SU RECUERDO

Generosos los días que nos acompañan amiga.
Anoche sentí el sonido de tu llamada. Mire y
mire tras tu sonrisa, sonreí y lo deje para
comenzar un nuevo día, con tus palabras,
las que me alimentan y me calman...
Las que dejó fluir dentro de mi alma ya que
mi corazón está repleto de ti siempre.
Deseando instalar en él el aliento de tus letras
y el sabor de tu boca infiltrando en mi mente.
Los sabores a gloria, los que tú me mandas
cargados de sueños, que alcanzan mi alma.
Yo me preguntó... Porque se quiere a las personas
aún sin físicamente conocerlas!!!!
Y no sabría contestar...
Pero, si que con las palabras se forman un reguero
de hormigas que se infiltran en mi cuerpo y dan
sonidos profundos a todos los movimientos que,
incansables,  repiten y repiten..., lo poco que
cuesta sentirte y quererte como alma en libertad.
Y sé que no eres un fantasma, sino
una criatura que me manda el Cielo
que guía mis pasos y me da libertad.
Y sonríe que alguien está presente y te quiere
y no es ficción. Es real como se quiere la vida.
Tú, filtras la libertad, en la propia libertad.
08/06/17
Antonio Molina Medina

Hace calor…

“Hace calor, pero llevadero. Escondido entre las sombras”
su corazón gime en silencio. Sus sensaciones le cubren
su cuerpo y se hace de fuego cuando le rozan sólo los sueños.
Porque ella es la sombra por la que gime nuestro cuerpo.
Rosa incandescente. Círculo cerrado donde los cuerpos
se hacen de agua…, se forjan de sueños... Si, María...
Son tus plegarias hechas caricias que me contemplan
y yo me abrigo..., sólo me abrigo, con el calor de tu destino.
05/06/17

Antonio Molina Medina

SUS PASOS

¡Que las estrellas te escuchen y
los cielos se aclaren!,
Solo la luna será capaz
de sentenciarle en sueño y
acudir al rincón donde se calientan,
bajo la chimenea, entre troncos y ascuas,
cuyo humo se desliza camino las estrellas.
Si sigue andando
la culpa es de su cuerpo
que se niega a estancarse;
aunque sólo haya espinas
en la verde pradera
por la que retoza
desde que era un niño.
01/06/17

Antonio Molina Medina
CAMINANDO POR SINOVAS
Con un folio entre sus manos ya repleto de palabras bien aderezadas, factibles y humanas de  donde brota la luz la que nos ciega el alma, con el resplandor del blanco de una mirada. Instintivo, un solo rayo de luz se filtra en la penumbra por su ventana, buscando desesperada mente un alma solitaria, un cuerpo que la esperaba, simplemente humana, dispuesta a apreciar lo que de la naturaleza nos mana.

Sonríe mientras camina y ella le acompaña, liberando su anatomía de influjos agoreros, los que insatisfechos entorpecen sus pasos por la inmensa Sabana que nos acoge y nos da señales inequívocas ante su portentosa savia. Somos menos que la nada si no somos capaces de dejar de afrontar por los caminos que transitamos los improperios que encontramos. Las luces de colores que alumbran nuestros pasos no deslumbran los sentimientos que afloran en nuestro caminar en un mundo incómodo y mal preconcebido.

Ya envuelto su cuerpo en la nada, busca dentro de su alma las huellas dactilares ya repleta de arrugas, mientras, el sonido de la campana se filtra en los campos y su música resuena intensa, a lo largo y ancho,  sobre el valle y campiña, por las tierras castellanas, mientras una tenue lluvia, se posa lentamente sobre el barbecho de la Pedanía. Las viñas se desprenden de sus colorantes hojas frisadas por las gotas de agua las que lentamente se deslizan sobre la reseca tierra que generosa la detiene; dejando a su tronco expuesto y expectante,  esperando sereno afrontar los fríos de su invierno mientras un gorgoreo de los pájaros se aleja y se repliega buscando otros aires más propicios del invierno y las ramas enredadas en su indolente cepa, se dejan cortar en la poda para dejar su cuerpo a esperar su nueva primavera.
En la iglesia cae, en el sepulcro de su noche y se adecenta para los focos de luz que la acompaña, mientras, en su eterno, descansan al rescoldo de las melosas y azucaradas almas, mostrando su otro talante, la que descubrimos a través de sus farolas que se reponen insaciables entre luciérnagas, que hablan las que en su Sinovas (pedanía), resuenan entre columnas con su arte.
29/05/17
Antonio Molina Medina


"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"

"refugiada entre las sombras latidos de tu alma"
que se nutre de la Dama de tus vientos.
De los sabores de tu cuerpo.
De la luz que desprenden tus ojos
cual dos antorchas mezcla de rubí y esperanza.
Surtidor de almas que buscan entre los
pliegues de tu cuerpo el elixir del placer.
La esencia de la virtud, junto al laberinto
sonrosado donde almacena
tu cuerpo el valor, la tristeza y el ansia
de sentirse, enclavado de tus sueños.
25/05/17
Antonio Molina Medina

JUAN FORRAJE

Lo conocí.
Era un campesino
de pelo canoso, pequeña estatura,
con andares firmes y un bigotillo;
de sonrisa franca y gestos genuinos,
de palabras claras y corazón de felino.
Y nos enamoró. Y nos hizo felices
cuando éramos chiquillos.
Nos alimentó con letras de libros
y pan de molinos.
Historias certeras de su intimidad
forjando vivencias de su buen andar.
Lo conocí, reí con él y lloré su muerte,
que no pude ver. Ni sentir los trinos 
de pájaros cantores que revoloteaban
por todo su cuerpo, mientras
la tierra cubría su sonrisa, que
fue su recuerdo.
Quemando nuestras heridas.
22/05/17

Antonio Molina Medina

LUCÍA MOLINA MARTÍN

Para mi nieta Lucía.

Te conocí en el vientre de tu madre.
Brotó dentro de mí, amor inmaculado.
Cual manantial, emergió entre montañas,
apaciguando mi vida atormentada.

Naciste de seres que te adoran,
que se envuelven contigo y se recrean.
Serás, manjar perdurable en su despensa.
Y mantendrás mi vida en continua primavera.

Que tu rebeldía sea mi alegría y para ti,
lucidez y frescura, para alegrar la vida
de aquellos que contigo vivan.
Tendrás un mundo esquivo
que superarás con fe y gallardía.
18/05/17

Antonio Molina Medina