiendo en su origen,
trepanando barreras de lo ingrato a soluble,
se revolcó en fértil huerta, fecunda planicie verde,
repleta de semillas jugosas que preñan la campiña
volteadas por los vientos que rodean la ciudadela
del oasis donde duermen sus vecinos,
afanados en cultivo de sus mieses, sin alambradas de espinos.
Antonio Molina Medina
23.05.20

SU MUNDO

Es muy curioso. Cuando le arrojan de ese mundo que crearon para él
no era su realidad y al final del camino encontró su escenario.
No fue casual. Por más que intentaba formar parte de él, no lo encontró.
Siguió buscando la felicidad. Nunca se tropezó con ella. No descubrió el camino.
Solo el despojo de su cuerpo pululaba por el silencio.
Hoy fuera de sus miserias. Abocado al único lugar que le dejan vivir
después de encontrar la libertad soñada. Solo con sus pensamientos.
Se encuentras por los caminos esas cosas sencillas, pequeñitas, simples…
Muy simples… Personas que sienten sus corazones. Que se mueven dentro
de los sentidos: los que provoca el impulso de sangre en sus venas.
Le miran y sonríen. Le hablan y se conmueves. Le miran a los ojos, sin tener
que bajar sus miradas. Le aprecian. Se ruborizan por su timidez y le ofrecen
su mano abierta, para aferrarse a tus dedos, porque tiene sentimientos, los
que salen de sus ojos, que no engañan, ni engatusan al caminante con
ansias de vivir. De amar: en este nuevo mundo que se encontró, tras su
expulsión de esa bestia que solo era materia.
 
Río Nervión... Basauri. Bizkaia
Hoy los trinos de los pájaros le hacen sonreír, grabar sus canticos
a la primavera en sus noches serenas.
El verde de sus campos penetra en su piel. Son imágenes tiernas
que arrancan de sus ojos, llenas de metáforas. Sentimientos azul cielo.
El amor se hace líquido y se desliza por el lecho del río, capaz de soportar
el calor y el roció. Se altera su sangre que generosa circula sin pausa
las arterias que se esconden y atrapan su cuerpo desembocando en
el motor de su corazón, que impertérrito sigue soñando en su lento silencio.
Nada es imposible. El dolor hace daño. El dolor se soporta, cuando ya eres libre.
Cuando una mano amiga se solapa con la tuya confundiéndolo todo.
Sus pies son volátiles. Se elevan del suelo. Circula por montañas. Se despliegan sus alas.
 
Buscando nuevos cielos. Gritando palabras… palabras incoherentes
que él siente impotente, que calan en su mente, buscando los recursos que,
le ofrece el amor que está en su corazón y vuela sin atajos, sin correas ni cadenas con las
 
que romper y luchar. Porque el amor está ahí junto a la amistad…
El corazón dormía el sueño de los justos. Esperando la flor del amor, que
camuflado descubrió que sentía. Reveló la redilad que adormecía su vida.
La furia del viento le soplo en la cara. Sus fauces se abrieron, se coló por ellas.
Los malditos se asustan. Los que torturaron su alma. Se apoderaron
De su mundo para sus fechorías. Logrando reducir las emociones de su cuerpo.
Que se vallan, a los mismos infiernos, los que ellos inventaron. El amor
es el conductor del género humano, se apodera de tu cuerpo aun desarrapado.
Déjalo fluir. Cual manantial lleno de virtudes. Ríos, donde bebía el ganado y,
el pastor quitaba su sed. El hambre era menos hambre. La amistad era amistad,
los tratos se hacían con un apretón de manos y soñaban enroscados en su ganado.
1/05/13
Antonio Molina Medina

MUJER ANDALUZA


El día 15 de mayo, me acordé de ti, de tu soltura y tus cantes, de mi gente y de mi tierra rodeada de volantes.

El maestro Faustino Núñez nos presentaba a El Pele y sus cantes junto a las cuerdas de la guitarra de Antonio Patrocinio.


Chauchina. Granada. España 
Soñamos. Volamos. Lágrimas se deslizaban por los carrillos de mi cara, que yo no quise quitarlas por el orgullo de mi raza. Granada, Cádiz, Málaga, Córdoba y sus alegrías… Nos desplazaban al juncal a la verita del río dando de beber a la jaca de la mujer cordobesa pisando firme en la feria a la sombra la Mezquita de la Córdoba sultana. Era tal la algarabía que las manos no paraban. De los ojos manantiales que no había pañuelos que recogieran los chorros que mojaban hasta el suelo. Y me acordaba de ti y de tus cantes con arte… que has clavado en mi corazón, algo dormido en los cantes que su vejez se atesora, dando alas a su alma.

18/05/13
Antonio Molina Medina

ENCARNA Y GRANADA

Encarna Martos…
Vibra la campana de la Vega en su día señalado.
Son los clarines del sueño que una vez más han despertado.
Veintiocho de febrero invernizo, ya atrasado, donde el manto
blanco de la nieve soplando está desde su costado.
Acuden los recuerdos, se resquebrajan los hielos
y se vislumbra un suave aleteo que, como una Alondra
recorre los cielos que, a flor de piel, evocan su recuerdo…
Con sus alas extendidas su corazón sigue surcando
por la senda de sus recuerdos que, envuelto
en su aleteo por los senderos añosos.
Aquellos que generosos, mantiene en su recuerdo.
Su mente se inflama expulsando los olores cuyo sabor le atrapa.
Sueños… sueños percibe desde los poros de su cuerpo.
 
Hoy hay nieve en sus montañas y su brisa salpica,
limpia su cara y la hace más hermosa, más humana.
Placida y sublime es su figura, la que adorna sus años
a los pies de su montaña cual sagrado mezclador
de años, entre palacios y plazas y copiosos
sus jardines de la Alhambra donde placía su amada.
26/02/16
Antonio Molina Medina

LA CEPA



Pedanía de Sinovas. Aranda de Duero. Castilla y León
Escarbas entre la tierra que cubre las cepas y buscas sus raíces, que sonríen gozosas de que estés hurgando en ellas. Y siente tus dedos y silban sus tallos cuando los acaricias. Relucen sus racimos de dorados granos los que se jactan de sueños… Y se hacen caldo...
Pedanía de Sinovas. Aranda de Duero. Castilla y León
Y se hacen de fuego al entrar en tu boca. Y se mecen entre tus manos catapultando su jugo entre dedos que vibran con ansia su suave fruto que se descuelga por la tronera de tus sentidos paladeando su contenido, depositando sus jugos en los placeres de tu cuerpo.




El astro sol se duerme entre sus ojos y sus fértiles rayos penetran, sin pausa, por los dormidos granos que los miran con ansia, y soportan el calor que se cuela y penetra en su piel, envolviendo sus racimos en lo dulce de su miel.
 
Suenan las palabras, y se perciben sus pasos que apacigua el rugido del tractor. Mientras, los labriegos cosechan los frutos de la abundante cosecha que sale de sus cepas y que, dedos y manos, y ojos deslizan su mirada al reguero de ramilletes que inundan sus ramas. Se sumerge la tarde y los dedos y manos se afianzan al dulzor de la vendimia, y los dedos dejan escurrir el dulzor del líquido. Entre cristales nuevos se curte la tarde y el aire los limpia y mece sus sueños, que son gigantes que perforan cuerpos, dejando su huella entre campesinos que viven y sueñan.
 
19.02.19
Antonio Molina Medina

POESÍA


Pedanía de Sinovas. Aranda de Duero. Castilla y León
"Prefiero las letras, para jugar con ellas"
Para sentirme niño con palabras sinceras.
Atajo, para aferrarme al olivo,
ese cuerpo añejo de joroba antigua,
de sentires tiernos donde los ojos
dejan su caldo al filo de la tarde,
entre jazmines y sierras poblada
de seres que sentían los sueños,
que provenían de su cuerpo...
Sinceras plegarias son hoy tu mirada.
 
Y yo me aferro a ellas, para sentirme seguro,
ya que las palabras, son el almizcle que
deja su rastro, hoy, para seguirte…
Sin miedo. Sin cautela. Porque tú eres
parte de mis alegrías y siento tus penas.
Sinovas. Aranda de Duero. Castilla y León
 Antonio Molina Medina
03.01.20

ELLA… ERA PRIMAVERA.


Chorrosquina. El Cobre. Algeciras
¡Y tú me hablas de ella! 

De esa señora muy engalanada en la que, sencillamente, me acurrucaba entre su cuerpo, cuando ella me dejaba mecer entre sus flores escondiéndome del pudor de su hermosura, ya que era lo más verde y jugoso que mi cuerpo podía saborear... A veces, fresca. Otras, mi cuerpo calurosamente reposaba entre su cuerpo, porque ella me acogía. 
Quizá sea su nostalgia la que hoy guíen mis dedos que siguen percutiendo los sabores  que siempre estuvieron ahí, mi querida amiga… Mientras tú, todavía no estabas caminando por la vida… 

Cortijo Real. El Cobre. Algeciras
Si te diré que era la señora más limpia y sensata y hermosa y bella… 

Que, cuando la rozaban mis dedos, ni me los lavaba para digerir lo que mis ojos veían: esos frutos que, colgados de las ramas, podía coger con mis menudas manos entre esas ramas que poblaban mi alegría…En aquella, la etapa primera de mi existencia. 
Y yo la quería y ella me sonreía. A pesar de su pudor, ella me ofrecía lo mejor de mi vida.

Hoy, aquí, está de nuevo... ¡y yo con estos pelos ! ¡y esta figura! Recordándote como mi mejor amiga; mi querida y amada y sentida PRIMAVERA.

Chorrosquina. El Cobre. Algeciras
Solo por ti, mantengo mi sonrisa a pesar del odio que amasan algunos seres inhumanos alrededor de  nuestras vidas.

Antonio Molina Medina
20.04.20