SUS RAICES


En su despertar, sus primeros recuerdos
le llevan a su cabaña, hoy en ruinas,
y cubierta por las zarzas, maleza que
imparable la oculta de las miradas.

Al borde de un barranco, muy cercano
 a su río, sus gentes descansan.
El viejo horno, la grata despensa,
los sacos de grano, de trigo y cebada,
de avena y garbanzos y la paja en sus alpacas.

En  las corraletas, el gruñir de puercos,
sus crías los delatan.
Los caballos relinchan cuando
se acercan a su morada.
El Río de La Miel muestra en su
culebreo un surco de verde esperanza.

El follaje lo abriga y lo calma.
Los viejos chaparros suspiran y lo aclaman.
Las serpientes se deslizan por sus aguas.
Mientras el calor de sus gentes le atrapa.
"desde el laberinto de mi fuego"
el que calienta este cuerpo
y lo hace fogoso sin fuego;
sin infierno y con cielo.
Lo hace dúctil.
Maleable, cuerdo…
Serán los cuerpos, porque
el amor es puro sentimiento.
Placer que el alma deja
respirar el placer de su cuerpo.




"recorriendo mi piel de caricias"
esbozando los acuíferos de su cuerpo,
amasando el fluido de los poros por
donde fluyen a chorros sus lamentos
‘enlujuriados’ que se mecen cautivando
mi cuerpo del que provienen, pletóricos,
ríos de ambrosía dando paz a sus cuerpos.
Antonio Molina Medina

HACE AÑOS…

Sinovas-Peniana Aranda de Duero

¡¡¡Mama mama!!! ¡¡Levántate, que las golondrinas quieren salir!!¡¡ Es que yo no puedo con la tranca de la puerta!!- le decía a su madre.
Ella se levantó mientras las golondrinas revolotean por la estancia... Aún la blanca ceniza rescoldada, se re-encendía con el aliento de su boca dando vida a las ascuas…  

-¡¡¡Mira que esta dura esta cerradura!!! -decía su madre abriendo una de las hojas- y, como una explosión de vida, salen al trote, con sus alas desplegadas volando por los aledaños del cortijo mientras un niño chiquito miraba asombrado sus piruetas. Se introdujo de nuevo en la cocina de la casa y sus antenas aprecian unos pequeños grititos, aleteos de diminutas crías que asoman por la paja del nido que todos los años se deja posar en una de las vigas del techo de madera, el que sujeta el tejado del cortijo.
A la sombra de la Mezquita de Córdoba. Andalucía
Los caminos y veredas se deslizan por la sierra y él camina buscando las chozas de su gente las que adornan sus laderas...

Y de nuevo el niño se instala en su hábitat, cuya sombra sigue muy cercana a la sierra y desliza la mirada, hoy quizás nueva, y eleva sus ojos que como dos focos, por encima de los chaparros buscan la antigua aldea. Y todo ha cambiado: Las viejas chozas de paja y piedras, de barro y cañas y helechos y sacos.
Y ves un chiquillo con pisadas de esparto, subiendo la cuesta con su flamante cántaro, repleto de agua de esa añeja fuente con su hierro de caño.

Dejando su cántaro, se aferra a una mano: la de su sueño amargo.

Hoy ¡cuánto ha cambiado! Ya no está su caño, ni el viejo chaparro, ni la piedra labrada donde bebían animales de paso. Ni la fiel alberca con piedras serenas donde se aposentaban rodillas y piernas de añejas mujeres… eran las lavanderas… con sus canastos y cubos llenos de harapos y sueños sagrados que no conseguían.

Orduña. Bizkaia
Todo se ha trasformado. La vida es tacaña, ya no se comparte ni el pan ni el arado, ni vientos alados que surcan por la sierra.

Ya que el vil metal y el becerro de oro todo lo acapara, ni el corazón que retumba ni canta. Y la guitarra duerme y enmudece el alma.
Todo lo entumece y lo degrada el hombre.
¿Acaso cree el hombre que todo le pertenece?
¿Que todo se compra y todo se posee?
¡Pobre sombra mía! que hoy por el Sol y luego por la Luna… ¡mi sombra es aún mía!
Pero no me pertenece… Es de la tierra, la que me pario en su día.
 
Entre cepas y sueños
"Quiero un beso tuyo"
A la orillita del río donde se crían sus aguas.
Una pequeña fuente que mis manos atrapara.
Una cadena de sonidos por los que se desliza
el agua, para beber y beberte, y sentir los
tañidos de ese corazón sincero que hoy sufre;
y sus sonidos me hieren en lo profundo
del río por donde circulan tus aguas.
21/08/18
Antonio Molina Medina

AMIGA DE MI VEGA DE GRANADA

Sinovas Pedanía.

Me has movido los sentimientos. Me has trasladado a otros tiempos, cuando había mujeres con ovarios (Como mi abuela Mamachón) que nos hacían vibrar con sus encantos; sus palabras te cautivaban y sus hechos eran como el agua clara que por detrás de mi casa, donde pasaba el cao en dirección a una noria donde un borriquillo no paraba de dar vueltas y más vueltas para pasar el agua a nuestros campos. Esa "Mamachón" te pertenece y te veo igualita que era ella... Nada le detenía. Todo le cautivaba y mira que sufrió por esa guerra incivil que le azotaba.

Parece que el mundo retrocede y volvemos otra vez a las andadas... El del traje gris me anima y me sugiere que no deje de soñar como hizo él antes de dejar esta tierra que nos llama. Sé que en nuestro pueblo hay una 'lucecita' 'mu' apaña, que de vez en cuando me alegra el corazón ya trasnochado y lleno de telarañas.

Dibujos de Javier 
Pero tu recuerdo es algo que yo valoro como un manjar...; de los mejores manjares que he podido tratar de soñar. Merece la pena seguir viviendo por seres como su señoría que están ahí cuando menos te lo esperas.

Solo me queda decirle a esta señora tan apaña: Gracias por estar desde esta ventana. Porque tu sonrisa no se puede olvidar y menos cuando yo no lo haría jamás. Conocerte fue lo mejor que me ha pasado en muchos años..., aunque sé que soy viejo y desgarbado... pero el corazón está repleto de sueños y de amores perdidos que nadie ha querido ni querrá, por los siglos de los siglos. Cuando me miro al espejo me suelo decir: ¡Mira que eres gilipolla niño! Pero ni ‘pa’ esas...
 
Vega del Guadalquivir 



Por todo lo expuesto amiga de la Vega eres:
Un manjar apetecible y lleno de dulzura.
Una rosa cuyos pétalos me incitan a,
sorber sus jugos del rocío mañanero.

Una flor capaz de trastornar a cualquier jardinero.
Y, ¡a propósito!... Me gustaría ser tu jardinero,
para regar la huerta del mañana, sin dejar ni
una gota de agua que escapara,

ya que, todo lo que se estima en tu figura
es sueño y cuerda locura. Viento que
me apea del caballo todas las mañanas.

La luz es más intensa cuando pienso
en esa mujer que me sonría en la distancia,
capaz de sonrojarme cuando miro mi rostro
en el espejo de mi alma.
19/02/14
Antonio Molina Medina

Y SU VOZ ATRONÓ ENTRE SU GENTE

Mezquita de Córdoba. Andalucía.
Con voz potente, consciente de la verdad  que sentía en lo profundo de su ser.
Y se acercó a su gente, y, entre niños, amigos y familia enseñó sus cartas
y se puso a leer pequeños textos, breves poemas, de seres que un día existieron.
Su cerebro se agita y se retuerce.
Las letras se esparcían ya que provenían del campo, mientras sus pisadas
que ya no son suyas, agitan la tierra y el polvo de los caminos y
cultiva piel de su alma.

¡Tierra mía! Dulce armonía del campo, de siega y recogida de frutos…
Donde lo creado se aprieta entre sus manos aflorando su jugo
que, meloso, endulza hoy su cuerpo.

Mezquita de Córdoba. Andalucía.
Los surcos del arado, dejan al descubierto los frutos que acarrea con sus manos
y come y bebe, sobre la calor del astro que nos calienta, mientras el aire trasiega
por las hojas de los sembrados donde los vecinos trabajan y miman cosechas
de pan  y vino, enardeciendo sus almas.
La sed estéril se agita y los calla, se asombran y enmudecen, mientras mastican
los ojos de las parras.

Caminamos entre ojos que nos observan y nuestros corazones se agitan y se quejan.
Su tiempo se agota y el hambre le puede y le abrasa.
En la añeja cantina, un hombre se duerme y por cuatro monedas, hoy,
lo enmudecen, mientras el hambre penetra en su choza y se hace obligado
gritar sin conciencia … otros le censuran, le roban el amor y el honor y la ira.
Se burlan y rezan a mandíbula abierta. La muerte se agita y se cuela en su choza,
mientras los caminos se agolpan sin tino y en las ciudades se sienten seguros
los que, con monedas, dominan el mundo.

Córdoba a Averroes. Andalucía
Los políticos se jactan, y se elevan en sus aposentos, por viles pergaminos,
algunos sin letras: guerras y destrozos ¡muertes prematura!
Políticos que se creen dueños de todas las haciendas.
Banqueros que expolian y nos roban la sal, seres de corazón de plomo
que  solo defienden su vil metal.

Por los raíles de la vida circulan trenes repletos de cosechas; barcos colmados
de grano, que terminan en sus aguas para cubrir el expediente de mercados;otros nos roban con alquileres obscenos; comercios que nos explotan ya que solo viven hoy los vivos y digo bien "los vivos" que nos saben explotar...
Son gusanos que nos recortan hasta la debilidad que nos retiene con maldad.
Ellos lo saben y  no lo podemos evitar. Y no podemos entrar en su mundo ya que
la vida es un sueño y tiene fecha de caducidad.

Córdoba. Andalucía.
Hoy canto y no por capricho. Es porque me rio y prometo. Y contrariado
les miro a los ojos y los veo: son rutinarios, no viven lo vivido.
Por eso escribo, y el que lo imprime se jacta de ello. Y canto y me recreo
encharcado entre brazos y manos, y me siento seguro mirando sus ojos
que atraen mis manos. Entre añejas chozas repletas de cántaros
y crujen las puertas, silban las ventanas de mis prioridades.

La historia me atrapa y no se hace sorda. Me silba al oído bellas
Historias, doctrinas de antaño, donde el cerebro humano está siempre disponible,
ante la razón, el amor y los sueños que hoy almacenamos.
Córdoba. Andalucía.

Antonio Molina Medina

Discípulo de mi único Dios: Federico García Lorca.
07/06/18

CUERPOS SANOS

Dibujo de Javier Vazquez. Basauri Bizkaia

Balbuceo de palabras incoherentes.
Signos inacabados, extraños los que
envuelven su cuerpo atrapado por
la piel  suave y sin aliento.
Sus manos acarician su cuerpo mientras
sus labios se posan pesadamente en su
anatomía entre besos y caricias,
la piel que cubre su hermosura.

Sus labios se oscurecen sin pausa
mientras su lengua insaciable
perfora las cavidades que recorre
a su paso. Ambiciosa retoza
la cueva que chorrea de sabia,
cuyo aroma penetra en su mente
desbordando su caudal. Saciada,
se agita entre espasmos de felicidad.

La vida se hace insoportable y sus
arterias se enfurecen dentro de su cuerpo.
La materia se hace cuerpo y volátil
sus miembros se retuercen, se fortalecen
entre vibraciones que hace posible
el encuentro perforando la cavidad
del cuerpo que ama, cuerpo entre sabanas,
silenciado por los suspiros de su alma.
06/03/16
Antonio Molina Medina

SU MUNDO

El Cobre- Algeciras.
Es muy curioso. Cuando le arrojan de ese mundo que crearon para él, no era su realidad y al final del camino encontró su escenario.
No fue casual. Por más que intentaba formar parte de él, no lo encontró.
Siguió buscando la felicidad. Nunca se tropezó con ella. No descubrió el camino.
Solo el despojo de su cuerpo pululaba por el silencio.
Hoy fuera de sus miserias. Abocado al único lugar que le dejan vivir después de encontrar la libertad soñada. Solo con sus pensamientos, te encuentras por los caminos esas cosas sencillas, pequeñitas, simples…
El Cobre-Algeciras
Muy simples… Personas que sienten sus corazones. Que se mueven dentro de los sentidos: los que provoca el impulso de sangre en sus venas.
Le miran y sonríen. Le hablan y se conmueves. Le miran a los ojos, sin tener que bajar sus miradas. Le aprecian. Se ruborizan por su timidez y le ofrecen su mano abierta, para aferrarse a tus dedos, porque tiene sentimientos, los que salen de sus ojos, que no engañan, ni engatusan al caminante con ansias de vivir. De amar: en este nuevo mundo que se encontró, tras su expulsión de esa bestia que solo era materia.

Hoy los trinos de los pájaros le hacen sonreír, grabar sus cánticos a la primavera en sus noches serenas.
El verde de sus campos penetra en su piel. Son imágenes tiernas que arrancan de sus ojos, llenas de metáforas. Sentimientos azul cielo.
El amor se hace líquido y se desliza por el lecho del río, capaz de soportar el calor y el roció. Se altera su sangre que generosa circula sin pausa las arterias que se esconden y atrapan su cuerpo desembocando en el motor de su corazón, que impertérrito sigue soñando en su lento silencio.
Getares-Algeciras
Nada es imposible. El dolor hace daño. El dolor se soporta, cuando ya eres libre.
Cuando una mano amiga se solapa con  la tuya confundiéndole todo.
Sus pies son volátiles. Se elevan del suelo. Circula por montañas. Se despliegan sus alas. Buscando nuevos cielos. Gritando palabras… palabras incoherentes que él siente impotente, que calan en su mente, buscando los recursos que, le ofrece el amor que está en su corazón y vuela sin atajos, sin correas ni cadenas con las que romper y luchar. Porque el amor está ahí junto a la amistad…
El corazón dormía el sueño de los justos. Esperando la flor del amor, que camuflado descubrió que sentía. Reveló la redilad que adormecía su vida.
La furia del viento le soplo en la cara. Sus fauces se abrieron, se coló por ellas.
Los malditos se asustan. Los que torturaron su alma. Se apoderaron de su mundo para sus fechorías. Logrando reducir los emociones de su cuerpo.
Orduña-Bizcaia.
Que se vallan, a los mismos infiernos, los que ellos inventaron. El amor
es el conductor del género humano, se apodera de tu cuerpo aun desarrapado.
Déjalo fluir. Cual manantial lleno de virtudes. Ríos, donde bebía el ganado y, el pastor quitaba su sed. El hambre era menos hambre. La amistad era amistad, los tratos se hacían con un apretón de manos y soñaban enroscados en su ganado.
Antonio Molina Medina
1/05/13

DESCUBRIDORA DE SUEÑOS

Sinovas, Pedanía de Aranda de Duero


La vieja máquina, varada en un andén de una estación cualquiera, estaba inservible con sus hierros carcomidos por el óxido. Una niña muy delgadita, pero tierna, se acercó a ella (a la máquina) y comenzó a meter leña y carbón en su caldera. Sopló con fuerzas y ¡Oh! el milagro.  Comienza a sacar humo por su tronera o chimenea, que se incendió de golpe resurgiendo, resoplando, explosionando en su interior los placeres ocultos, sin catar, ni conocer los amores que queman... los que una dama complaciente le descubre.

Sinovas, Pedanía de Aranda de Duero
Aquí, sin darse cuenta, cree que nos ha surgido un cuento. Sonríes porque su cuerpo es un cúmulo de sueños y de vivencias acumuladas en el tiempo, que quiere que sean para ti mujer, sólo para ti, porque ya su corazón se lo entregó sin reservas a lo puro macho. Y todo, dice bien, todo lo que hace y piensa es por ti, desde la serenidad que has introducido en su corazón, mujer. 

        “Gracias por tu atención y comprensión, amada mía. Ya sé que soy una cruz para ti... y ¿Sabes por qué lo sé?”

       
Sinovas, Pedanía de Aranda de Duero
“¡Sencillo, querido inspector! porque las monedas tienen dos caras y, a ti, te está tocando la cruz. Algún día no muy lejano, te saldrá la cara y volarás por los campos de Castilla, los que rozan muy pegaditos a nuestra Andalucía.”
Antonio Molina Medina