MUJER


Cuando las hordas de la noche escudriñas en tu corazón y resoplan insistentemente tratando de disipar los placeres contenidos de su corazón, aun dolorido, pero no sumiso, sin que nadie ni nada que le oprima y menos consumiéndose sin ideas que hagan revivir de nuevo todo lo que acontece a su alrededor es: Un corazón nuevo consistentemente humano, que florece como una flor en primavera. Reluciente. Esponjoso. De tiernas hojas. Presuroso en deshojarse de nuevo, para seguir viviendo junto al río de los deseos, sus deseos con las personas que amas, quiere y le confortan.

 

Amistad, querida amiga, es la palabra que fluye con fuerza, que provoca suspiros y rabia. La verdad sólo tiene un camino, el que parte del mismo destino, cual vías de un tren en la noche, sin parada ni marcha anunciada.

Antonio Molina Medina

UTOPÍA

Bodas de oro del señor Félix y Doña Margarita
 
¡Qué utopía pretender ser más feliz!
¡Intentar conseguir una miaja más
de felicidad compartida!
Es natural. La felicidad está vetada
a los que la buscan con insistencia.
Todos son quebraderos de cabeza,
Situaciones anómalas que nadie acepta.
No está permitido que un pedacito
de felicidad se cuele en su vida.
Era un espejismo. No está en la norma.
Un oasis cegador. Una nube negra llena
de granizo que emborrona su vista
y entorpece la mente, que no pueden soportar
que una pequeña partícula de felicidad
que creía al alcance de la mano,
se vuelva torrente de lava
que todo lo quema, que se convierta
en brasa por el efecto del volcán
dentro de su corazón, inaccesible
para el ser humano
donde sólo rebuscan un trocito de
felicidad que les negó la vida.
 
Antonio Molina Medina

FEDERICO

Un sólo día de felicidad suple
una vida de tristeza.
Tómeselo usted como le plazca
y piensen sus neuronas
lo que ellas quieran.
A pesar de su soledad bien manifiesta,
en la Vega, entre cereales y chopos,
la felicidad se presenta.
Unos ojos le acompañan.
Su espíritu vuela que vuela.
El disco duro se apropia,
se introduce en su memoria.
Su corazón se solaza
para llenarse de grietas,
como la granada se abre las venas
dejando fluir su rojo brillante.
Su sangre se altera. Caldo reluciente
se filtra en la tierra.
Su anatomía caduco, aún lleno de fuerza,
deja escapar su cuerpo de gacela.
Granada placentera, lloran sus arroyos
y sus fuentes eternas que a sus ríos penetran,
al verde de sus campos
preñados de huertas.
Antonio Molina Medina

SUS OJOS

Miro sus fotos y la engrandecen.
Miro sus ojos y me dan alas.
Ella, el fuego que nos atrapa.
Eres la llama que nos alumbra.
Sólo lanzo leños al fuego
para que nunca se agote
el ardor de sus palabras.
 

Antonio Molina Medina

SU ALMA

Una mañana abrió su ventana
Intuyo su aliento cercano en su cara
Se aferro a su niebla que seguía sus pasos
Y perdió la inocencia al sentir su abrazo
 
Su corazón que todo lo desea
Miraba su cuerpo; perseguía su alma
Y encontró sus ojos, de firme mirada.
La lumbre de su cabaña, en silencio se filtraba
Dejando un reguero de colores
Que sus llamas provocaban
 
El negro de sus ladrillos
No se dignaban tocarla
Entre celestes colores
Volaba firme su alma.

Antonio Molina Medina
18/01/15

 

Dándolo todo se recibe todo.

Dándolo todo se recibe todo.
Algo mágico ocurre en nuestro interior
luego de ordenar los retazos de una vida,
soportando el dolor, la ira, y la envidia.
Pero cuando el amor entra en ti
todo se perdona.
Un acordeón de sueños
capaz de soportar lo indecible
te ayuda a vivir sin recato.
¿Para qué queremos sermones ni nieblas?
Sólo nos queda la suerte de encontrar
el amor de nuestra vida.
Sé que duele... pero así lo fue siempre.
Algunos seguimos vivos
gracias a la amiga POESIA
siempre presta a ayudarte a caminar entre minas.
Antonio Molina Medina

MARÍA… A TRAVES DE TU VENTANA


Algo nos arrojas desde el aire que respiras,
traspasando los hábitos del tiempo,
plegándose la brisa que nos atenaza el rostro,
cuando leo algunos de tus versos.
Tu fuerza, está constantemente como un martillo
golpeando el yunque de la fragua,
moldeando nuestros corazones,
cuyas esquirlas nos hacen ver
el camino donde encontrarnos.
 


 
"Tuya es mi boca"
cual lazarillo recojo
y la mezo en la cuna de los sueños
y me apropio de mudos sentimientos
que alcanza la marina de tus besos,
que amaneciendo, llegan
tumultos de sentimientos,
que atrapan mis sentidos
diluidos en mi cuerpo.
 
Antonio Molina Medina